SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

domingo, 4 de noviembre de 2007

PAT CASH, AMOR DE PADRE


Hay que ser muy bueno para ganar Wimbledon en 1987 fumando marihuana, esnifando cocaína y tomando antidepresivos. El australiano de ascendencia irlandesa Pat Cash (Melbourne, 1965) adoraba el sabor de la victoria y no soportaba las consecuencias de la derrota. La suya en 1988, en casa, contra Wilander precipitó el descenso. Cash llevaba jugando con fuego desde sus comienzos, entre excesos y escándalos, agravados por numerosas lesiones y un historial sentimental que incluía cuatro hijos y dos matrimonios. Era uno más en las bacanales que montaba el también tenista Vitas Gerulaitis. "Cuando no estaba drogado, me sentía deprimido", confesó. Junto a su segunda esposa, Emily, ingresó en una clínica de rehabilitación en 1990. Se rebozó en el fango. Estuvo a punto de suicidarse, según escribió en su autobiografía, "Uncovered". El amor y la responsabilidad ante sus hijos fueron los sentimientos que le ayudaron a vencer sus demonios interiores. Hoy está limpio y los puede ver crecer. Las otras derrotas y lo que pudo llegar a ser ya no importan.


Publicado en La Región (26-05-2007)