SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

jueves, 28 de agosto de 2008

PU YI, EL EMPERADOR SIN TRONO

En la ceremonia de Inauguración de los Juegos de Pekín se recordó el pasado imperial de una China donde prácticamente no se ponía el sol. Una parte de la Historia de este inmenso país que terminó de forma abrupta, muy al estilo de las Revoluciones Rusa o Francesa.

Es la Historia del último Emperador de una larga dinastía, Pu Yi. Una infancia encerrada en una jaula dorada y un destierro condenado al silencio, lejos del privilegiado trono para el que había sido educado, convertido en un elemento más entre los millones de chinos. Una historia tan apasionante como increíble, plasmada en papel con el título "De Emperador a ciudadano", que el director de cine Bernardo Bertolucci llevó al celuloide en la espléndida "El Último Emperador".

El periodista del diario "El Mundo" David Jiménez tuvo acceso a los actuales descendientes de "El Elegido". Hoy, curiosidades de la vida, son anticuarios, futbolistas, miembros del propio partido que expulsó a su estirpe de la "Ciudad Prohibida". Merece la pena perder un trozito del fin de semana en la lectura de este interesante reportaje.


Si el reportaje despierta su interés, les recomiendo la estupenda película -lo ideal sería verla en toda su magnitud en el cine- dirigida en 1987 por Bertolucci, "El Último Emperador". Les muestro una de mis escenas favoritas, cuando Pu Yi es proclamado Emperador. Un niño deslumbrado por lo que le rodea e incapaz de comprender que es un Dios dentro de "La Ciudad Prohibida". Tampoco lo comprende el espectador, encerrado junto a su último emperador en un mundo de cristal, mientras China estalla en el exterior.

AMORES QUE MATAN




La realidad siempre supera a la ficción. La Historia tiene los capítulos más impresionantes de amor, valor o perfiria que uno pueda imaginarse. Hoy les presento el caso de nuestra paisana Inés de Castro (1325-1355) cuyo origen no termina de concretarse si corresponde a Monforte de Lemos o Xinzo de Limia. Doña Inés y el heredero Don Pedro de Portugal protagonizaron una de las relaciones más apasionadas y menos conocidas por el gran público (pues es tradicional el desprecio del español en general y del gallego en particular por su propia Historia). El autor es Hilario Fernández, al que sigo desde hace años en sus crónicas en el diario compostelano "El Correo Gallego". Inés de Castro, una de las gallegas más internacionales. Su vida, como la de tantos otros personajes ignorados, es de cine.

martes, 26 de agosto de 2008

ODISEAS OLÍMPICAS

Los Juegos Olímpicos son el escenario majestuoso donde los mejores atletas del mundo deslumbran con su talento al resto de humanos. No sólo es deporte. Desde Michael Phelps hasta el último nadador, todos tienen una historia tras sus pasos. Algunos proceden de orígenes muy humildes, otros han desafiado obstáculos más duros que una valla o un listón para llegar a Pekín. Éstas son algunas de los casos más admirables de superación por el ideal Olímpico.


Oksana Chusovitina
Una de las grandes heroínas de Pekín y desconocida para el gran público. A sus 33 años, ejemplo de longevidad, ganó la medalla de plata en el salto de potro ante potentes y jovencísimas rivales. Chusovitina nació en la República de Uzbekistán, compitiendo a nivel internacional a partir de 1993. En el 2005 una grave noticia le obligó a dejar la competición, su hijo tenía leucemia. Dispuesta a todo por salvarlo, lo trasladó a Alemania, donde se pudo costear un tratamiento que hoy le mantiene vivo. En pago y agradecimiento por la vida más preciada -y suponemos porque la vida en Europa es más tranquila que allá por Asia- la uzbeka se nacionalizó alemana. Se mantiene a excelente nivel y promete llegar a los Juegos de Londres 2012 ¡a los 37 años! Nada es excesivo para ver sonreir a su hijo.



Edinanci Silva
La vimos en uno de los combates de Judo contra la española Esther San Miguel, en la categoría de -78 kilos. Edinanci nació hace 31 años en Souza, en un ambiente tan humilde como marginal de Brasil. Su aspecto masculino despertó pronto sospechas entre sus competidoras. En 1995 le exigieron someterse a examen -bonito plato de gusto- encontrándose dos pequeños testículos internos. Seis meses después le fueron extirpados, pero la desconfianza de sus "compañeras" le obligó a superar nuevos análisis, incluido uno genético. Confirmada su feminidad, pudo pisar con libertad el tatami, logrando dos bronces en los Mundiales de 1997 y 2003, suscitando unas críticas que seguro no tendría si fuese la penúltima clasificada. Pese a todos los problemas, a Silva la describen como una persona tierna, generosa y muy preocupada por trabajar con niños sin recursos. Cayó en las rondas previas, pero posee la medalla al verdadero espíritu olímpico.




Natalia Partyka
Siempre es impactante verla por primera vez. Después uno se olvida de estos detalles. La tenista de mesa polaca Natalia Partyka nació con una malformación congénita en su brazo derecho, una condena de la naturaleza que cortó el desarrollo de su articulación a la altura del codo. Lejos de acomplejarse o buscar el compadecimiento ajeno, Natalia ha trabajado y competido desde pequeñita en un deporte tan técnico, absolutamente mitificado en la China. Pronto se encontró en la situación del atleta sudafricano Pistorius, demasiado bueno para los parolímpicos, capaz de competir con la elite. Lo ha conseguido sin pedir trato de favor. Verla sacar deslizando la pelotita sobre su brazo derecho es espectacular.




Reese Hoffa
En los Campeonatos del Mundo en pista cubierta de 2006 salió a la luz la aciaga infancia de este lanzador de peso estadounidense de 1,80 metros y 140 kilos. Hoffa y sus tres hermanos fueron abandonados por su madre cuando apenas contaba cuatro años, después de un incendio en su humildísima casa. Después fue separado de ellos y dado en adopción a una familia que se esmeró en aportarle todo el cariño posible. Pero la sangre tira y Reese se negó a olvidar el lecho materno. Se propuso reunir a toda la familia como fuese, incluso llamando por teléfono al azar. Cuando cumplió los 23 años, en el 2000, encontró una web dedicada a reunir familias separadas por el destino. Allí encontró a su madre. Desde entonces, quienes le rodean afirman verle más feliz que nunca, comprensivo con quien le abandonó y agradecido con los que le criaron. Se casó y es campeón en Mundo, aunque en Pekín no realizó un buen concurso.


Roqaya Al-Gassra
Resulta imposible no fijarse en ella. Entre atletas esculturales, explosivas, figuras de ébano o fibrosas y elegantes gacelas se encontraba esta velocista del Estado musulmán de Bahrein, cubierta de pies a cabeza con un hiyab ¡patrocinado por Nike! Su caso ha suscitado un debate comparable al del velo de las universitarias. No fue la única de tal guisa en Pekín, también compitieron cubiertas para no ofender a Alá Bulthaina Al-Yaquobi (Omán), Homa Maitha (Irán), Robina Muquimar (Afganistán) o Shaima El Gammal (Egipto), si bien esta última lo hizo por propia voluntad. En el caso de las anteriores no les queda otro remedio si quieren cumplir el sueño olímpico. Al-Gassra es una heroína que ha marcado un camino, como la argelina Hassiba Bulmerka en su tiempo. Creo que el COI hace bien en admitir a estas atletas. Si Al-Gassra mantiene su progresión en los 200 metros y accede a una final puede convertirse en un símbolo de libertad en su propio país, un caballo de Troya que mejore el papel de la mujer allí donde impera el nefasto Corán. Por desgracia, sacar del Medievo a estos países será una labor de generaciones. El deporte puede ayudar a esta titánica misión.



Natalie Du Toit y María Belén Dutto
La nadadora sudafricana que compitió en la prueba de 10 kilómetros en aguas abiertas es otro símbolo de superación al estilo de la polaca Partyka. Natalie fue la primera atleta con una pierna amputada -tras un accidente de moto a los 17 años- que participa en cualquier prueba olímpica. La chica se mantuvo en el grupo de cabeza durante gran parte de la carrera y mostró su decepción por no terminar entre las cinco primeras. Excelente ambición. Promete regresar en Londres 2012. Otro caso peculiar fue el de la ciclista de bicicross argentina María Belén Dutto, quien compite a pesar de una sordera de nacimiento que le impide ¡escuchar la señal de salida! Pero más cornás da el hambre. Dutto se las arregla como puede y ya es olímpica.


Todos ellos y muchos más -con historias que no han salido a la luz- lucharon, superaron obstáculos y alcanzaron el ideal olímpico. Como bien dice la polaca Partyka: "Los sueños pueden hacerse realidad. Nada es imposible si crees en tí".

domingo, 24 de agosto de 2008

NIÑOS Y ABUELOS OLÍMPICOS


La familia olímpica contiene decenas de miles de atletas de todo el planeta. Altos, bajos, gordos, flacos, negros, blancos, cultos, ignorantes, ricos, humildes, jóvenes y mayores. Los pequeños siempre suscitan nuestra inmediata simpatía. Comprendemos el enorme sacrificio realizado -nada menos que su infancia y a veces también la adolescencia-por cumplir su sueño. Nos alegra más su triunfo cuando sentimos esa mezcla de ilusión e inocencia cuando suben al podio. O nos entristece cuando vemos sus lágrimas tras el error, en especial en disciplinas tan rígidas como la gimnasia o los saltos de trampolín.

No se puede afirmar que Pekín haya tenido su novia, al nivel de una Comanechi en Montreal, pero sí un enorme elenco de niños prodigio, adelantados a los de su generación, de excelente formación y talento. Aunque cada deporte tiene su edad, ésta se ha elevado en los últimos Juegos. El deporte de Alta competición en ocasiones se convierte en una explotación y sus consecuencias destrozan la vida de estos excepcionales atletas que no dejan de ser niños.




En la gimnasia artística se han establecido los 16 años como edad mínima para la competición. Pero en el equipo chino encontramos varios ejemplos de dudoso cumplimiento. El primero la extraordinaria He Kexin (ver foto) una explosiva mezcla de elasticidad, flexibilidad y fuerza. Una auténtica libélula en las asimétricas cuya apariencia apenas alcanza los 13, en mi opinión. Otras gimnastas sospechosamente bisoñas son Jiang Yuyuan o Yang Yilin. ¿Cómo demostrarlo en China, donde el fin justifica cualquier medio y es la vía para que una humilde familia eluda la pobreza? Imposible.

La natación y los saltos de trampolín permiten mayores licencias y tuvo en los Juegos a los más pezqueñines. La camerunesa Guedia Mouafo (12 añitos), el británico campeón de Europa de plataforma de 10 metros Tom Daley (14) -sin suerte en sus primeros Juegos- Dwayne Benjamin (13) de las Seychelles -¡cuarto en su serie de los 50 metros libres!- el dúo de saltos sincronizados estadounidense Mary Beth Dunnichay y Haley Ishimatsu (15) así como una de las integrantes del dúo campeón de su categoría, la china Chen Ruolin. Chen llegó a comentar a los periodistas que se entrenaba seis horas diarias sin descanso. "Algunas veces tengo mucha hambre pero sólo me permiten beber agua", declaró de forma inocente, desvelando los salvajes métodos de entrenamiento de su país.


En atletismo y los deportes colectivos hemos visto a jóvenes sin las cicatrices de una preparación espartana y más formados sobre el mundo que les rodea. Ricky Rubio, ya base titular de la selección española, es el mejor ejemplo de un talento con una madurez impropia a sus 17 años, capaz de competir contra deportistas del más alto nivel. Le acompañan en precocidad las nadadoras españolas Lydia Morant y Mireia Belmonte -esta última por debajo del nivel esperado- o la velocista palestina Gharid Ghrouf. En los próximos Juegos alcanzarán su punto de excelencia máxima.


Con la misma ilusión que los anteriores pero con más edad se han presentado otros buenos atletas. La nadadora estadounidense Dara Torres (arriba en la foto) se presentó a los 41 años, tras una sucesión de idas y venidas en su trayectoria (ver primeras entradas de 17 DÍAS EN PEKÍN) participó en la medalla de plata en los 4 x 100 libres, luciendo una espléndida figura. A un pasito del bronce se quedó la leyenda francesa del ciclismo femenino, Jeannie Longo, en la contrarreloj. La longeva Longo cuenta nada menos que 5 décadas de existencia.


El cementerio de elefantes se encuentra en la Hípica. El japonés Hiroshi Hoketsu (en la foto sobre su yegua Whisper) participó en la doma con 67 añitos, terminando décimo en la prueba por equipos. Por muy suave que pueda parecer esta especialidad, subirse a un caballo a esta edad es muy meritorio. En los saltos el canadiense Ian Miller, 61, participó en sus novenos juegos, mientras el australiano Laurie Lever, contaba con 60. Ambos demostraron una extraordinaria longevidad, además de enseñarnos que no todo es cuestión de la condición física. La experiencia, el trabajo, la técnica y el talento no tienen edad.

ESPAÑA-EE.UU.: NUNCA OS OLVIDAREMOS



¿El mejor partido de la Historia? No me gustan estos calificativos porque en el futuro otros encuentros superarán a esta Final Olímpica, como esta ya ha superado a los anteriores. Lo cierto es que el España-Estados Unidos ha sido un regalo para los sentidos, un jamón pata negra con un queso de primera calidad. Uno cubre al otro antes de entrar en la boca, donde se paladea lentamente. La España que intuíamos pero no habíamos visto antes contra un extraordinario equipo de auténticos NBA.

Las opciones españolas eran reducidas: encontrar la musa de la inspiración (sí), controlar el rebote contra una manada de felinos (sí), encajar los golpes y devolverlos (bravo), esperar un mal día en el lanzamiento exterior estadounidense (imposible ayer), un arbitraje FIBA (sic) y reducir al mínimo las pérdidas de balón (complicado).

La derrota no es un fracaso. España ha obligado a Estados Unidos a mantener a sus figuras en la pista al máximo rendimiento. Números uno como Kobe, Lebron James -al que un conocido ex jugador y ahora comentarista considera "mediocre"-, Wade, Melo Anthony, Kidd, Howard... Tuvieron que emplearse a fondo. Hubiesen perdido de lo contrario. En Pekín se han comportado y han jugado como un equipo. Una de las buenas características del pueblo estadounidense es que aprenden de los errores. Han planificado con seriedad estos Juegos -el ya conocido como equipo de la Redención- y han logrado un merecido oro porque fueron los mejores. (Hay que puntualizar que el arbitraje ha sido muy permisivo con sus continuas infracciones en los pasos y defensa al límite).

Por parte de España se ha comprobado que los jugadores geniales siempre aparecen en los momentos importantes. Navarro estuvo sensacional -le faltó alguna bombita más- los triples y el mate in your face de Rudy pertenecen ya a la Real Academia -lástima esa falta innecesaria a Kobe- Ricardiño es un Mozart con espléndido futuro -si bien Raúl López mereció más minutos a mi juicio- Reyes y Marc Gasol se partieron la cara y anotaron bajo el aro, Carlos Jiménez mostró su demoledora discreción y efectividad, Pau es tan bueno que me dejó la sensación de que podría haberlo hecho mejor -asumir los tiros y no renunciar a forzar faltas bajo el aro... Un 10 en general, me quedo con la duda de qué hubiese sucedido si Aíto ordenase la defensa 1-3-1 o hubiese solicitado algún tiempo muerto más.

Pero lo mejor fue ese sentimiento de "nada es imposible" en la cancha. La garra y el talento del equipo nos hizo sentirnos orgullosos de ser españoles. Nadie bajó la cerviz ni mostró complejos. Respondió (o lo intentó) a todos los apretones estadounidenses. Los tuteó e incluso toreó en determinados momentos -extraordinario Rudy Fernández, capaz de hacernos saltar del sillón un domingo a las nueve de la mañana- enseñándoles que Europa ha progresado y que el baloncesto ya no es un paseo para ellos cuando salen de los U.S.A. Si en la próxima no traen a los mejores, perderán.

Guarden este partido al lado de los puros y el coñac. Ábranlo y degústenlo sólo en ocasiones especiales, ante un público selecto y entendido. La belleza de este maravilloso juego llamado baloncesto, que el fallecido José Antonio Gasca definió "como cinco jugadores haciendo ballet con una pelota en movimiento". Así, la vida es bella.

Final íntegra España-EE.UU. Pekín 2008 (en TVE)

viernes, 22 de agosto de 2008

HÉROES DEL OLIMPO, USAIN BOLT


Pekín no serán los Juegos de Liu Xiang, ni de Tyson Gay, ni de Asafa Powell. Son ya los del inesperado -dada su repentina explosión- Usain Bolt. Sólo los más aficionados al atletismo poseían referencias de este espigado corredor. El récord del mundo batido en Nueva York un día de fina lluvia de junio (ver entre las primeras entradas de 17 DÍAS EN PEKÍN) fue su bautizo oficial ante el mundo. ¡Y vaya ceremonia! En el Nido ha pasado de gran favorito a nuevo ídolo mundial del atletismo en cuestión de días y récords.

Al contrario de los hipermusculados (e hipervitaminados) velocistas de la última generación, la complexión física de Bolt es fibrosa, armónica, otrogada por la gracia de Dios. El fenómeno afirma que la mañana antes de la marca estratosférica de los 100 metros no desayunó, picó unos McNuggets de pollo. (Si esto es cierto dice mucho de la seriedad y la preparación en el equipo jamaicano). Muchos de mis amigos dicen en cambio que este portento desayuna una serie de chutes que le hacen volar por el tartán. Lo cierto es que sus marcas parecen logradas con tal facilidad -42 zancadas en los 100 después de una pésima salida- y su concentración propia de un niño en el recreo me aportan una mala sensación. Las acusaciones mutuas de dopaje entre los pujantes caribeños y los derrotados estadounidenses añaden más basura al montón. Sí, ya no vivimos los récords con la misma ilusión de antes.

El mayor defecto de Bolt es su inmadurez. Sus muecas y gestos en la línea de salida me parecen excesivos, propios de un niño. Su soberbia en algunas de las series previas me saca de quicio. El presidente del Comité Olímpico le ha regañado por estos detalles y por no saludar a sus rivales al término de cada competición. Dirán los críticos que Usain no está obligado a hacerlo. Respondo yo que, evidentemente, no. Es cuestión de clase, se posee o no. En todo caso la obligación de este fenómeno es correr lo más rápido que pueda y no dejarse llevar en los últimos metros de los 100. No soporto ver a un hombre que desaprovecha el talento que envidiarían el resto de los mortales.

No vayan a pensar que estas palabras las escribimos después de bebernos una botella de vinagre o de escuchar un inocuo discurso de Zapatero. Disfrutemos del potencial hoy ilimitado de Usain Bolt, y la belleza del atletismo de máximo nivel.

El 9,69 de Usain Bolt en los 100 metros (en TVE)

El 19,30 de Usain Bolt en los 200 metros (en TVE)

El 37,10 de Jamaica en los 4 x 100 metros (en TVE)

jueves, 21 de agosto de 2008

LIU XIANG, UNA TORTURA CHINA


La retirada del atleta y héroe nacional Liu Xiang en la ronda previa de los 110 metros vallas ha sido toda una conmoción en China, parece que comparable a la invasión del Japón por las duras circunstancias de la misma.

Xiang apareció en el ya famoso "Nido" con un gesto permanente de dolor. Se llevó las manos continuamente a la parte posterior de la pierna derecha. Ni siquiera pudo adoptar la posición de salida sin apretar los dientes. Cada apoyo en el calentamiento significaba una mueca torcida. Fue una tortura excesiva e innecesaria, que decidió terminar tras el pistoletazo de salida, por cierto nula.

En un curso que tuve la oportunidad de realizar, un fisioterapeuta se fijó en la cicatriz de una pasada rotura del tendón de Aquiles. Inmediatamente me preguntó si antes de la rotura había sufrido una lesión de algún isquiotibial -en cristiano, los músculos flexores en la parte posterior de la pierna, desde la cadera hasta la tibia- porque "una lesión en esta zona suele ser el antecedente de una rotura del tendón", me explicó. En su momento respondí que no, aunque luego recordé que tiempo atrás sí me había dañado en esa zona, sin darle mayor importancia.



Todo esto viene a cuento de las explicaciones dadas por el técnico Sun Haiping en la rueda de medios posterior al suceso. El entrenador desveló, entre lágrimas, que Liu se había lesionado en la parte posterior de la pierna derecha durante un mitin de preparación desarrollado en junio. Que la lesión se ocultó al público, que se intentó tratar y recuperar, pero derivó en un grave problema en el tendón de Aquiles. Tan grave que el héroe nacional -el chino que demostraba que los amarillos podían competir en velocidad con negros y blancos- no estaba en condiciones para correr (quizá ni para caminar si realmente sufre una lesión en esta zona, lo he sentido en mis propias carnes). A saber la inmensa presión que sufrió este muchacho durante los últimos meses, concentrado y aislado del resto de un país que daba su medalla por segura, al más puro estilo español. Torturado, al saber imposible la posibilidad de competir con mínimas garantías.

¿Por qué entonces esa crucifixión pública? ¿Empeño personal del atleta para no defraudar a sus compatriotas? ¿Presiones de los patrocinadores? ¿Presión de las autoridades para evitar rumores o sospechas varias? No lo sabremos hasta que pase un tiempo. No me ha sorprendido la respuesta de muchos de sus camaradas, exigiéndole morir en la pista. La mentalidad en el deporte en China, parece que extensiva a la de sus ciudadanos, utiliza a sus estandartes como meros peones a mayor gloria de la patria. Si no vales, al cubo de la basura. Liu Xiang ha disfrutado lo mejor de esta China que poco a poco se abre al mundo y lo peor de varias décadas de comunismo en carrera desenfrenada hacia un capitalismo salvaje. Esperemos que se recupere, física y anímicamente. Es el gran derrotado de los Juegos.

La amarga despedida de Liu Xiang en el Estadio de Pekín (en TVE)

miércoles, 20 de agosto de 2008

FLIPANDO SOBRE LAS OLAS


Alucinante. Lo sucedido en la clase 49er de Vela no tiene otro calificativo posible. Resumamos: los españoles Iker Martínez y Xabi Fernández ocupaban la segunda plaza -Plata- antes de la última regata de la categoría, por detrás de los daneses Martin Ibsen -quien supongo no tendrá nada que ver con el filósofo- y Jonas Warrer.

El dúo danés realizó un entrenamiento previo a la última prueba, por su cuenta y riesgo, con el desafortunado resultado de la rotura del mástil, dadas las complicadas condiciones del clima. Una avería irrecuperable. Una lástima, sin duda.

Desesperados por lo sucedido, los daneses piden el barco al equipo croata, eliminado, quien alegremente la cede. Así, sin permiso ni homologación previa zarpan viento en popa a toda vela y logran alcanzar la meta en séptimo puesto -bajo bandera croata-, suficiente para conservar el oro a pesar de una bravísima victoria española. Los españoles reclaman la eliminación de los daneses, pero los jueces rechazan la queja después de 10 horas de deliberación.

Es decir, imaginen que Pedrosa se cae en Laguna Seca y le pide la moto a Lorenzo, lesionado, para ganar la carrera. O que Fernando Alonso le pide el Ferrari a Massa. O que Anky Van Grusven gana la competición de doma con el caballo de otro competidor. Y no pasa nada. ¿En qué cabeza cabe semejante razonamiento? Sólo en la de los jueces de esta regata y de la Federación Internacional, que no encontró en la acción una alteración de la prueba. No se si obnuvilados por el poder hipnótico del mar o del dios Baco. ¿Por qué no repetimos la prueba de los 3.000 metros obstáculos para reparar el error de nuestra Marta Domínguez?

Nunca había visto una decisión tan injusta y descabellada, alejada de cualquier lógica o razonamiento. El Comité Olímpico Español ha formalizado una reclamación a instancias más altas. Espero que se cumpla, por el verdadero espíritu olímpico.

P.D. Terrible accidente aéreo en Barajas. La muerte nos viene a buscar en apenas un suspiro. Nuestras condolencias a los familiares y amigos de las víctimas. Vano consuelo.

lunes, 18 de agosto de 2008

HÉROES DEL OLIMPO: MICHAEL PHELPS


Los Juegos de Pekín serán personificados en el cuerpo de Michael Phelps, cuyas imágenes de apoteósica celebración de un 4x100 integran ya la mitología deportiva de nuestra era. Phelps (Baltimore, 1985) es un ser anfibio de 1,87 metros, 79 kilos y talla 48 de pie que, a sus 23 años, posee ya 47 medallas -39 oros- y 31 marcas mundiales entre Juegos y diversos campeonatos.

La naturaleza ha dotado a Phelps con un corazón que le permite bombear 30 litros por minutos y unos músculos que reducen a la mitad de un atleta normal el ácido láctico (es decir, se cansa menos). Sólo le faltan las escamas. El entrenamiento y la tecnología lo han moldeado hasta convertirle en una máquina subacuática perfecta que consume 12.000 calorías diarias. El técnico Bob Bowman ha aprovechado una materia prima única para alcanzar el mayor reto posible, superar al mítico Mark Spitz situando el listón en ocho medallas olímpicas con sus correspondientes récords. ¿Quién podría imaginarlo cuando terminó quinto en los 200 mariposa de su primeros Juegos en Sydney?

Mis amigos insisten en que el chico está dopado hasta las orejas, en cualquier caso pienso que sólo un fenómeno puede lograr semejante hazaña. Fuero cinco pruebas al límite: 100 mariposa, 200 libres, estilos y mariposa y 400 estilos. Y tres más con la ayuda de sus compañeros (muy especialmente del extraordinario Jason Lezak): 4 x 100 estilos y libres, y 4 x 200 libres. Phelps se ha ganado un millón de euros como premio a sus ocho oros por parte de la marca Speedo y tiene por delante un esplendoroso futuro. Lo inteligente sería ahora dosificarse y especializarse en determinadas pruebas, porque mantener este ritmo sería un suicidio.

De sus ocho exhibiciones destacaré las dos pruebas que más me gustaron. El segundo oro en los 4 x 100 en colaboración con el equipo de Estados Unidos en una prueba de nivel extrarordinario. El último relevo de Jason Lezak es inconmensurable. Después, la celebración que perdurará eternamente. El séptimo oro será también muy recordado, en la última centésima de segundo contra el corajudo serbio Cavic. El ojo humano otorga la victoria a Cavic, pero la tecnología resolvió las dudas en favor del estadounidense. Dicen que la clave estuvo en que Phelps llegó a la pared de arriba a abajo, al contrario de su rival, que lo hizo bajo el agua. Un gesto que decide una medalla. Y un récord de otro mundo. El Mundo de Neptuno.

El segundo oro gracias a un extraordinario Jason Lezak (en TVE)

El séptimo oro contra Cavic que decidió la tecnología (en TVE)


Así nadaba el gran Mark Spitz, antecesor de Michael Phelps, en los juegos de Munichs 72, horas antes de que el grupo terrorista palestino "Septiembre Negro" abordase la Villa Olímpica.

LA GLORIA Y LA DESGRACIA


Los Juegos siempre nos dan oportunidad de contemplar la grandeza y la desgracia del deporte. Lo primero lo sentimos con nuestro admiradísimo Rafa Nadal, niño de nuestros ojos por su capacidad física, su técnica, su trabajo, su capacidad de sufrimiento y su indomable caracter de ganador. En mi opinión este chico lo reúne todo, además de una envidiable juventud que puede convertirle en el más grande de todos los tiempos (ojo, ha llegado a la cúspide pero ahora tiene que aprender a defenderse en ella).

De su extraordinaria competición en Pekín me quedo con el partido de semifinales contra un excepcional Novak Djokovic. El serbio lo tuvo contra las cuerdas en el segundo set, pero este muchacho está forjado en el acero de los mejores competidores. Los últimos puntos del partido son espectaculares, maravillosos. Nadal termina tan exhausto como feliz, con su clásica celebración con los puños al cielo. Djokovic se retira llorando, destrozado tras un partido en el que se entregó a fondo sin premio. Su esfuerzo tuvo recompensa con el Bronce. La recompensa de Nadal es el Olimpo de los Dioses.

Los últimos puntos de Rafa Nadal contra Djokovic (TVE)



Pero el deporte, como la vida, también tiene momentos de tristeza, desgracia o infortunio. El ejemplo fue la atleta española Marta Domínguez. Luchaba por la medalla de bronce -quizá la plata- en la final de los 3.000 metros obstáculos, pero no calculó bien o iba un poco forzada, y tropezó con una valla. La palentina se dio un buen golpe. La mezcla entre el impacto y el súbito parón con el corazón a muchas pulsaciones la dejó mareada. La agónica lucha por continuar la carrera contra su propio cuerpo, que no puede obedecer, es impactante.

Marta es un ejemplo que bien podría enseñarse entre los más jóvenes competidores. En el fragor de la batalla intentó luchar hasta el final. Terminada la contienda se mostró magnánima en la derrota, aceptando el error sin darle mayor importancia. La vida sigue y es más importante que una carrera de varias señoritas en pantalón corto. Lo volverá a intentar en la próxima ocasión. Pocos deportistas aceptarían el castigo con tanta determinación. Será por ello que existen pocos como esta heroica palentina.



domingo, 17 de agosto de 2008

FAUNA OLÍMPICA




Competir al límite tienen sus riegos
Ha sido una de las imágenes de los Juegos. El haltera húngaro Janos Baranyi se dislocó el codo derecho cuando intentaba levantar 148 kilos, sufriendo el impacto de todo el peso sobre su espalda. Un momento escalofriante, menos habitual de lo que pueda pensar el ciudadano medio, ya que estos atletas poseen un gran control sobre los movimientos de su disciplina. Pero todos los deportes tienen sus riesgos de lesiones y, en este caso, es muy espectacular. La organización tuvo el buen criterio de tapar al accidentado, con el fin de que las cámaras no se regodeen con su sufrimiento. Medida que ya hemos visto en la Fórmula Uno.

El camarada Veitía pierde la compostura
El entrenador cubano de Judo femenino, Ronaldo Hilarión Veitía, es ya un clásico en Mundiales y Juegos Olímpicos. En cada torneo está más gordo, prueba de que a él no le afectan las restricciones que sufre el pueblo cubano desde que Fidel Castro accedió al poder. Sus resultados son innegables, porque sus judokas siempre compiten por los primeros puestos. Veitía es un espectáculo en su silla de entrenador, en la cual rebosa con generosidad libras de abundante masa grasa. Su obesa figura olímpica e intensidad caribeña al borde del tatami nos hacen temer un infarto de miocardio en cada edición, riesgo que el técnico ha logrado burlar de nuevo.

Más problemas le han causado sus explosivas declaraciones al término de una de las finales donde su pupila perdió por una decisión arbitral discutible contra una competidora local. Veitía llamó a los jueces nada menos que "Hijos de puta", recurso tan latino como caribeño. ¿Pensaremos por ello que el orondo técnico es un racista? No, el insulto se entiende como un momento de frustración, una salida de tono del compañero y camarada Veitía. ¿Qué opinará de esto el rotativo "The Guardian"? ¿Pedirá la expulsión del entrenador por racismo?

Ronaldo Veitía carga contra los jueces olímpicos


Amor y despecho en la piscina
El folletín de estos Juegos es una novela digna de las mejores de Corín Tellado. La nadadora francesa Laure Manaudou ha tocado fondo en Pekín, sin duda afectada por cuestiones sentimentales. De forma breve: Manaudou cabreó a la federación francesa al huir a Italia para entrenarse con su novio Luca Marin, planteándose incluso la nacionalización; la relación terminó mal, consolándose el italiano con la también nadadora Federica Pellegrini y la francesa con Benjamín Stasiuslin, después de -se comenta- una pelea nada femenina entre ambas sirenas y unas fotos de alto contenido erótico de Manaudou en la red.

El encuentro en Pekín fue terrorífico, con malas consecuencias para todos y, de forma especial para la francesa. Del oro en Atenas a un último puesto en los 400 libres. Totalmente hundida, Manaudou estalló ante las cámaras de su país y rompió a llorar mientas un estupefacto entrevistador intentaba consolarla. Esperemos que esta gran promesa estabilice su vida y pueda mostrar su talento en el agua, no el de protagonista de culebrón venezolano.



Abrahamian, un desplante nada olímpico
Otra de las imágenes curiosas de Pekín 2008 será el desplante del luchador grecorromano sueco Ara Abrahamian en el podio de la categoría de 84 kilos. El luchador no estaba de acuerdo con su eliminación en las semifinales contra el posterior campeón. Después de ganar el bronce se presentó en la ceremonia de entrega, recibió la medalla, la dejó en el tatami y se marchó tras despedirse de sus compañeros, en protesta por lo sucedido. El consuelo del bronce no le compensaba.

Al Comité Olímpico no le tembló el pulso. Despojó al sueco de su medalla y dejó el puesto vacante. Abrahamian debe aceptar las decisiones de los jueces, desde el momento que pisa el círculo. Fuese justa o no su derrota en la semifinal, el gesto protagonizado es más propio de un niño pequeño con ganas de llamar la atención. Nos recuerda, por cierto, al equipo estadounidense de baloncesto que en Munich 1972 se negó a recoger su medalla de plata al considerar injusto el desenlace de la final contra la URSS. Nadie quiere aceptar la derrota cuando te encuentras a las puertas de la gloria, pero esto no deja de ser un deporte y los jueces, con sus aciertos y errores, forman parte del mismo.

jueves, 14 de agosto de 2008

OLÍMPICOS EN ESTUPIDEZ




Vivimos en Pekín. La Selección de Baloncesto está cumpliendo los pronósticos -antes de la prueba de fuego contra los Estados Unidos- aunque quizá sin la brillantez de un juego que, en ocasiones, podría alcanzar la perfección. Por fin, por fin ha despertado Pau Gasol, quien en Ourenseville disfrutó de unas magníficas vacaciones. Pau, Rudy Fernández y Ricky Rubio -estamos enamorados de su talento- son los más destacados, con puntuales aportaciones del resto. Si Aíto consigue que los Navarro, Calderón, Garbo, Reyes, Marc y companía asuman la idea de rendir a tope durante breves intervalos de tiempo están en disposición de batir a la brutalmente física Estados Unidos. Hasta el partido de Alemania hemos visto un equipo demasiado irregular. Un gigante la mayor parte del tiempo dormido, demoledor durante no más de un cuarto seguido.

Aíto está siendo muy, muy atrevido. El despedido Pepu Hernández tenía un cinco básico -Calderón, Navarro, Pau, Jiménez y Garbajosa- que el nuevo entrenador ha deslabazado por completo. Estoy seguro que Pepu tampoco se jugaría la última posesión del partido contra China en las manos de Ricky (ni hubiese convocado a este niño prodigio o Raúl López). Técnicos diferentes, ideas diferentes. Todos esperamos que este excepcional equipo muestre todo su talento con la motivación extra que supone medirse a los NBA.

Racismo políticamente correcto e imbécil


Resulta que a los ingleses les ha parecido racista una de las fotos de promoción de la Selección Española, en la que los jugadores achinan los ojos (véase arriba). La dictadura de lo políticamente correcto se caracteriza ya por su ámbito internacional. Los sesudos periodistas del diario británico The Guardian fueron los primeros, después secundados por The New York Times y Los Angeles Times (¡qué exige las disculpas públicas de Pau Gasol!). Cualquier niño de preescolar puede entender que la imagen no tiene ninguna intención racista, muy al contrario. Es simpática y original. En todo caso no merece la denuncia de estos rotativos, los cuales podrían dedicar sus páginas a asuntos mucho más importantes.

En Inglaterra se ha recordado una vez más los insultos vejatorios contra Hamilton vertidos por cuatro tarugos españoles con una cerveza de más. Que si somos un país racista y tal, que si nuestro pasado imperialista y tal. Resulta cuando menos sonrojante que los anglosajones, caracterizados por su histórico trato cordial con los africanos y los indios americanos -sin ir más lejos- intenten sentar cátedra sobre el racismo.

La reflexión más profunda es preocupante. ¿A qué punto estamos llegando en Europa con esta mentalidad acomplejada, rendida a lo políticamente correcto? A una estupidez cercana a la excelencia. En eso somos campeones olímpicos.

miércoles, 13 de agosto de 2008

"¡POR FAVOR, COLÓCAME EL HOMBRO!"



Ya estamos sumergidos en el sueño olímpico. Los mayores atletas de la Tierra compiten para demostrar su talento al resto. Habrá momentos de gloria y coraje, momentos de alegría y tristeza, momentos de satisfacción y dolor.

El pasado sábado vivimos el, muy duro, de la sablista española Araceli Navarro. Navarro competía contra la estadounidense Rebecca Ward cuando un gesto brusco dislocó su hombro izquierdo. A pesar del dolor, la española rogaba al médico de la organización que se lo colocase en su sitio para seguir luchando. Impresionante. El doctor no se atrevió a manipular la articulación (en mi opinión con buen criterio pues podría haber causado un desaguisado) y el especialista de la selección (que procedía del Judo y como tal era un buen conocedor de las luxaciones) no pudo recuperarla en el tiempo dispuesto por las normas. Además, era una locura volver a la competición en tales condiciones, por muy valiente y sufrida que es esta chica.

Araceli tiene 19 años, muchos Juegos Olímpicos por delante. La gloria fue esquiva en esta ocasión, pero estará de su lado la próxima vez.

China no es Berlín

Los periodistas de pan y melón se atreven a comparar el Pekín olímpico con el Berlín del año 1936. Es cierto que en China existen restricciones y censura, pero no lo es menos que este inmenso país, más bien continente, se está abriendo -más deprisa de lo que parece y los Juegos ayudarán a ello- y no puede permitirse de la noche a la mañana una revolución estilo Tiannamen. Piensen, intrépidos periodistas, que un país de 1.300 millones de habitantes, no es precisamente sencillo de gobernar. Que cualquier inestabilidad significaría una catástrofe en pérdidas humanas y materiales. Utilicen el sentido común. De todas formas, si quieren ser más valientes, pueden plantarse en países como Arabia Saudí, Cuba, Irán, Venezuela... y denunciar sus continuos atropellos.

Coincido plenamente con este artículo de Manuel Morales do Val sobre el tema, salvo en un importante aspecto. Jesse Owens y el resto de negros americanos fueron mejor tratados en la Alemania que en los Estados Unidos de 1936, como ellos mismos atestiguaron (no así varios atletas judíos condenados al ostracismo por la propia delegación estadounidense). En todo caso, comparar ambos Juegos sólo revela el paupérrimo nivel intelectual de ciertos periodistas.

Artículo de opinión de Manuel Morales do Val