SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

viernes, 17 de octubre de 2008

INIESTA, COMO EL BUITRE, COMO MIGUEL ÁNGEL



¿Qué ha cambiado de aquella España que volvía con el rabo entre las piernas de cada acontecimiento futbolístico internacional, fustigada hasta la saciedad por los medios y afición, a la actual? La nueva generación posee un talento extraordinario y -los demás también lo tienen- por fin ha alcanzado ese rango que otorgan las victorias, esa seguridad y confianza que sólo se adquiere después de levantar la primera copa.

En otras ocasiones España hubiese sido derrotada en Bélgica. Ahora, no. Sabe que en algún momento del encuentro tendrá su oportunidad. Los rivales también, y comienzan a respetar, a temer a este rival. Cambia el entrenador pero no el bloque básico. La sensatez de Del Bosque conserva lo mejor de la etapa Aragonés -¿quién pensaba que saldría por la puerta grande antes del Europeo?- con su sello personal. Al final, no nos engañemos, aciertan o fallan los jugadores. El entrenador es un gestor que debe mediar entre 24 hombres que creen merecerse 90 minutos por partido y encontrar un camino hacia la victoria.

Un ejemplo de la calidad técnica de nuestra España es el golazo de Iniesta, ese muchacho tan alegre como un funeral, autor de una obra maestra del fútbol. No se si comparable en términos artísticos a la Capilla Sixtina de Miguel Ángel, pero al menos si a la también reputada La Piedad. Un gol que nos recuerda a otro similar de El Buitre Butragueño contra el Cádiz, o al menos lejano de un joven madridista Raúl contra el Atlético del Madrid. La Historia se repite, cierto es. Disfruten.