SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

lunes, 29 de diciembre de 2008

SUEÑOS (V): PAQUITO FUE EL PRIMERO

13 de febrero de 1972. Juegos Olímpicos de Invierno en Sapporo (Japón). Paquito Fernández Ochoa logró la primera medalla de oro olímpica en la historia del deporte español. La única hasta 1980. Fue en la prueba de esquí, en el eslalon, y gracias a una primera manga espectacular, que terminó en poco más de 55 segundos, después de sortear 71 puertas. En la segunda estuvo a punto de caerse en varias ocasiones, pero mantuvo el tipo ante los competitivos hermanos italianos, Gustav y Roland Thoeni. Llegó tarde a la ceremonia de medallas y tuvo que acreditarse ante unos incrédulos jueces, quienes no identificaban al bajito español como ganador de la prueba. Subió al podio con capa española y gorro cordobés. ¡Olé!

Francisco Fernández Ochoa nació el 25 de febrero de 1950 en Cercedilla (Madrid). Falleció de cáncer linfático el 6 de noviembre de 2006, a los 56 años.


El último descenso hacia la gloria

Hubo un tiempo en España donde pronunciar el nombre de Ángel Nieto se asociaba de forma inmediata al motociclismo. Manolo Santana significaba tenis; Pedro Carrasco, boxeo; y Severiano Ballesteros, golf. Paquito Fernández Ochoa era sinónimo de esquí. Su relación con la nieve fue intensa desde que tuvo uso de razón. La boda perfecta entre el hombre y el mediose produjo en Sapporo, donde se convirtió en el primer deportista con una medalla de oro olímpico al cuello.


Su madre decía que cuando era pequeño dormía con las botas de esquiar. Francisco Fernández Ochoa profesaba auténtica pasión por la nieve y siempre intentó acercarla al resto de los españoles. Más no pudo hacer. Su medalla de oro en Sapporo fue tan inesperada como sorprendente. La expedición española la integraban dos esquiadores más: Aurelio García y Conchita Puig. Se daba por bueno el competir a cierto nivel.

Bajó como una centella, fiel a su carácter lanzado y campechano. El shock en España fue tal que, hasta su muerte, le llamaron "Paquito". El recuerdo eterno de un jovencito de 21 años en la cima del mundo. A los 13 había ganado su primer título de España -después fueron 37- y a los 17 debutaba en los Juegos de Grenoble.

Terminó su carrera, pero no la actividad. Participó en corridas de toros, otra de sus pasiones. Fue comentarista deportivo -en los mejores momentos de su hermana Blanca- instructor del Rey, e incluso participó -siempre se lo perdonaremos- en infames programas de concursos y variedades.

Fernández Ochoa, homenajeado en su pueblo de Cercedilla, luchaba contra un cáncer linfático, motivado "para enseñar a esquiar a mi nieto". Fue el último descenso de una de las glorias nacionales del deporte. El esquí español le debe tanto como él se entrego a este deporte.

Publicado en La Región (13-11-2006)

sábado, 27 de diciembre de 2008

"ALGO DEBE CAMBIAR PARA QUE TODO SIGA IGUAL"

En 1963 se proyecta "El Gatopardo" (Il Gattopardo), excepcional película del italiano Luchino Visconti. En mi humilde opinión, no la califico como obra maestra, pues creo que sobra mucho metraje en sus 181 minutos.

"El Gatopardo", basada en el libro de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, sirve como explicación de un importante momento histórico en Italia. Es el violento cambio de un régimen feudal a una República más o menos moderna, mezclado con la Unificación, promovida y perseguida por el idolatrado militar Garibaldi. Garibaldi invade Sicilia en 1860, dominada por los franceses, si bien regida por señores de la alta aristocracia, como el protagonista de la historia, el Príncipe don Fabrizio de Salina. Interpretado magistralmente por Burt Lancaster.

Don Fabrizio es un señor piadoso, que reza a diario y se marcha de putas para calmar sus instintos felinos. Un gentilhombre, caballero, cortés, galante, carismático; a veces colérico, maquiavélico y conspirador. Pero muy inteligente para saber donde pisa e intuir hacia donde se dirige la nueva Italia. Quizá el único entre su clase, que vive en la fantasía, disfrutando unos privilegios que pronto terminarán.

Mi escena preferida -que lamento no encontrar en Internet- transcurre cuando Don Fabrizio llega con su familia a su refugio veraniego de Donnafugata, escapando de los enfrentamientos. Allí son recibidos con todos los honores por el pueblo. Sin tiempo para sacudirse el polvo del camino, asisten a una misa y se sientan en el privilegiado coro de la Iglesia. Visconti pasa su cámara, uno a uno, mostrándolos como estatuas de otra época, piezas de anticuario, trastos sin sitio en la nueva Era, cubiertos de telarañas y envejecidos por el tiempo.

Don Fabrizio entiende que la República naciente es el fin de toda su cosmología. Que la nobleza de sangre da paso a la burguesía -representada por el alcalde del pueblo-, a los políticos, a un gran número de mediocres (que sustituyen a otros parásitos aristócratas). Que él no pertenece a esa nueva Italia, a pesar de que un influyente político de Turín, Chevalley, le intenta incorporar al nuevo Senado. La escena que les ofrezco a continuación.


Don Fabrizio realiza, además, una reflexión sobre la filosofía de vida del siciliano. Al que caracteriza como orgulloso, pero acomodado en una sociedad estática. Incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos. "Los sicilianos viven en un permanente sueño", dice Don Fabrizio. Los que allí han estado me cuentan que Sicilia, y el sur de Italia en general, es muy parecida a nuestra España. Importa más el hoy que el mañana y el miedo a los cambios. La sociedad permanece inmóvil y los grandes señores -hoy la Mafia- son quienes deciden. Es una valiente reflexión que pocos directores se atreverían a remarcar. "Algo debe de cambiar para que todo siga igual", añade el protagonista.

Ármense de paciencia, porque algunas escenas son interminables, y disfruten de esta magnífica película. Una radiografía de la Italia de finales del siglo XIX.

jueves, 25 de diciembre de 2008

CRECIMOS EN LOS OCHENTA

Nuestro buen amigo Ortega nos envía este simpático vídeo-clip interpretado por "El Reno Renardo". Para todos aquellos que vivimos la infancia y adolescencia entre los ochenta y comienzos de los noventa nos trae unos recuerdos imborrables: la carta de ajuste, los bolígrafos bic, Sabrina, La Bola de Cristal, Los Conguitos, We are the world, Parchís, Karate Kid, Aerobic con Eva Nasarre, los parques públicos donde alguno nos dejamos un diente, Barrio Sésamo, Cine Exin, los Phoskitos, Filvit champú, El Un,dos,tres; V, Reagan y Gorbachov, El Coche fantástico, los chinitos de la suerte, El Equipo A, el Frigo dedo y el Frigo Pie... y un largo etcétera de clásicos que, seguro, os harán sonreír. Sí, estamos envejeciendo. Pues hagámoslo más. Feliz Navidad y Próspero 2009.

"Crecí en los ochenta" (por el Reno Renardo)

miércoles, 24 de diciembre de 2008

SEBASTIAN DEISLER, CUANDO EL CUERPO NO ACOMPAÑA


"No juego con alegría, y yo no puedo hacer las cosas a medias". El futbolista alemán Sebastian Deisler (Lörach, 1980) estaba destinado a dirigir otra apisonadora germana en el césped, la del siglo XXI. Pero una conjunción de problemas físicos y psíquicos le obligaron a retirarse, con sólo 27 años. Físicos: su maltrecha rodilla derecha se rompió antes del Mundial de 2002 y repitió poco antes del de 2006, precisamente en su país. En total fueron cinco operaciones, con sus correspondientes y dolorosas rehabilitaciones, en apenas cuatro años. Psíquicos: la impotencia de sentirse inútil y los problemas durante el embarazo de su mujer, la negra brasileña Eunice, le sumieron en una profunda depresión. Así, se perdió la Eurocopa de 2004. A finales de ese mismo año repitió la visita al psiquiátrico, por una crisis de ansiedad y un principio de esquizofrenia. "El Bayern me espía", llegó a declarar sobre su club ante el asombro de los periodistas. Al comienzo del 2007 sufrió una nueva recaída. Desanimado, dueño de una pierna que no podía seguir el mismo ritmo de su cabeza, "Basti" decidió marcharse. Su orgullo le impidió ser un jugador más, del montón.

Publicado en La Región (10-12-2007)

martes, 23 de diciembre de 2008

LAST CHRISTMAS I GIVE YOU MY HEART… ( por Trinity)


Al llegar estas fechas y en cualquier fiestón o jolgorio navideño que se precie, el DJ de turno maneja unos cuantos temas de obligada escucha para uso y disfrute del personal entre los cuales encontramos, como no, el “Feliz Navidad” de Boney M., pachanga pura y dura en cantidades industriales e incluso algún villancico en versión dance. Vamos, una delicia…..

De entre toda esta cuidada selección salvo de la quema un clásico un tanto cursi que amenizó la Navidad en mi etapa adolescente, allá por finales de los ochenta, cuando todos los de mi época nos reuniamos, en horario de tarde, en locales ya desaparecidos como Privata o Irán para desparramar todo lo posible antes de estar a las 10 en casa (y pobre de tí si llegabas cinco minutos tarde). El “Last Christmas” de Wham! daba el pistoletazo de salida a las fiestas navideñas y sus efectos colaterales: que me pongo en Fín de Año?, cotillones en garajes o locales inmundos, ver al chico que te gustaba en traje y corbata, pillar tu primera moña con un inocente cubata (y pobre de tí que se enterasen en casa...)

Hace ya muchos años de aquello pero cuando escucho esta canción, de la que se han hecho infinidad de versiones en todos los estilos, no puedo evitar recordar las sonrisas y los suspiros de mis amigas al ver a un almibarado George Michael susurrando “Last Christmas I give you my heart, but the very next day you gave it away….” Por aquel entonces formaba parte junto con Andrew Ridgeley de un exitoso dúo que rivalizaba musicalmente con otras bandas británicas consagradas como Duran Duran o Culture Club. Autores de fantásticos pelotazos como “The edge of heaven” o “Wake me up before you go-go” , son injustamente recordados por esta pastelada que nada tiene que envidiar a Amaia Montero o a sus amigos de la Oreja.

El vídeoclip ilustra las alegres vacaciones en la nieve de una guachipandi en la cual los integrantes del dúo rivalizan por el amor de una chica (en aquel momento la virilidad de George Michael no estaba en absoluto cuestionada, es mas, se le relacionaba con bellas modelos o actrices de moda como Brooke Shields). En el año 86 y en pleno éxito el dúo se separa emprendiendo cada uno su camino en solitario. La trayectoria de George Michael fué en ascenso: temas inolvidables como “I want your sex” o “Freedom”, cambio de imagen y salida del armario, algún que otro escándalo sexual y transformación en icono gay por excelencia. Poco se supo de Andrew Ridgeley salvo que se había casado con su novia de siempre y que se dedicaba a sus negocios fuera del mundo de la farándula.

Como las fechas mandan os dejo con el vídeo. A pesar de que la calidad no es muy buena (es del año 84, nada menos) podemos apreciar la leonina melena de George Michael y la terrible estética ochentera a la que hemos sobrevivido y que tanta gracia nos hace desde la distancia que supone dos décadas después.


Felices fiestas y que el 2009 venga cargado de buena música y mejores conciertos.

Trinity.

sábado, 20 de diciembre de 2008

LA PASIÓN TURCA O LOST IN TRASLATION (por R.M.)


Acabo de llegar a casa, pongo música y me preparo una infusión. Me siento inspirada para contaros…..


Me levanto cuando llaman a la oración -¿pura coincidencia?- a las 6 a.m. Aunque no quisiera, me despertaría igual, porque se encargan de poner en el minarete los altavoces más potentes jamás fabricados. Cojo el bus de la universidad, que nos lleva a 45 minutos al oeste de Estambul; a una colina, con unas vistas asombrosas, un lago y el cielo. La universidad es privada, como muchas en Turquía, y se expande por la cima y las laderas de la montaña.

Los estudiantes, muy pocos se interesan por lo que estudian y, en general, la actitud es de pasotismo. No me quejo, porque los profes del "preparatory" -un curso antes de la universidad-lidian con enormes problemas de disciplina todos los días. Entre las mujeres, algunas llevan el pelo cubierto -sobre todo las del primer curso-y otras no. En el comedor, hombres y mujeres comen separados. No es que haya zonas delimitadas para cada sexo, como en las mezquitas, sino que se juntan en grupos de hombres y de mujeres. En el bus pasa lo mismo, los extranjeros no seguimos esa norma.

Cada día es realmente una aventura, cuando creo que me voy asentando y que las cosas se van encauzando siempre surge algo chocante. Lo último fue que mi móvil dejo de funcionar después de dos semanas….no sé muy bien porqué. Al parecer, el chico de la tienda puso su nombre en mi contrato, absurdos así hay muchos. El caso es que en la tienda enseguida me ofrecieron comprar otro nuevo o pagar otra línea-son mercenarios natos-. La primera semana fui a un centro de salud a por un certificado médico y salí con una radiografía de los pulmones. Eso sí ¡me la hicieron con la camiseta puesta! Mi próximo reto es contratar internet en casa… veremos si termino con una parabólica en el balcón -jejeje-.

El idioma es una gran gran gran barrera. Muy poca gente habla inglés, sobrevivo con señas y cuando desespero les digo “insahall” –ojalá-lo usan para todo.

El trafico es bestial,la contaminación muy fuerte. El reciclaje lo hacen niños que luego venden el cartón. Los coches de la policía tienen siempre el motor encendido y resulta escalofriante ver dedos listos para disparar colocados en el gatillo de las metralletas. Hay muchos por la ciudad, sobre todo en el centro; y estos últimos días en la embajada de Grecia un autobús-tanque flanquea la entrada las 24horas del día.

La mayoría de la gente sobrevive en negro. No se cómo será de fuerte el impacto de la crisis aquí…

miércoles, 17 de diciembre de 2008

SUEÑOS (IV): DICK FOSBURY, UN CAMBIO REVOLUCIONARIO

20 de Octubre de 1968 de unos legendarios Juegos Olímpicos de México. En la final del salto de altura, un escuálido blanquito deslumbra y sorprende al mundo al encarar el listón de espaldas. Un desafío a la técnica del rodillo ventral que utilizaban la mayoría de los atletas hasta el momento. No era la primera vez. El estadounidense Dick Fosbury ya lo había hecho en su universidad, inspirándose en el canadiense Debbie Brill y en sus propios estudios de ingeniería civil. Fosbury ganó, batió el récord olímpico y anunció la llegada de una nueva Era, la del "Fosbury Flop", que se impondrá después de un largo debate. El revolucionario, curiosamente, no pudo clasificarse para los Juegos de Munich 72 y se retiró, renunciando a la fama y los contratos publicitarios millonarios. Detalles que no iban con su forma de ser.


Richard Douglas Fosbury nació el 6 de marzo de 1947 en Portland (Estados Unidos). Se retiró en el año 1972. Hoy trabaja como ingeniero civil en Ketchum (Idaho).

martes, 16 de diciembre de 2008

CON KOKO GOZO MOGOLLÓN (por el malvado Vellido Dolfos)


"Tronko, yo no corono rollos con bombo;
o condón, o yo pongo stop"

La campaña de D.J. Bernat Soria,
corona al colegui de gloria.


Aquí la peña es progue y rapera,
pero cosa tan chunga ni ZP espera.


A quemar pasta pública, tronkos; es una fiesta,
y con todos lo bombos montamos la orquesta.


Porque aguantar este anuncio sólo es posible,
con caballo, farlopa o algo que flipe.


Con koko yo gozo mogollón, es el lema,
los críos lo pensarán antes del tema.


Soria, Bibiana y Zerolo ¡qué peña ingeniosa!
así se la damos a la Iglesia casposa.


Obama ya nos observa con mucha atención;
colega, va a poner a Hillary a bailar reguetón.


Tres años más dirigidos por esta banda,
y molará mazo emigrar hacia Uganda.


viernes, 12 de diciembre de 2008

STEVE PREFONTAINE, LA VENGANZA INCOMPLETA


El fondista estadounidense Steve Prefontaine (1951-1975) nunca comprendió eso de llegar en segundo lugar a meta. El cuarto puesto en los 5.000 metros de Munich 72 le hundió, quizá por no correr a su estilo, siempre el primero (¡y que le siga quien pueda soportar su ritmo!). "Pre" trotaba desde pequeño, incluso a medianoche, para inquietud de la policía. Junto al técnico Bill Boweman batió todos los récords de fondo y ganó cuatro títulos universitarios consecutivos con el equipo de Oregon; amén de ser, sin percatarse de la trascendecia, el primer probador de las zapatillas Nike, la futura empresa de Boweman. Rebelde, apasionado, admirado; mantuvo un enfrentamiento con las autoridades del amateurismo por los derechos de los atletas. Vivía en una caravana y se ganaba la vida con trabajos artísticos y manuales. Tal era su espíritu que había renunciado a un contrato profesional para prepararse intenstamente y desquitarse de su derrota. Había previsto el momento de su venganza en los siguientes Juegos de Montreal de 1976. No pudo llegar. El 29 de mayo de 1975 ganó su última carrera. Esa noche falleció en un extraño accidente de tráfico, cuando regresaba de una fiesta por la noche. Nunca correrá solo.

Publicado en La Región (03-12-2007)

miércoles, 10 de diciembre de 2008

DE CUANDO AL FÚTBOL SE IBA CON CORBATA

En otras ocasiones hemos escrito y advertido sobre el oscuro, más bien negro cariz, que está adquiendo el fútbol y su ilimitada influencia. Desde su creación, este maravilloso y simple juego ha provocado la pasión y el enfrentamiento, entre clubes, barrios o países . Siempre hubo diferencias, siempre las habrá. Pero el ambiente actual se hace cada vez más irrespirable, por la falta de aire fresco y el fétido olor de ciertas costumbres.

Hubo un tiempo, cuando al fútbol se iba con corbata, que este deporte era un acontecimiento social, un pasatiempo, un rato de ocio. Terminado el partido, terminado el sueño y vuelta a la realidad. Hoy se ha convertido en la principal, y a veces única, razón de ser de una masa aborregada y sin valores, que ha cambiado la universal corbata por los colores identificativos y restringidos de su tribu.

A nadie se le ocurre ir al cine a jalear al protagonista o lanzar una botella al malo de la película. Ni en el teatro. En el fútbol, sí. El Estadio es el nuevo Circo Romano de nuestra Era. Una turba en su mayoría vociferante e inculta, a quien sólo satisface la victoria por encima de cualquier consideración sobre el juego o sus participantes. Una corriente que sólo sigue a los ganadores y hunde a los perdedores.

Los nuevos césares son, en la versión internacional, grandes hombres de negocios con su juguete particular. En la versión cañí, el perfil general del presidente de club es un individuo con un afán desmedido por el dinero y la vanidad, carente de cualquier cualidad supuesta a su cargo: presencia, oratoria, sensatez o liderazgo. Suelen contar con el respaldo del político de turno, quien regala con alegría millones del Erario Público, aportando la palmadita en los días triunfales y escapando con buena cintura en los tiempos de crisis.

Así las cosas llegamos al caso del energúmeno Santos Mirasierra, orgulloso ultra del equipo de fútbol Olympique Marsella, acusado de participar en los incidentes del 1 de octubre en el Estadio Vicente Calderón, cuando él y los de su cuadrilla se enfrentaron a golpes y lanzamiento de sillas contra los grupos antidisturbios de la Policía Nacional. ¿La causa? La Policía entendió que uno de los símbolos expuestos por la afición francesa incitaba a la violencia y se dispuso a retirarlo. Les recuerdo que no era la bandera francesa, regional o local marsellesa. Que cuando uno viaja a otro país debe acatar las normas del mismo, las comparta o no.

Pesaba sobre el muchacho una posible condena de ocho años de prisión. Finalmente fueron tres. No entro a juzgar si Mirasierra lanzó o no una silla a un policía, si las acusaciones son exageradas o no. El caso es que este mentecato participó en el petate. El caso es que la silla sólo hirió al agente, pero si fuese otro objeto podría haber matado al guardia o a cualquier otra persona. El caso es que si te metes en el fregao puedes terminar pagando, siendo justo o pecador. El caso es que si buscas los problemas terminarás encontrándolos.

Pero lo más sangrante fue la respuesta del club, afición y diversas personalidades francesas. Lo que en otro tiempo -cuando al fútbol se acudía en corbata- sería un motivo de bochorno y vergüenza general para el entorno de un club, ahora lo es de orgullo, de complicidad, de comprensión con el pobre ultra que sólo defendía los colores del Marsella, destrozando el recinto ajeno y pegándose con la seguridad de otro país. Antes, a los delincuentes se les reprimía su mala conducta. Ahora, se les da alas. El club está por encima de la Ley. Escuchar al impresentable presidente marsellés, solidarizándose con Mirasierra, dejando entrever amenazas a la afición rival y criticando a la policía española, sólo me produce arcadas. ¿Son estos los valores que inculcamos a los niños sobre el deporte? Lamentable.

No es una cuestión de patriotismo ciego. Cualquier aficionado madridista, culé o atlético que practique el vandalismo fuera de España debe sufrir el mismo castigo. Un aviso serio a quien se pase de la raya por primera vez. Jarabe de palo al reincidente. Algunos no razonan de otra manera, no hay que engañarse.

La violencia en el fútbol es una bola que crece ante la pasividad de la mayoría de dirigentes. Y para mitigarla, nada mejor que poner a este cazurro en libertad, como se hizo ayer. Mirasierra salió en loor de multitudes, como si fuese una estrella de rock. Sus compinches actuaron de matones y el Marsella -¡increíble!- fletó un avión para traerlo a casa.

Algún periodista escribirá que no hay palabras para describir lo sucedido. Sí las hay. Bochornoso, lamentable. Una bajada de pantalones políticamente correcta ante un mamporrero, un club presidido por un impresentable presidente y una afición anestesiada por la estupidez. ¿Se extrañarán después las autoridades por el "alarmante incremento de la violencia en los campos de fútbol"? Ser delincuente sale gratis y te convierte en mártir.

lunes, 8 de diciembre de 2008

DEPORTISTAS DE PURA RAZA


En esta tarde festiva he tenido tiempo para repasar los innumerables periódicos y revistas esparcidas en un caos ordenado por mi estudio. Ayer me llamó la atención este breve artículo publicado en el diario "La Voz", donde se nos cuenta que existen ya empresas dedicadas a trazar el mapa genetico-deportivo de los precoces deportistas.

En otras épocas, y muy especialmente en los regímenes comunistas -China mantiene la tradición- imperaba una primera selección por condiciones naturales (los más altos al baloncesto, flexibles y pequeñitos a los deportes de fuerza, habilidosos a los de raqueta o balón...). La segunda respondía a los resultados, donde médicos, entrenadores e incluso los propios deportistas anteponían la victoria y la trampa por encima del honor y la salud. Era cuestión de Estado. Si buscásemos hoy a muchos deportistas de los ochenta es seguro que nos escandalizaríamos de su actual presencia física. Si todavía viven.

El análisis científico puede ser útil para descubrir ciertas patologías que recomienden a un deportista cambiar su especialidad, u orientar al dudoso en el más adecuado a su naturaleza. Pero tiene dos peligros, en mi opinión. El grupo XX del que se hace mención. El de deportistas en teoría sin ninguna cualidad. ¿Deberían dedicarse a otra cosa? ¿Le diríamos eso a un Larry Bird que ni corría ni saltaba en baloncesto? ¿O a un orondo Puskas que jugaba al fútbol en una baldosa? Hay cualidades que, por suerte o por desgracia, hoy no podemos medir.

El segundo es ese "determinismo genético" en el que nos estamos adentrando en esta Era de cambios fulgurantes. Si estos análisis están en la calle, a disposición de todos. ¿Qué se estará experimentando en los laboratorios que no sepamos? ¿Quién controlará este inmenso poder de creación? Jugar a ser Dios es muy peligroso.

sábado, 6 de diciembre de 2008

BIENVENIDOS A LA TERCERA FASE


Demos la bienvenida a un nuevo portal en el Universo Internet. Se llama VO2 y pretende hacerse un lugar en el mundo del deporte y del entrenamiento. Entre sus contenidos destacaría los interesantes artículos escritos por deportistas ex profesionales -de los cuales les dejo una muestra- otros más técnicos y, en general, secciones para conocer y relacionarse con amantes y profesionales de esta fiebre que, sea por tierra, mar o aire, nos enloquece desde que tenemos uso de razón. El deporte y sus secretos. Están comenzando, así que al menos merecen un mínimo de curiosidad por nuestra parte.

Si además les gusta el ciclismo, en VO2 se preguntan: ¿Quién es el mejor corredor de la Armada española actual? ¿Valverde, Freire, Sastre o Contador? Léanlo, juzguen y anímense a opinar.



viernes, 5 de diciembre de 2008

SUEÑOS (III): TELMO ZARRA, EL GOL CONTRA LA PÉRFIDA ALBIÓN

2 de Julio de 1950. Mundial de fútbol de Brasil. Estadio Maracaná. Minuto 48 del partido correspondiente a la primera fase, entre España e Inglaterra. Centro de Piru Gaínza y remate "con el tobillo" -según sus palabras- de Telmo Zarraonandía Montoya, ante 74.000 espectadores y millones de españoles al otro lado del charco, quienes escuchan a un Matías Prats padre pletórico.
Una alegría para un país aislado internacionalmente, que glorifica la noble imagen de un excelente futbolista. Tan caballeroso que en la Liga se negó a marcar dos veces, a puerta vacía, ante la lesión de un contrario. Zarra.
Telmo Zarraonandía Montoya nació el 20 de Enero de 1921 en Asúa (Vizcaya). Jugó prácticamente toda su carrera en el Athletic de Bilbao. Falleció el 23 de febrero de 2006.
Publicado en La Región (30-10-2006)

martes, 2 de diciembre de 2008

LA GUERRA QUE SE AVECINA


Los recientes atentados en Bombay prueban una vez más que el terrorismo islámico en particular y el Islam en general son el nuevo enemigo de nuestra cultura occidental. Afirmarlo otorga de forma inmediata la etiqueta de "racista" impuesta por los ideólogos progres, los inocentes de buena fe con aspiraciones a mártires y los idiotas sin remedio que, como bien dice el probervio ruso "pasean por el bosque y sólo ven leña para cortar".

Muchos de los ciudadanos de a pie, en especial los de las grandes ciudades, sufren a diario los problemas de la "multiculturalidad" mal integrada. Ellos no tienen voz en los medios ni se atreven a quejarse por el miedo al qué diran. Entre los que sí pueden -periodistas, políticos o miembros relevante de la sociedad- predomina lo políticamente correcto, la pulcritud ecológica en las palabras y la sostenibilidad del discurso. Es decir, la vacuidad.

El historiador británico Michael Burleigh no pertenece a esta cuadrilla. No busca el halago ni la complacencia del resto. Investiga, reflexiona y opina sobre el mundo que vivimos, advirtiendo desde hace años que Occidente, Europa concretamente, cierra los ojos ante los problemas que vienen y ya están entre nosotros, cediendo en todos los aspectos a las imposiciones de los musulmanes. La razón y el Islam no son compatibles, tapar el enfrentamiento con paños tibios en lugar de afrontarlo nos va a costar más caro y penoso a la larga. ¿No era Hitler un loco simpático a los ojos del resto del mundo en los años 30, cuyas amenazas sólo eran pataleos para hacerse notar? Lean a Burleigh, un estudioso de los motivos y el desarrollo del Terrorismo.

lunes, 1 de diciembre de 2008

NO MEZCLES TRABAJO Y PLACER, RINGO BONAVENA


"¡Me llamo Ali!", insistía Muhammad en la rueda ante los medios. "¡Te llamas Clay y eres un gallina!", respondía Ringo. Sólo el boxeador porteño Oscar Natalio Bonavena Grillo (1942-1976) se atrevía entonces a enfurecer al más grande antes del combate, aguantar todos los asaltos y tumbarlo por momentos en uno. "Ringo" Bonavena era el menor de los 9 hermanos de una familia humildísima. Un incorregible, expulsado de los rings argentinos por morder un pezón a un rival. En Estados Unidos peleó ante los mejores. Fuera del cuadrilátero derrochó el dinero: cochazos despampanantes, trajes ingleses último modelo, regalos para la familia y los amigos, safaris repentinos, noches enteras en el bingo, mujeres... Portaba, bordado en su albornoz, la declaración "las Malvinas son argentinas". Carismático y fanfarrón, sus compatriotas lo idolatraron. En mayo de 1976, tras abandonar a mujer y dos hijos, se instaló en una caravana en Las Vegas, al lado de un burdel llamado Mustang Ranch. Se decía que estaba liado con la mujer del dueño, a la sazón su representante, Joe Conforte. Este, despechado, encargó un escarmiento al matón Will Brymer. "Ringo" fue escarmentado, a tiros en la calle. El trabajo y el placer no se deben mezclar nunca.

Publicado en La Región (26-11-2007)