SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

jueves, 31 de diciembre de 2009

SUEÑOS (XXXI): ERA EL MOMENTO DE DEJARLO, MIKE

14 de junio de 1998. Pabellón Delta Center, en Salt Lake City (Utah, Estados Unidos). Sexto partido de la Final de la NBA entre el Utah Jazz y el Chicago Bulls. Los Jazz de Johsn Stockton y Karl Malone vencen por 86-85. Los Bulls tienen la pelota y una posesión para decidir. Michael Jordan la asume, en medio de la pista. Sus compañeros se apartan.

Le defiende Byron Russell, un más que reputado marcador. Jordan amaga una penetración por la derecha, cambia el balón de mano, desfiando todas las leyes físicas -Russell no evita el reprise y se pierde en la secuencia- se levanta y lanza en suspensión. El balón gira sobre su eje, en parábola en dirección a canasta, seguido por 20.000 espectadores y millones desde sus casas. 86-97, sexto título y otra canasta decisiva legendaria de Michael Jordan. El final soñado a cualquier carrera deportiva. Su regreso en 2001 lo enturbió, en cierta forma.



El perfil: Michael Jeffrey Jordan nació el 17 de febrero de 1963 en Brooklyn (Nueva York). Ganó seis títulos de la NBA y se retiró de forma definitiva en 2003.

Publicado en La Región (26-03-2007)

miércoles, 30 de diciembre de 2009

APRENDAN, POLÍTICOS ESPAÑOLES

¿Se atrevería algún acomplejado o progresista político del rebaño español declarar algún día lo que piensan millones de sus ciudadanos?

Aprendan de Kevin Rudd, Primer Ministro de Australia, cuyas palabras han sorprendido en el panorama internacional.


A los musulmanes que quieren vivir bajo la ley Islámica Sharia se les dijo el Miércoles que se vayan de Australia, cuyo gobierno ha emprendido una campaña contra los radicales en un esfuerzo para evitar potenciales ataques terroristas.

También Rudd despertó la furia de algunos musulmanes Australianos cuando declaró que él ha dado todo su apoyo a las agencias de contrainteligencia australianas para que espíen las mezquitas que hay en la nación.

Citamos: "SON LOS INMIGRANTES, NO LOS AUSTRALIANOS, LOS QUE DEBEN ADAPTARSE. O lo toman o lo dejan. Estoy harto de que esta nación tenga que preocuparse si estamos ofendiendo a otras culturas o a otros individuos. Desde los ataques terroristas en Bali, estamos experimentando un incremento del patriotismo en la mayoria de los Australianos."

"Nuestra cultura se ha ido desarrollando durante dos siglos de luchas, tribulaciones y victorias por parte de millones de hombres y mujeres que buscaban libertad"

"Hablamos principalmente INGLÉS, no, Libanés, Árabe, Chino, Español Japonés, Ruso o cualquier otro idioma. De modo que si Usted quiere formar parte de nuestra sociedad, aprenda nuestro idioma."

"La mayoría de los Australianos creen en Dios. Esto no es una posición Cristiana, política o de la extrema derecha. Esto en un hecho, porque hombres y mujeres cristianos, de principios cristianos, fundaron esta nación. Esto es históricamente comprobable. Y es ciertamente apropiado que esto aparezca en las paredes de nuestras escuelas. Si Dios le ofende a Usted, sugiero que considere vivir en otra parte del mundo, porque Dios es parte de nuestra cultura."

"Aceptamos sus creencias y sin preguntar por qué. Todo lo que pedimos es que Usted acepte las nuestras, y viva en armonía y disfrute en paz con nosotros."

"Éste es NUESTRO PAÍS, NUESTRA PATRIA y ESTAS SON NUESTRAS COSTUMBRES Y ESTILO DE VIDA y PERMITIREMOS QUE DISFRUTEN DE LO NUESTRO pero cuando dejen de quejarse, de lloriquear y de protestar contra nuestra Bandera, nuestra lengua, nuestro compromiso nacionalista, nuestras Creencias Cristianas o nuestro modo de Vida, le animamos a que aproveche otra de nuestras grandes libertades Australianas, "EL DERECHO DE IRSE."


"Si Usted no está contento aquí, entonces VÁYASE. Nosotros no le obligamos a venir aquí. Usted pidió emigrar aquí. Así que ya es hora de que acepten el país que les acogió".

En España la clase política y los cómodamente instalados en la opulencia lo llamarían "fascista". Sigan mirando hacia otro lado mientras la vida real transcurre ante sus narices.

viernes, 25 de diciembre de 2009

CYCLE, SONÁMBULOS POR VIGO (por Trinity)


Tras un letargo de casi dos años, el productor David Kano y Cycle saltan de nuevo a la palestra con nuevo disco y muchos cambios. “Sleepwalkers” es el nombre de este trabajo que están presentando en una gira por las salas de nuestro país. La verdad es que no soy muy fan de este tipo de música pero me gustaron mucho un par de temas de su anterior cd, “Weak on the rocks”, y una amiga que los vió en concierto me recomendó que no me los perdiese, garantizándome la diversión.

La cita era el viernes 11 de diciembre en la Sala Mondo, en Vigo. Con un poco mas de media hora de retraso salieron a escena capitaneados por la China Patiño (o Patino, no está muy claro… Pero como estamos en Galicia y me gusta hacer patria nos quedaremos con la ñ). Vestida con una recatada petite robe noire con detalles en blanco, zapatos de tacón y medias por la rodilla, Silvia Herreruelo (su identidad terrenal según su DNI) demostró que se encuentra en plena forma tras estrenarse como madre hace unos meses. Completa su look de niña buena con un moño que le duró exactamente tres o cuatro canciones y una raya de eye liner que realza su exótica mirada. Dándole la réplica se presenta Matthias Freund, ocupando el puesto de Luke Donovan, el anterior vocalista (según las malas lenguas plantó el grupo para hacerse hippy y trasladar su lugar de residencia al Himalaya…). Cierran el escuadrón los guitarras y el propio Kano en la retaguardia con toda su cacharrería listo para disparar.


Tras un comienzo con un público un tanto frío, la cosa se fué calentando a medida que esta geisha de Lavapiés iba desempolvando todo un repertorio de poses descaradas reclamando para ella solita toda la atención de los flashes. Suenan los nuevos temas de “Sleepwalkers”, todos muy parecidos entre sí, rollo electrónico bailable aderezado con las voces de la China y Matthias en los cuales recae todo el protagonismo del espectáculo. No hacen mal tándem aunque me hubiera gustado ver a Luke en directo (ese aspecto de psicópata distraído prometía mucho sobre el escenario). Destaco dos temas de este nuevo disco: “Beat me, bust me..” y el primer single “You talk too much”, dos pelotazos fantásticos para cualquier pista de baile. Tienen fuerza, gancho, ritmo y te arrastran a bailar aunque estés totalmente derrotada. Tampoco podían faltar “Apple tree” y la fabulosa “Confusion”, los cortes mas conocidos del primer disco, con los que la gente disfrutó y se desmelenó totalmente. Otros temas nuevos: “Let me down”, “Forbiden fruit”, “Insomaniak”, “Obsesion”…



Resumiendo, un concierto distinto pero muy divertido. Una vez mas la fórmula empleada por Kano, grupo distinto con showgirl al frente, demuestra que funciona. Su otro experimento paralelo, Krakovia, una banda de pseudo-punkis rockabilescos cuenta entre sus filas con la tatuadísima Vinila Von Bismarck, otra femme fatale de rompe y rasga que parece salida de cualquier peli de Tarantino. En Cycle utiliza este esquema pero el estilo es totalmente distinto. Máquinas digitales y dinámicas melodías electrónicas se funden con esta pin-up robótica que vive en su propio cómic manga. Con su arrolladora presencia en el escenario cualquier cosa es posible.



Para terminar os dejo con el vídeo de su primer single, “You talk too much”, en el que la China hace de la Gran Vía madrileña su vestidor particular. Un clip criticado porque la idea ya la utilizaron los franceses Make The Girl Dance con su tema “Baby, baby, baby”. Copiada o no, está claro que muy pocas pueden permitirse semejante performance.

Disfrutadlo.


Trinity.

jueves, 24 de diciembre de 2009

UN MENSAJE DE NAVIDAD


Apenas sabemos quienes somos. Desconocemos el sentido de nuestra existencia, el lugar de nuestro origen y el de nuestro fin.


Somos un punto insignificante en un universo ¿infinito? Unos seres capaces de las más grandes hazañas y actos conmovedores, así como de las acciones más ruines y miserables. Así es nuestra naturaleza desde hace millones de años.


En esa duda vital nos mantenemos desde que tenemos uso de razón, si bien nunca cesaremos en nuestro intento por mejorar cada año. Por asimilar las experiencias del que termina y afrontar nuevos retos del que entra. Por mantener nuestra curiosidad innata y seguir aprendiendo hasta el final de nuestros días. Por conocer el mundo que nos rodea y apreciar las pequeñas cosas que millones de personas no pueden disfrutar.


Por todo ello. Felices Fiestas y próspero Año Nuevo a todos nuestros compañeros de viaje

Daniel Montero

sábado, 19 de diciembre de 2009

Wolfgang Hofmann vs. Isao Okano (Tokio, 1964)


El japonés Isao Okano es una figura mítica del judo, cuyo tiempo de fabuloso ganador se encuadra en la década de los 60. Campeón del Japón de todas las categorías, en 1967 y 1969, a pesar de ser un peso medio (en aquella época por debajo de los 80 kg.); fue el primer campeón olímpico en este peso, en Tokio 64 y, al año siguiente, campeón mundial en Río de Janeiro, en una época en que solo había tres pesos y categoría Open. Sus técnicas, morote por la derecha, ippon –seoi-nage por la izquierda o ko-uchi-gari, eran de efectos demoledores sobre sus adversarios.

Aquí le vemos en la final de la Olimpiada de Tokio, frente al duro alemán y posteriormente doble campeón de Europa, Wolfgang Hofmann.

Anteriormente a este combate, Okano, había ganado al venezolano Lugo-Lugo, al portugués, Costa Matos, al sensacional coreano Kim I Tai, y al francés y triple campeón de Europa, Lionel Grossain, al cual dejó fuera de combate con una estrangulación (ver vídeo posterior).


Combate Hofmann-Okano (judovision.org)



Rokudán

miércoles, 16 de diciembre de 2009

ALEXANDER ALEKHINE, EL PRECURSOR DE BOBBY FISCHER


Antes de la aparación del tan grandioso como irascible Bobby Fischer, existió un genial ajedrecista ruso llamado Alexander Alekhine (1892-1946). Desde la cuna, Alexander sólo heredó lo peor de su poderosa familia. Un carácter insoportable, ególatra, patológicamente solitario y enganchado al alcoholismo, por vía materna. En la I Guerra Mundial fue encarcelado por los alemanes, contrayendo la escarlatina en la celda. Tras su liberación, la Revolución Soviética lo detuvo y confiscó sus posesiones. Nadie supo como pudo escapar a Francia de un dudoso futuro. Allí se nacionalizó y proclamó campeón del Mundo, en 1927, derrotando a un confiado Capablanca. No terminaron aquí sus peripecias. En la II Guerra Mundial lo detuvieron los nazis para realizar exhibiciones. Este "colaboracionismo" fue sancionado con la pérdidad de su título, una vez caído el régimen de Hitler. Casado en cuatro ocasiones, sólo pareció querer de verdad a su inseparable gato "Chess". Esclavo del alcohol, en pocas ocasiones logró atravesar épocas de abstinencia, coincidiendo con las revanchas concedidas, en 1935 y 1946. No llegó a la última. Un infarto lo fulminó cuando se preparaba, ilusionado, en un hotel de Estoril.

Publicado en La Región (19-05-2008)

miércoles, 9 de diciembre de 2009

SUEÑOS (XXX): GABRIELLE ANDERSEN, LA FILÍPIDES DE LA ERA MODERNA

5 de agosto de 1984. Sol abrasador sobre la pista del Memorial Coliseum de Los Ángeles. Maratón femenina de los Juegos Olímpicos. 20 minutos después de la histórica victoria de la estadounidense Joan Benoit entra en el estadio una atleta desencajada, desorientada y presa de los calambres. Se llama Gabrielle Andersen-Scheiss. El público asiste, atónito, a la lucha de un pelele por mantenerse en pie.

Los médicos, dudosos ante su férrea voluntad, le permiten continuar una vuelta más. La suiza se tambalea por la pista, más moribunda que deshidratada. Sólo su fuerza interior le permite continuar, paso a paso, hasta la meta. Recorrió los 400 metros en cinco angustiosos minutos y 44 segundos. Tras cruzar la meta se derrumbó en los brazos de los médicos. Cual Filípides, 2.400 años después.



El perfil: Gabrielle Andersen-Scheiss nació el 20 de marzo de 1945. Compitió bajo bandera suiza y trabajó como monitora de Esquí en Idaho.

Publicado en La Región (19-03-2009)

jueves, 3 de diciembre de 2009

IMUSEONANTE!!!! (por Festeiro)


No me creais... No soy objetivo... En absoluto. Pero El PAIS titula "BOMBASTICO" (MUSE deja boquiabiertos a 15.000 espectadores en un espectáculo faraónico) y no me puedo reprimir a copiar literalmente la crónica de este periódico, seguramente de alguien que como yo le parece este grupo uno de los mejores que hoy por hoy tocan en directo (eso al menos); deléitense damas y caballeros:


"Bocas abiertas, ojos iluminados, manos a la cabeza, pellizcos en los brazos para comprobar que, efectivamente, aquello estaba ocurriendo. ¡Qué arranque de concierto! Imagínese el lector tres edificios plantados en el escenario, de unos 25 metros cada uno. Haga cálculos: un pedazo de mole. Comienzan a iluminarse las ventanas, se ven siluetas humanas por las escaleras. La música suena. De repente, se vienen abajo los telones y los tres componentes de Muse aparecen encaramados, cada uno en mitad de un edificio, como si estuviesen en el cuarto piso. Se miran, parecen sonreír y atacan una imparable "Uprising", la primera canción de su último disco, Resistance. ¿Va a ser así todo el concierto? A frotarse las manos. Excesivos, grandilocuentes, bombásticos. Lo de anoche fue un espectáculo tan grande que es imposible comprimirlo en esta crónica.



Miles de chavales (llenísimo el Palacio de Deportes: 15.000) se creyeron anoche importantes, distintos, estremecidos, enfocados por una potente luz durante dos horas. Sólo existían ellos. El lenguaje del pop tiene cláusulas que la razón no entiende y anoche se vivió una de ellas. Fue uno de esos días en los que Dios y el viento deciden soplar por el lado bueno, una noche explosiva, gozosa, de música escrita en grandes tipografías. Empezando por esos seguidores que pasaron la noche acampados a las puertas del recinto, soportando un frío inmisericorde, cortante y gélido. "¿Dormir? Con este frío ha sido imposible", revelaba Leticia, de 21 años, que había llegado con su amiga Reme, de 22 años, desde Valencia. Las dos pasaron la noche en el húmedo empedrado de la plaza de Dalí. Se hicieron amigas de Cristina (19 años) y Natalia (18), madrileñas, ataviadas con una tienda de campaña para amortiguar la temperatura glacial. Estas cuatro chicas fueron las primeras en alcanzar la valla más próxima al escenario. "Euforia, energía, ganas de vivir". Así definían lo que les produce escuchar al trío inglés.


Y Matt Bellamy (voz y guitarra), Christopher Wolstenholme (bajo) y Dominic Howard (batería) ya estaban en el escenario interpretando los primeros temas de la noche. Tremenda sonó "Supermassive Black Hole", esa canción que parece interpretada por Prince el día que invitó a su mansión a Rage Against The Machine. Te sientes relevante en un concierto de Muse, como si estuvieses en una especie de Matrix musical, en una ópera futurista y rockera que a cada canción se torna más épica. Lo que hace Bellamy por la humanidad es impagable. Es un tipo de apariencia enclenque y enfermiza. Pero, ¡ja!, qué derroche de energía exhibe el tiparraco. Eleva su voz a unos tonos sólo igualados por Freddie Mercury y toca la guitarra como si estuviese poseído por el espíritu de Jimi Hendrix. El concierto se cerró con esa epopeya llamada "Knights of Cydonia". Fue emocionante ver a miles de brazos corear la canción en una orgía de felicidad. Todos enfilaron la salida preguntándose: ¿Ha sido real?"





Pues sí, efectivamente fué real... Yo estuve allí y puedo decir que más allá de otros grupos que me encantan y que he visto, lo de ayer ha sido el éxtasis más grande que he sentido en un concierto en directo. Estos tíos son tremendos, el directo es su mejor manera de expresión, más allá del espectáculo de U2 y del genio que puede desprender AC&DC o Red Hot Chilli Peppers, el directo de MUSE te llega, te envuelve, te hace saltar, sentir, gritar, cantar aunque no sepas ni una sola de sus letras... todo es locura, genio, pasión... y no hace falta que Matt recorra el escenario corriendo, saltando, coreando con los espectadores, quitándose la ropa, saltando sobre sus niles de fans... no... Todoes desde la música, desde el genio que desprenden los tres, su increíble forma de tocar, su espectáculo grande pero no faraónico, no oculta para nada lo que importa, su música, su pasión absoluta por el directo y su comunión con sus fans.


Apostados en lo alto del escenario, dentro de una especie de torres rectangulares recubiertas por centenares de luces leds que actuaban al mismo tiempo de pantallas, Matt, Chris y Dominic comenzaban a despachar los primeros acordes de una muy glam rock "Uprising", primer corte de The Resistance en un sobrecogedor inicio, que clarificaría rápidamente cuál iba a ser el discurrir de la velada. Parapetado tras un torrencial manantial sonoro, el líder y cantante del grupo, Matthew Bellamy nos regalaba una de las graciosas imágenes de la noche apareciendo provisto de unas centelleantes gafas de sol a la par que en pocos segundos se hacía con todas las felices almas de los allí presentes, en tan sólo un par de guitarrazos.

Las canciones de Muse tienen ese punto entre burlón y contestatario que ayudan a que el público se implique de inmediato con su mensaje, de la misma manera en la que lo haría si se encontrase en mitad de una manifestación de protesta. 'Resistance', siguiente canción del repertorio, con su fantasmagórico y nostálgico arranque condensan algunos de los signos de identidad de la banda en el nuevo disco, como es la recuperación del espíritu del rock de los 70 en los fraseos de algunas estrofas, que recuerdan a unos ABBA en 'The Winner Takes It All' pasados por el filtro operístico de Bellamy o los fabulosos Queen de los inicios con sus coros de falsetes. El hiperactivo piano de 'New Born', temazo de su segundo y respetado álbum 'Origin Of Symmetry' entraba en escena y el jolgorio de la muchachada parecía ir en consonancia con la popularidad de esta pieza.


'Map Of The Problematique' vendría a ser como el himno del movimiento contra el cambio climático y la voracidad capitalista, resumido en su halo apocalíptico y rebelde al mismo tiempo. Con 'Supermassive Black Hole' se iba a poder comprobar una vez más el lujoso montaje de un espectáculo diseñado para potenciar el directo de un grupo como Muse que defiende su repertorio sobre el escenario, como pocas formaciones en el mundo. 'Hysteria' despertaría al adolescente furioso contra el mundo que todos llevamos una vez dentro o que muchos de los asistentes todavía parecían llevar y 'United States of Eurasia' la pieza que sintetiza con resultados dispares la influencia y el legado de Freddie Mercury y los suyos en los integrantes de Muse.

La excelente versión de 'Feeling Good' megáfono en mano de Matt, popularizada décadas antes por Nina Simone, la cadencia rhythm & blues electrónica de 'Undisclosed Desires' o la vitalista 'Starlight', uno de los momentos álgidos de la noche en los que Bellamy desplegaría todo su poderío vocal, precederían al salvaje repóker de cierre del primer gran bloque del concierto con himnos como 'Plug In Baby' y su archiconocido riff de apertura, 'Time Is Running Out' y su excitante crescendo o esa canción que parece englobar tres en una y que responde al nombre de 'Unnatural Selection'.



Sin embargo, y como apunte negativo, cabría destacar la no inclusión en el ya de por sí sobrecargado repertorio del grupo de algunos de sus temas fundamentales como 'Sunburn', 'Muscle Museum', 'Bliss', 'Citizen Erased' o 'Butterflies & Hurricanes' que venían apareciendo en sus últimas giras y que permitían comprender la evolución que ha ido siguiendo Muse durante estos últimos años, amén de satisfacer al seguidor más fiel. Por muy planificado que deba estar un show de estas características, como es el que presentan el trío de Devon en este caso, siempre debería existir espacio para alojar material de tu primera etapa.


La recta final se iniciaría con la sobrecogedora y muy cinematográfica 'Exogenisis: Symphony Part I (Overture)' que por momentos le transportan a uno -con la ayuda de la escenografía- por ejemplo a pasajes de obras como "Gladiator "de Ridley Scott, en la que Russell Crowe y Joaquin Phoenix se enfrentaban en la secuencia final del Coliseo, con la operística banda sonora de Hans Zimmer impregnando todo el metraje al tiempo que los protagonistas se elevaban por la plataforma que les conducía al centro de la arena. La violenta y pasional 'Stockholm Syndrome' sería el preludio de uno de los más deslumbrantes cierres jamás presenciados por un servidor: las primeras notas de harmónica de la banda sonora que Ennio Morricone compuso para 'Once Upon A Time In The West' ("Hasta que llegó su hora" traducida en España) resuenan en todo el pabellón y después de unos segundos en los que parecen que el suelo se torne polvoriento azotado por la ventisca y el rostro sudoroso de Charles Bronson nos esté mirando fijamente, estalla 'Knights of Cydonia', quizá la más espectacular pieza en directo de Muse. Estamos seguros de que hasta el mismísimo Sergio Leone se sentiría orgulloso de formar parte de semejante spaghetti western espacial de bíblicas proporciones.




En definitiva... el año que viene gira en grandes estadios... los que podais no os lo perdais... PODEIS MORIR TRANQUILOS DESPUES DE VERLOS... (y esto va en homenaje a un chaval que justo antes del comienzo sufrió un bajón de tensión y tuvieron que sacarlo a hombros del concierto... ¡¡¡¡lo que te has perdido amigo!!! nunca un porro te supo a tan poco, meu...).

El setlist del concierto:
01. Uprising
02. Resistance
03. New Born
04. Map of the Problematique
05. Supermassive Black Hole
06. MK Ultra
07. Interlude
08. Hysteria
09. Nishe
10. United States of Eurasia
11. Feeling Good
12. Helsinki Jam
13. Undisclosed Desires
14. Starlight
15. Plug In Baby
16. Time Is Running Out
17. Unnatural Selection
Bis:
18. Exogenesis Symphony: Part 1 (Overture)
19. Stockholm Syndrome
20. Knights of Cydonia

Festeiro.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Klaus Glahn vs. Willem Ruska (1972)

Con la retirada del imbatible Antón Geesink, los japoneses creyeron que -¡por fin!- había finalizado una larga pesadilla. Pero se equivocaron. Otro excepcional holandés, Wilhem Ruska, vino a ocupar su puesto. Ruska, de las muy grandes figuras del judo, fue siete veces campeón de Europa (el segundo con más títulos continentales, después de los 21 de Geesink), campeón del mundo en 1967 y 1971, subcampeón en 1969 y doble campeón olímpico en Munich 72. Fue el primer judoka de la historia en lograr dos oros olímpicos.

Este combate pertenece a la final del peso pesado (+93 kg.) de los Juegos de Munich 72. Ruska se enfrenta a otro gran competidor de la época, el alemán federal Klaus Glahn, subcampeón mundial en 1967, 1969 y 1971; subcampeón olímpico en Munich 72 -como el ciclista Poulidor, Glahn era muy bueno, pero se encontró en su tiempo con judokas excepcionales y siempre fue segundón de lujo- además de triple campeón europeo. Méritos que no impidieron al gran Ruska imponerse de forma contundente.





Rokudán

jueves, 26 de noviembre de 2009

EL SABER QUE NO SE SABE (por Guillermo A. Laich)


Allá, en ese andamio se reclina Miguel Ángel,
sin hacer más ruido que los ratones
Sus manos se mueven de aquí para allá,
como una mosca de patas largas sobre el arroyo.
Su mente se mueve sobre el silencio


Guillermo A. Laich De Koller.
Licenciado y Doctor en Medicina y Cirugía.
doctorlaich@gmail.com

En el verano del año 1987 conocí personalmente al campeón mundial de Fórmula Uno, Ayrton Senna, en Sao Paolo, Brasil. Entonces me encontraba impartiendo una serie de conferencias sobre el deporte de alto rendimiento en Río de Janeiro y Sao Paolo, conjuntamente con el campeón mundial y Mr. Universo Louis Freitas (Madrid, 1987).

Louis y yo fuimos invitados personalmente por Ayrton para asesorarle sobre su preparación física en un pequeño gimnasio de Sao Paolo. Recuerdo que se quejaba de los efectos de la fuerza “g” en las curvas, las aceleraciones y deceleraciones, y respecto a las vibraciones producidas por un motor girando a más de 18.000 revoluciones por minuto. Su visión era la mejor que jamás he conocido, siendo capaz de distinguir claramente los números de una matrícula de automóvil a 200 metros.

Pero lo que más distinguía a Ayrton de los demás pilotos era su capacidad mental de decisión rápida y efectiva, así como su habilidad para activar su mente inconsciente en situaciones extremas. En algunas ocasiones Ayrton superó ampliamente los límites del rendimiento humano.

El acontecimiento que les voy a relatar sucedió en el pintoresco y complejo circuito de Mónaco en el año 1988. La carrera ahí suele ser relativamente lenta porque es un trazado difícil, requiriendo altísimos niveles de concentración. De hecho, los pilotos suelen estar constantemente cambiando de marcha, acelerando, desacelerando, frenando, girando, y controlando a los demás coches.

El sábado previo a la carrera, en una de las series de calificación, a Ayrton le sucedió algo fuera de lo normal. Daba la sensación de estar conduciendo de una manera sobrehumana, de estar más allá de los límites permitidos por las leyes físicas de la Formula Uno. Todo lo que hacía estaba bien hecho. No se equivocaba nunca. Su coche se desplazaba como una seda por el complicado circuito, como si de poesía en movimiento se tratase. Su conducción era superior a la del resto de los pilotos.



Al finalizar las series de calificación un periodista Británico le preguntó qué era lo que sentía al conducir de esa manera tan extraordinaria. La respuesta de Ayrton fue clara. Esto es lo que dijo:

“Tenía la sensación de que el conductor no era yo –que era otro-. Ese otro se me presentaba cada vez con mayor fuerza y asumía cada vez más el control a medida que iba más rápido y requería un esfuerzo mayor. Al comienzo era el primero en la clasificación. Iba en cabeza por unas décimas de segundo, luego por medio segundo, y después por más de un segundo. Me limitaba simplemente a seguir mejorando mis tiempos –fluyendo sin pensar ni dudar de nada-. Continué mejorando, hasta que llegué a estar dos segundos por delante de todos los demás pilotos (algo impensable en Mónaco), incluyendo a mi compañero de escudería, Alain Prost, quien corría con un coche idéntico al mío. No sé como ocurrió, pero en un determinado momento me di cuenta, de repente (Ayrton chasquea los dedos en el aire), de que estaba mucho más allá de mi límite y del coche. Mi mente estaba en otro lado – no sé dónde exactamente-. Mónaco es un circuito pequeño, estrecho, y tortuoso, pero en esos momentos tuve la sensación de estar en un túnel, el circuito se me presentaba como un túnel con raíles que me guiaban. Yo seguía y seguía con total control. Naturalmente, no circulaba sobre raíles, pero lo sentí así.”

“Entonces, de golpe (Ayrton chasquea los dedos en el aire otra vez) tomé consciencia y me di cuenta de que lo que estaba haciendo era demasiado. Reduje la velocidad. Volví lentamente hacia los boxes y me dije que no volvería a salir aquel día. En ese momento sentía que estaba totalmente indefenso por haber superado todos los límites. No era consciente de lo que sucedía en ese túnel con raíles –no se trataba de estar fuera de control o fuera de uno mismo– el control era total o incluso superior – y el túnel simplemente seguía, seguía, y seguía. Fue una experiencia francamente sorprendente.”

Pero Ayrton no fue el único que experimentó este proceso, ya que también le suele ocurrir a otros deportistas de élite. Quizá parte de su experiencia se debiese a que permitió que una de sus “mentes” funcionase por sí sola, sin control voluntario. En su caso, una mente más profunda e inconsciente tomó las riendas y se hizo cargo de la situación, conduciendo sin supervisión ni inhibiciones hasta que el Ayrton consciente, el que pudo conceder una entrevista a la revista “Carr”, se asustó de lo que hacía su otra mente mientras tenía el mando. Lo curioso del caso es que Ayrton, por alguna razón desconocida, debió de relajar los controles conscientes ya que el día siguiente, por primera y única vez en su historia, saltó con su coche por encima de una valla provocando sin querer un extraño accidente, sin causas que lo explicaran.


Los virtuosos en todos los terrenos que actúan al límite de sus facultades, como los pianistas y directores de orquesta, desarrollan movimientos con las manos mucho más rápidos de lo que se puede controlar conscientemente. Y no solo los virtuosos son capaces de realizar estas proezas, pues los mecanógrafos y los prestidigitadores hacen lo mismo. Muchos de ellos suelen decir que piensan con sus manos o sus dedos del mismo modo que Albert Einstein solía decir que su lápiz pensaba por él. Diego Maradona decía que en el campo sus ideas pensaban por él. Algunos karatekas de nivel internacional, con largos años de entrenamiento y meditación zen en su haber, en ocasiones suelen decir después de un combate: “No sé si fui yo quien movió mi mano, o si fue mi mano quien me movió a mí.” En ellos, como en algunos otros, otra mente, una mente inconsciente que no formula preguntas, ni dudas, ni posee límites, toma las riendas y actúa, sin necesidad de ninguna injerencia externa, y sin control consciente. Sabe lo que tiene que hacer –y lo hace- es un saber que no se sabe.

La percepción interior de Ayrton mientras conducía más allá del límite, revela que las distintas partes de la mente pueden tomar el mando en cualquier momento y sin que nos demos cuenta. Según Ayrton, él no sabía quien estaba al volante. Este tipo de control puede ocurrir mientras pracicamos un deporte, cantamos una canción, pintamos un cuadro, u operamos en un quirófano – y de hecho suele suceder así. En ocasiones nos percibimos como si fuéramos más de un ser. Sin duda la evolución de nuestra mente humana construyó un yo sobre otro yo, o sea una reproducción específica sobre una reacción específica.

Ayrton pudo comprobar que su mente inconsciente tomaba el control en situaciones donde su rendimiento se media en milésimas de segundo. La complejidad de su mente consciente racional había alcanzado su límite funcional y dio paso a otra mente inconsciente más irracional; simple, directa, rápida, intuitiva, y eficaz. Este mismo proceso es capaz de controlar múltiples movimientos realizados a alta velocidad con una precisión asombrosa. Como suele ocurrir en una concertista de piano capaz de ejecutar 20 o 30 notas por segundo (cada una requiriendo entre 400 y 600 acciones motoras distintas), o bien en otras personas cuya habilidad motora de ejecución requiera una combinación e integración de sutileza, precisión, y velocidad sumamente elevada. Cuando funcionamos al límite de nuestras posibilidades somos conscientes de que nos resulta imposible controlar nuestros actos de manera consciente –de hecho el consciente estorba-. Pero en general no es necesario que percibamos este hecho conscientemente.



Las facultades de la mente humana están ensambladas de acuerdo a distintas escalas de complejidad. Las más básicas están relacionadas con la supervivencia inmediata, las intermedias con la adaptación al mundo conforme cambia, y las más complejas con la habilidad de razonar y el sentido del yo. Todas ellas parecen poseer inteligencias independientes que a menudo actúan e interactúan sin que la “lenta, ingenua, y torpe” conciencia se dé cuenta. Por todo esto, y para que nuestro único y auténtico arte aparezca, nosotros y nuestro yo consciente debemos saber desaparecer.

Fue así como en Mónaco, en el año 1988 Ayrton Senna se asomo al oscuro y misterioso abismo donde se encuentra esa otra mente inconsciente. Un estado inconsciente de nuestra consciencia que se caracteriza por poseer una llave de acceso a un saber que no se sabe. Un saber intuitivo, silencioso, y profundo que siempre está ahí... pero no nos damos cuenta de ello.

lunes, 23 de noviembre de 2009

DARRYL STRAWBERRY, UN CARÁCTER CANCERÍGENO


Existen balas perdidas que vuelven al cargador después de una trayectoria desviada. El bateador de béisbol estadounidense Darryl Strawberry (Los Ángeles, 1962) lo tenía todo, absolutamente todo, a su favor. Un origen acomodado, lejos de los guetos de otros compañeros de raza, y un talento natural que puso a Nueva York en la palma de su mano. En 1986, a los 24 años, ya era campeón de la Major League. Tenía fama, dinero, la izquierda más temida por los rivales, pero una cabeza de chorlito. Sus éxitos deportivos fueron igualados, y superados, por sus líos: varios ingresos en la cárcel por malos tratos a sus parejas, evasión de impuestos, agresiones pistola en mano, y una solicitud de prostituta que resultó ser una policía, muy atractiva, pero policía; cuatro ingresos en clínicas de desintoxicación, tres de ellos por cocaína; dos divorcios, cinco hijos reconocidos y uno ilegítimo, dos mujeres amenazadas y golpeadas a diario; escapadas sin rumbo fijo ante el desconcierto de sus diversos equipos, suspensiones por todo tipo de infracciones... Y un cáncer de cólon para completar el festival. Quizá entonces Darryl vió la luz y resucitó, comenzando una durísima rehabilitación. Pudo estar entre los más grandes del deporte rey de su país. Hoy, superado el cáncer, intenta vencer otros demonios interiores y ser el mejor Strawberry posible.

Publicado en La Región (12-05-2008)

sábado, 21 de noviembre de 2009

ÁNDER IZAGUIRRE, PAPEL Y TINTA EN LOS BOLSILLOS

Buceando en este inmenso universo que es Internet, encontré por pura casualidad un interesantísimo artículos sobre dos ciclistas míticos: Jacques Anquetil y Raymod Poulidor. Nuestros padres los recuerdan. Anquetil fue el enterno campeón, un tipo en apariencia imperturbable, con la misma desgracia que sufrió en su tiempo el gran Miguel Indurain. Indurain ganaba con un estilo sobrio, elegante, sin la expresividad ni la verborrea de, por ejemplo, nuestro gran Perico Delgado. Por ello se ganó la impasividad de gran parte del aficionado, deseoso -recuerdo- de ver cómo Rominger, Chiapucci o un pujante Pantani le ponían en aprietos.

Poulidor fue el eterno segundón, el perdedor por excelencia. A quien siempre le sucedía algo -un pinchazo, un mal cálculo de fuerzas, un exceso de confianza- que le apartaba de la victoria. Fue quizá el primer perdedor en suscitar una legión de seguidores franceses, llevados por un sentimiento de pertenencia tan similar a los del Atlético de Madrid que sería necesaria la labor de un psicoanalista para encontrar la diferencia (querido Woody Allen).

El texto es obra del escritor y periodista, oriundo de San Sebastián, Ánder Izaguirre. Es uno de los 15 capítulos de su libro, "Plomo en los bolsillos", que recomiendo a todos los amantes del deporte y sus mitos. 15 historias donde se mezclan la épica, el sufrimiento, la rivalidad, la risa y el llanto que concentra la historia del Tour de Francia. Merecedora del premio "Marca" al mejor libro deportivo de 2005. Por desgracia, hoy está descatalogado -así es la ley de las ventas- y sólo se puede conseguir a través de su correo personal. info@anderiza.com

Si entran en su página personal, descubrirán que Ánder además es un viajero a quien no le importa llevar papel y tinta en sus bolsillos.

http://www.anderiza.com/

Saludos a Ánder. Y disfruten con la rivalidad entre Anquetil y Poulidor.

"Los calvarios de Anquetil y Poulidor", por Ánder Izaguirre

martes, 17 de noviembre de 2009

A LA AVENIDA DE LA ESTRELLA POLAR LLEGA PRIMERO EL INVIERNO... (por Trinity)


A Coruña todavía no, pero el otoño sí que ha hecho acto de presencia con una espectacular ventolera que anunciaba el temporal que estamos sufriendo en toda Galicia. A pesar de este desapacible ambiente que invitaba a una tarde de sofá, mantita y mando a distancia, nos dimos un paseo hasta el Coliseum donde los madrileños Pereza hacían escala en la gira Movistar con la que están recorriendo nuestra geografía. Para la ocasión, el Coliseum transformó su habitual aspecto con unos gigantescos cortinajes negros que reducían su aforo a la mitad y con un inesperado patio de butacas montado en la pista, anulando la posibilidad de poder estar de pie. Todo ello, según el personal de organización, por expreso deseo del dúo, algo que nos resultó un tanto extraño…

Nos fuímos a las primeras gradas donde nos estuvieron bombardeando continuamente con el anuncio de turno de Movistar, una estrategia de márketing perfecta para ahuyentar a posibles usuarios y a los que ya lo somos desde hace tiempo aunque tras este acoso publicitario me lo estoy pensando… Mientras tanto, un jovencísimo público va ocupando las tribunas. Chavalada de lo mas variopinta donde predominaban los taconazos, minifaldas y kilos de maquillaje en ellas y gorras y acné juvenil en ellos (la peligrosa influencia de Bershka o la serie “Física o química” está causando graves estragos en esta adolescencia…). Del amplio manejo del vocabulario mejor ni hablamos…


En torno a las 9 de la noche y muy puntuales, comenzaron los teloneros. Ragdog, de Vigo, un grupo muy en la línea de Pignoise, cuyo cantante recuerda muy mucho al pirata Iván Ferreiro. Con temas como “Sin dirección”, “Donde estabas”, “Siberia” y “Nada mas” pusieron en pie a toda la chavalería coreando al dedillo todas sus canciones mientras se montaba una auténtica barricada con las sillas colocadas en la pista. (Señores de la organización, no malgasten su tiempo en montar este tipo de palcos. Las sillas tardaron en volar por los aires exactamente un minuto a partir de la salida de grupo, eso sí, en medio de un civilizado caos y sin ninguna desgracia que lamentar.)




Tras una actuación de 40 minutos y el consabido cambio de equipo, bastante rápido por cierto, Rubén Pozo y José Miguel Conejo, alias Leiva, hacen su aparición en un sencillo escenario decorado únicamente con cuatro lámparas vintage, la mas grande colgando del techo, y al ritmo de “Leones”, uno de los 17 temas de “Aviones”, su último trabajo discográfico. Tras este comienzo el griterío va “in crescendo” con la archiconocida “Estrella Polar” y temas de sus anteriores discos como “Todo”, “Como lo tienes tú”, “Animales”, “Yo pienso en aquella tarde” o “Aproximación”. Pero el protagonismo absoluto fué para las nuevas canciones: el primer single “Violento amor”, “Pirata”, “Windsor”, “Que parezca un accidente”, “Escupe”, “Lady Madrid”, “Amelie”, “Llévame al baile”, “Champagne”… En “4 y 26” Rubén nos invitó a todos a la fiesta posterior en su habitación, la 426 del AC Coruña, y con “Está lloviendo”, que ni pintada con la que estaba cayendo fuera, los paraguas brotaron como setas sembrando la pista de color. Uno de los momentos mas especiales de la velada lo protagonizó Leiva al dedicar la bellísima “Por mi tripa” al centrocampista del Dépor Juan Carlos Valerón, mostrando su admiración por él y destacando su gran afán de superación ante las dificultades de una lesión.




La noche sigue con “Beatles”, “Margot”, “Yo nací para estar en un conjunto”, “Grupis” y tras un primer bis, se apagan las luces y el escenario se convierte en un pequeño campo de batalla donde un pistolero con una media en la cabeza y al grito de “oiga señoooooor!!!” da paso a “Señor kioskero” con Rubén, Leiva y toda la banda disfrazados de cacos, aunque Leiva pasaba mas por colega de Lucky Luke que por delincuente callejero. El punto final lo ponen con la aclamada “Superjunkies” terminando así un concierto de aproximadamente dos horas que pasaron como una exhalación.



La verdad es que tenía muchas ganas de verlos y no me defraudaron. Son un par de granujas divertidos que transmiten alegría y buen rollo. Su directo es magnífico, la conexión con el público es total, y demuestran que con pocos elementos se puede hacer algo bueno. Sus letras se inspiran en lo cotidiano, el amor, la soledad… y me recuerdan en muchos aspectos a antiguas bandas referentes en nuestro país como Tequila o Burning. Por poner algún “pero” eché de menos temas como “Tristeza” o mi preferido, “Niña de papá”, aunque la playlist escogida para la ocasión me pareció acertada y variada. Mereció la pena la ida y vuelta en coche con un tiempo de perros y los malabarismos con viento y paraguas. Desde aquí os los recomiendo. No sé cuando, pero yo repetiré seguro…

Mas información de Pereza en: www.pereza.info

Trinity

jueves, 12 de noviembre de 2009

¿QUÉ FUE DE YVES KLEIN?


La reciente exposición en el Circulo de Bellas Artes de las obras de Yves Klein y su madre, Marie Raymon, nos trae a la memoria el recuerdo de este peculiar personaje. Klein fue un artista que dejo huella en el mundo de la pintura en sus cortos siete años de vida artística, donde se le conoce por su famoso IKB (Internacional Klein Blue), el azul Klein de sus cuadros y también por sus extravagancias, que no tenían nada que envidiar a las de Dalí.



La monocromía es el principal fundamento de su pintura. Rechazaba que lo comparasen con los suprematístas aunque le reconocía a Malevich el haber descubierto, cuarenta años antes, la monocromía. Sin embargo, sus precursores los encuentra en Giotto y las pinturas de las cavernas del hombre prehistórico. Abogaba por despersonalizar las obras de arte, en claro contraste con su exacerbado personalismo. Algunos ejemplos: embadurnaba a las modelos desnudas con pintura, para que se refregaran contra los lienzos, mientras él, vestido de etiqueta, las dirigía a los sones de una orquesta. A esto lo llamaba "Antropometrías". En 1958, inauguró en la galería Iris Clert de París una exposición con un largo titulo, que se conoció con el nombre de "El vacío". Klein blanqueó todas las paredes y así dejó la galería. Esta exposición individual de la nada, tuvo un gran éxito.



Pero ya el disparate absoluto fue en 1959. Klein empezó a vender "Zonas de Sensibilidad Pictórica Inmaterial", por un mínimo de veinte gramos de oro. A cambio, entregaba un recibo -que era lo único material- por una zona de "sensibilidad". Sólo se podía revender al doble de precio, aunque la apoteosis de este delirio era quemar el recibo en público, mientras Klein arrojaba la mitad del oro recibido al Sena, al mar, o a un lugar donde no se pudiera recoger.

El motivo de que aparezca en esta sección es porque Yves Klein era judoka y, aunque no se le conozca ningún combate de recuerdo imborrable, fue el primer Asesor Técnico del judo español en la, entonces, Delegación Nacional de Judo (después, Departamento Nacional de Judo), que dirigía el comandante del Ejército del Aire, Fabián Vicente del Valle.



Yves Klein, nació en Niza en 1928. Sus padres, Fred Klein y Marie Reymond, también eran artistas de profesión. A lo largo de su corta vida, se interesó además por la pintura, la poesía, el esoterismo (con su amigo el poeta Claude Pascal se adhirió a la Sociedad de los Rosacruces) la astrología y el judo. Se inició con Igor Correa, quien fue también el primer profesor de Roland Burger -éste a su vez, el verdadero arquitecto del judo hispano y el tercer Asesor Técnico-. Klein estuvo antes, de cinturón azul, de paso por Madrid, en el "Bushidokwai", primer club de judo español, con su colega y amigo Arman (Armand Fernández).

Hombre inquieto donde los haya, Klein se va al Japón y se inscribe en el Kodokan. Su paso por este Instituto, cuna del judo, es ciertamente extraño. Comienza en octubre de 1952. En enero de 1953 ya es cinturón negro 1º dan. En julio, pasa a 2º dan, y en diciembre del mismo año, ya directamente pasa a 4º dan. Esta anomalía, quizá se debiera, a la pretensión del Kodokan de meter una china, en el zapato de la influencia de Kawaishi en el judo francés. (Mikinosuke Kawaishi, fue uno de los fundadores del judo galo, y su famoso método de clasificación de las técnicas, contribuyó, de manera eficaz al desarrollo del judo en gran parte de Europa, y muy especialmente en España, en donde estuvo en vigor hasta 1974).



De vuelta a Francia, henchido con el sentimiento de haber descubierto el verdadero judo, tuvo encontronazos con mucha gente y la Federación gala no le reconoció los grados adquiridos en Japón. De la mano de Fernando Franco, en aquel tiempo el principal impulsor del judo madrileño y dueño del Bushidokwai, vino a España de profesor de este club, y es durante su estancia en nuestro país, donde la pintura monocroma se convirtió en el pilar de sus convicciones pictóricas

Fue nombrado Asesor Técnico del judo español, cargo que ejerció de mayo a noviembre de 1954. Su relación con los judokas madrileños era buena, pero no así con Henri Birbaum -el fundador del judo catalán y alumno de Kawaishi- al que obligó a examinar a sus alumnos en Madrid, después de haberlos ya examinado Kawaishi en Barcelona.

Tampoco se llevaba bien con Vicente del Valle, el jefe del judo español, y en diciembre de 1954 volvió a Paris. Durante cinco años dio clases de judo en el Centro de Estudiantes y Artistas Americanos, en Montparnasse. Después, abrió una academia propia de judo Kodokan, en el bulevar de Clichy, que solo duro un año.

Ives Klein murió, de un ataque al corazón, en París en 1962, tenía 34 años.

Rokudán

martes, 10 de noviembre de 2009

DON FLORENTINO, FICHE A TIGER


Terminó la temporada de la Fórmula Uno. Tan soporífera, por mucho que Lobato se emocione pensando en si va a llover o no, que ocupó más espacio en la canallesca por cuestiones no deportivas: los escándalos en Renault, con il bello Briatore y Nelsinho insinuando ideas lascivas; la retirada de marcas históricas, la polémica por el empleo de los difusores, los amagos de rebelión por parte de algunas escuderías, el mal rendimiento de Mc Laren y Ferrari... Vaya corral. Mucho debe cambiar la historia para captar al gran público perdido.


Torneo de Tenis en Valencia. No piensen en deporte y dejen a Murray a un lado. ¡Qué maravilloso escenario el elegido! La Ciudad de las Artes y las Ciencias. Con menor capacidad que una pista del gran circuito, pero poseedora de una atmósfera especial, la de un cuento de Tim Burton. Muchos esperaban ver de repente a Eduardo Manostijeras o a Charlie. Arte en el Arte.

Fernando Cáceres, tiroteado en Argentina. Cómo está nuestra quinta provincia. Al futbolista ex internacional le intentaron atracar varios jóvenes, alguno imberbe pero de gatillo fácil. Su resistencia le costó un balazo en un ojo y su lucha actual contra la muerte. Tenía intención de regresar a España, como entrenador. Ahora intentará volver por su pie a casa.


De tiros sabe mucho Allen Iverson. El jugador NBA, ídolo de pandilleros y jugadores de playground, se ha tomado por su cuenta una "baja indefinida". El muchacho está decepcionado, porque su entrenador en el equipo de Memphis lo relega al banquillo. Medio mundo buscando un trabajo y este divo viviendo en las nubes. En Memphis también sobrevive Marc Gasol. Es un milagro que logre más de 10 puntos en un equipo con chupones del calibre de Rudy Gay, Zach Randolph y OJ Majo. Con Iverson ya necesitaban cinco balones para empezar a jugar. Mejor así.

Y en la ACB, la NBA europea, el griego del Unicaja Georgios Printezis, estuvo al borde de, quien sabe, la silla de ruedas o la muerte, tras una mala caída después de caer en mala posición -encima invalidaron su mate por cometer pasos-. Por unos momentos nos recordó el susto de Marcelo Nicola con el Tau, en la Copa del Rey de 1994 (¿me equivoco? revisaré mis archivos). Por suerte, ambos terminaron en pie. Y sanos.


Querido José María Gutierrez Hernández, Guti:
Tienes un talento natural para el fútbol como en pocos he visto. También una atracción fatal para los problemas. Cuando todos los entrenadores que han pasado por el Real Madrid -y alguno más en la Selección- te relegan al banquillo o te dejan de convocar, deberías pensar en si el problema eres tú. Juega, despliega tu talento y olvídate de lo demás. Juega de una vez, coño.


La celebérrima revista "Forbes" ha publicado la lista de los deportistas más ricos del Planeta, aunque alguno de ellos tenemos serias dudas de si no son extraterrestres. Y ya ven. Tanta polémica por el traspaso de Cristiano Ronaldo al Madrid, 94 millones de euros, y resulta que sus 12 millones de contrato por temporada no le sirven ni para figurar entre los 10 primeros . Encabeza la lista el golfista Tiger Woods, quien hoy cuenta en su caja fuerte -o bajo el colchón- aproximadamente unos 1.000 millones de dólares. Por temporada suele aumentar su patrimonio unos 74,4 millones de euros. Lesionado o no, ya que gana más fuera de la hierba que jugando. Le siguen en la lista dos jugadores de baloncesto -uno retirado- Michael Jordan y Kobe Bryant, más el piloto Kimi Raikkonen, con 30,5 millones por barba. David Beckham atesora 28,5. Después desfilan: Lebron James, 27; el golfista Phil Mickelson (muy conocido en La Mancha), 27; el boxeador filipino Manny Pacquiao (muy conocido en Murcia) y Valentino Rossi, 23,7. Imaginen a Tiger afincado en España, cediendo el 43 por ciento de su sueldo, unos 31 millones, a papá Estado. Fíchelo, don Florentino.

sábado, 7 de noviembre de 2009

CHEMA MADOZ, HABLANDO EN PLATA


La fotografía es una de nuestras grandes pasiones. A todos aquellos atrapados en la inmensidad de Orenseville les recomiendo la visita, al menos fugaz, en los recintos que acogen el "Outono Fotográfico" (la estación, el Otoño, me parece todo un acierto para este tipo de exposiones). Hay fotos excelentes, momentos increíbles. También otras con pretensiones de autor progresista, o las abstractas donde nadie sabe si disparó un ser humano o un pollino, vacías o nulas de contendio intelectual o cualquier pensamiento, en mi opinión. En todo caso, lo importante es poder ver para juzgar.


A quien sufra el síndrome de "Ourenseville me mata", incapaces de levantarse del sofá a partir de las eight o´clock, les recomiendo que ejerciten el dedo índice y busquen en Internet lo que no son capaces de hacer por su propio pie. Un educadísimo internauta nos presenta la obra de Chema Madoz, fotógrafo madrileño con amplio currículo, imaginación y mirada para elaborar las imágenes que acompañan estos textos, donde predominan las tonalidades en plata.


El Arte es hoy una cuestión de gustos personales. A mi me agradan estas fotografías. Estoy seguro que ustedes disfrutarán con otras muchas que encontrarán en su propia página personal. Les invito a adentrarse en el mundo personal de Chema Madoz. Saludos.

ChemaMadoz.com

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Nikolai Solodukhin vs Yves Delvingt (1979)

El bielorruso, Nikolai Solodukhin, es el judoka con mejor palmarés de la hoy fenecida Unión Soviética. Campeón de Europa en 1979, campeón del mundo en 1979 y 1983, campeón olímpico en Moscú 80 -siempre en el peso semiligero (-65 kg.)- era un competidor de raza.

Aquí, en Galicia, tuvimos la suerte de verlo cuando ya se había retirado de la alta competición, en el Torneo Teresa Herrera de La Coruña. En un encuentro Bielorrusia – Georgia, frente a Amiran Totikashvili, campeón mundial 1989 y doble campeón de Europa. Fue un vibrante combate en el cual resultó vencedor, recibiendo una prolongada ovación del público de la Polideportiva de Riazor, puesto en pie.

Lo vemos aquí frente al francés Ives Delvingt -campeón de Europa 1977- en el combate final del peso semiligero de los campeonatos del mundo de 1979, celebrados en el recinto del Coubertain de París. Solodukhin domina en todo momento a Delvingt y lo obliga al abandono, mediante un peculiar juji-gatame, realizado desde una posición harto complicada.


por Rokudán

sábado, 31 de octubre de 2009

"CANITO" SÓLO ERA UN NIÑO GRANDE


"Sólo era un niño grande que necesitaba cariño", resumió sobre él uno de sus entrenadores. El ilerdense José Cano López "Canito" (1956-2000) pudo ser el jugador total, pero terminó como alma sin rumbo. Perdió a su padre a muy temprana edad, siendo abandonado por su madre en un internado. A los 14 años se escapó, para crecer y sobrevivir entre la delincuencia de la profunda Barcelona. Poseía sólo un talento, el fútbol, que le llevó al Español, a hacer un globo al mismísmo Johan Cruyff, a la selección española. También poseía un carácter indomable, anárquico, que le enfrentó a todos sus entrenadores; verdadera razón para que jugase en seis equipos durante apenas 10 años. Ese demonio interior le llevó a gastarse los 40 millones de pesetas de su traspaso al Barça en coches, trajes de 250 mil pavos, perros de las más diversas razas, en el mantenimiento de cuatro pisos en la ciudad Condal o en regalos de cinco ceros a los "amigos"... Todo ello sin renunciar a su origen y pasión "periquita" y celebrar los goles españolistas ¡con la camiseta blaugrana! Su compañero, el Lobo Carrasco, recordaba que Canito jugaba en el Nou Camp con la blanquiazul por debajo. A los 30, la edad de la madurez de otros, Canito se plantó. Arruinado, fracasado su matrimonio, cayó en la droga y en la más absoluta soledad. Vagando por las Ramblas como un mendigo más. Añorando, quizá, un abrazo y más de un azote paterno.

Publicado en La Región (05-05-2008)

martes, 27 de octubre de 2009

COSCORRONES POR COQUE



Hola, te escribo para contestarte al artículo que has escrito sobre el concierto de Coque en Orense.

No soy especialmente fan de él pero la verdad es que el último disco me parece uno de esos extrañísimos casos de obra adulta y honesta que puedes encontrar en este extraño panorama del pop y el rock de este país. La verdad es que me ha impresionado. Mucho.

Por esa razón he activado una alerta con su nombre en Google que me avisa de todo lo que sale en la red sobre él. Me apetece estar enterado de qué anda haciendo porque a partir de ahora le voy a seguir la pista. Y así es como he llegado a tu artículo.

Soy gallego, y da la casualidad de que estuve en la sala Capital esa noche. Por mi trabajo, el horario de ese concierto era el único que me permitía asistir, de los tres que dio en Galicia.

Voy a ser duro y sincero contigo: tu artículo me parece injusto y extraño. Extraño, porque hay algo muy chirriante en que pienses, lo que dices en tu artículo que piensas de Coque y luego quieras ir a su camerino a pedirle un autógrafo y sacarte una foto con él.¿No te había avisado tu amigo Dani de los prontos que se gasta? ¿Por qué quieres entrar al camerino de alguien así? Que además utilices la foto que , según tú, él accedió amablemente a hacerse contigo, para ilustrar el texto donde le lees la cartilla, me parece no ya extraño, sino bastante feo: "mirad, es un jilipollas, pero me he hecho un foto con él", puffff...

Pero sobre todo me parece muy injusto porque lo que ocurrió esa noche, no tiene nada que ver, a mi parecer, con lo que cuentas. ¿Sinceramente? Creo que tuvimos el concierto que nos merecimos. Hablas de lo del animal de bellota ese que gritó lo de Por las noches como si hubiese sido una cosa aislada, y se pasó TODO EL CONCIERTO gritándolo, en medio de canciones, en medio de silencios, encima de Berlín, que es una canción lentita y delicada. Y además lo hacía con un tonito desagradable y burlón. Tuve las mismas ganas de matarlo que, me imagino, tenía Coque de hacerlo. Y me sentí mucho más identificado con él, con Coque, que con la panda de irrespetuosos que estábamos ahí reunidos. Porque ese fue el problema: no solo fue este individuo, el murmullo de la gran mayoría del público mientras Coque intentaba cantar, era aberrante. ¿Tú te imaginas ese murmullo en un concierto de música clásica? ¿o en una obra de teatro? y seguro que estás pensando: "bah, no es lo mismo", y ¿sabes qué? que ese es el problema, que pensamos "bah, no es lo mismo". Pues sí es lo mismo.

Unas personas encima de un escenario expresándose y un público delante que se supone que tiene que respetar, con silencio, con atención ese intento, por otra parte muy valiente, de expresión. He visto a Coque varias veces en directo y se nota, y mucho, que no es que le guste el escenario, es que es su vida entera. Se deja literalmente la piel, se vacía. Eso sí, cuando la gente que tiene delante le respeta. Porque es algo tan español y tan cateto eso de pensar que el músico es una especie de bufoncillo que está ahí para entretenernos y hacer lo que le pidamos y como se lo pidamos; y cuidado, que si no lo hace como queremos enseguida entonamos el: "este qué se ha creído". Me repugna y me entristece esa línea de pensamiento tan paleta y tan inculta. Y tan española.

Dices con tono paternalista y de superioridad: "Coque, relájate un poco, tu pasado ronaldero está ahí, te guste o no" pero se te pasa un pequeño detalle sin importancia, nada, una chorrallida: TOCÓ TRES DE LOS RONALDOS amiga mía, TRES. Saca la lengua, No puedo vivir sin ti y Mi casa. Tres. Y las tocó de puta madre y con orgullo.

¿Has leído alguna de sus entrevistas en las que siempre le preguntan por Los Ronaldos y en las que siempre habla de ellos con orgullo, con respeto y con mucho cariño? ¿Leíste la nota de prensa que publicó en su web durante el lanzamiento de La hora de los gigantes en la que decía, cito textualmente: "...el reencuentro con Ricardo, Luis y Luis, el resto de Los Ronaldos, ha tenido mucho que ver en todo esto (se refiere al clima alegre y tranquilo del disco) y por eso les estaré agradecido siempre. Les deseo lo mejor del mundo entero a esos tres príncipes". ¿No lo habías leído verdad? Con qué facilidad desprestigiamos a alguien públicamente, sin tener datos, sin información. Porque, parece una tontería, pero tu artículo es público, y mucha gente que lo lea, inmediátamente decidirá que Coque es un imbécil, con menos información que tú, con menos datos de juicio. Coque salió al escenario del Capital con brillo en los ojos, con esa cara de saber algo que nosotros no sabemos. Con ganas de contárnoslo. Y el ruido de la jauría le fue desconcentrando poco a poco, entristeciendo y finalmente cabreando. Sabes lo que pensé para mis adentros cuando justo en un silencio maravilloso y blusero de la segunda canción del bis, mr. mequetrefe volvió a gritar por enésima vez: "y por las nocheeees...", y Coque se descolgó la guitarra, saludó (educadamente y con clase, por cierto) y salió del escenario? Pensé: ¡Óle!

Supongo que no te habrá gustado mucho mi e-mail pero necesitaba hacerlo. Salí del concierto indignado, y no con Coque precísamente, y al leer tu artículo he saltado y necesitaba decirte lo que pienso.




Hola Mauricio:

Por casualidad, ¿no serás el asesor comercial de Coque Malla? Si no lo eres deberían de tenerte en cuenta en su casa discográfica.

Perdona, antes de nada gracias por tu comentario. Evidentemente hemos vivido el mismo acontecimiento de manera distinta. Verás, yo tampoco soy seguidora habitual de Coque. Me gustó mucho con los Ronaldos y en las películas en las que ha participado. De su etapa en solitario tengo que reconocer que no la conocía demasiado. Lo que escuché de su último trabajo me ha gustado bastante, por eso acudí al concierto de Capital con muchas ganas. Y en mi artículo lo cuento como lo he visto, sin ofender ni insultar a nadie, simplemente dando mi opinión, tan válida y respetable como la tuya porque los dos estuvimos allí.

Desde el primer momento y a lo largo de la velada yo ví a un Coque distante, sin ganas de sonreir ni de conectar con el público... Esa fué mi impresión y la de mucha gente con la que hablé posteriormente. No pongo en duda esa pasión por el escenario que destacas en él pero precisamente aquí no hizo gala de ello. Una pena porque con 120 personas y poco menos que en familia la ocasión se pintaba sola. Es cierto que un individuo estuvo dando la turra en determinados momentos, actitud que al igual que tú considero lamentable y una falta de respeto para cualquiera que se encuentre sobre un escenario. Pero ¿y los demás que estábamos disfrutando del concierto? ¿Tú crees que nos merecíamos una despedida cortante y brusca? Sinceramente, yo no. Y creo que un profesional como él, con mas de 20 años de trayectoria en el mundo de la música, debería tener tablas mas que suficientes para estar por encima del borracho de turno, darle la importancia justa y volver la situación a su favor. Y éso es lo único que he criticado. En cuanto a la foto, tuvimos la oportunidad de conocerlo y de fotografiarnos con él. Sin más... La palabra "jilipollas" la has puesto tú, no yo y, desde luego, esa foto no se hizo con la intención que sugieres. Me faltó añadir que todo fué posible gracias a la exquisita amabilidad de su mánager, que atendió a todos y cada uno de los que nos acercamos a saludarle ya que en un primer momento Coque, muy cabreado, se negó a recibir a nadie y te aseguro que lo sé de buena tinta.

En fín, siempre he creído que las críticas tienen un lado positivo que a veces nos cuesta ver pero que nos ayuda a mejorar. Aunque discrepemos en algunos aspectos, yo agradezco tu sinceridad y tu punto de vista. Si el titular de este blog no tiene inconveniente, por mi parte no hay ningún problema en que se publique tu comentario.

Un saludo.

Trinity.

miércoles, 21 de octubre de 2009

EL GIGANTE CABREO DE COQUE MALLA (por Trinity)


“La hora de los gigantes”, así se titula el último trabajo de Coque Malla. El tercer disco de una carrera en solitario comenzada hace diez años tras la separación de unos gamberros vacilones llamados Los Ronaldos. Una banda que puso música y descaro a nuestra adolescencia con sus canciones deslenguadas de inolvidables estribillos. Recuerdo que los ví por primera vez en la Casa da Xuventude, cuando todavía no eran muy conocidos, compartiendo escenario con un grupo local llamado Bragas Sucias entre los cuales militaban algunos de mis compañeros de colegio. Con apenas 18 años Coque ya iba de mocoso malote sin cortarse un pelo a la hora de responder a cualquier comentario que no le gustaba montando bulla si la ocasión lo requería.

Tras el éxito arrollador de Los Ronaldos y muchos años después, volví a verlo como artista invitado junto a Andy Chango en un concierto de Ariel Rot en la ya desaparecida Sala Aqualung de Madrid, con un rollo totalmente distinto y una actitud aparentemente mas madura. No en vano llevaba a sus espaldas una larga carrera musical y cinematográfica con títulos, entre otros, como “El columpio” ( un fantástico corto de Alvaro Fernández-Armero con Ariadna Gil dando la réplica ), “Todo es mentira” del año 94 y con Penélope Cruz como partenaire, “El efecto mariposa” (1995) con María Barranco y Rosa María Sardá o la desternillante “Nada en la nevera” (1998) compartiendo protagonismo con la siempre estupenda María Esteve. Por otro lado había hecho colaboraciones musicales con Los Rodríguez, Pereza y el ya mencionado Ariel.


La verdad es que no he seguido mucho su trayectoria en solitario… Había escuchado algún tema suelto pero nada más. Pero siempre apetece escuchar música en directo y mas si hay oportunidad de hacerlo sin tener que salir de nuestra ciudad. La cita era el 16 de octubre en Capital, concierto acústico de Coque Malla acompañado por Nico Nieto, actuación incluída en su “Gira Gigante”. Y yo, que siempre hago los deberes, me zambullí en el mundo de youtube para echar un vistazo a sus nuevas canciones descubriendo unas letras muy intimistas y algún que otro tema que me gustó bastante.


Dispuesta a dejarme sorprender allí me planté, en un ambiente muy familiar con 120 personas aproximadamente. Sobre la 1:00h. y acompañado por Nico Nieto, Coque salió a escena con un look de dandy impecable (pantalón y chaleco gris con camisa blanca). A punto de cumplir los 40 el tiempo lo ha tratado bastante bien conservando su cara de niño travieso y una talla mas propia de la planta joven de El Corte Inglés. Desde el primer momento ya marcó las distancias. Muy serio y parco en palabras, se concentró en su repertorio sin molestarse en conectar con el público a pesar de la cercanía existente. Sin embargo, las dos guitarras y su voz generaron un sonido increíble y una atmósfera íntima que podía haber dado algo mas de sí. “Berlín”, “Cuídate”, “Hasta el final” y “She´s my baby”, mi preferida, fueron alternándose a lo largo de una hora con otros temas entre los que eché en falta “Me olvido de ti”. Ya en los bises, un alegre espontáneo canturreó una de las estrofas ronaldas por excelencia “... y por las noches haremos lo de siempre…”, a lo que Coque respondió con un "adiós" y se retiró bruscamente sin vacilar, poniendo así un broche final amargo. Desconcierto, silbidos, caras de póker…. Pero se ha enfadado en serio?


Entiendo que quiera defender su trabajo y dejar claro que ya lleva diez años en otra onda que nada tiene que ver con su etapa anterior. Lo que me sorprende es que a estas alturas no esté por encima de las chorradas que a pie de pista le suelte el borracho de turno y no sepa darle la vuelta a la situación. Podía haberse ganado a la gente con un par de sonrisas y acercándose más ya que el formato en acústico precisamente tiene esa ventaja, poder interactuar con el público. Nos habríamos ido todos contentos y con ganas de comprar su disco y volver a asistir a otro concierto. Que conste que, desde Murcia, mi amigo Dani ya me había avisado acerca de los prontos que se gasta pero no pensé que fuera para tanto. En honor a la verdad también tengo que añadir que un rato después nos atendió en privado y pudimos fotografiarnos con él sin ningún problema.


En fin Coque, relájate un poco porque, te guste o no, tu pasado Ronaldo está ahí. Te lo van a recordar en infinidad de ocasiones pero no creo que sea un impedimento para que disfrutes mas en tus directos, seguro que el público te lo agradecerá…

Os dejo con el primer single: “She´s my baby”.


Mas información en www.coquemalla.es

Trinity.