SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

jueves, 12 de marzo de 2009

APRENDIENDO DE LA HISTORIA


El pasado domingo leí una muy interesante entrevista al escritor y periodista Pedro Corral, autor del libro "La ciudad de arena". Corral ha investigado en la parte menos conocida, y menos publicada, de nuestra Guerra Civil. Fue la otra guerra civil, dentro del mal llamado bando republicano, donde los comunistas aniquilaron a los anarquistas, socialistas no ortodoxos y partidarios en general de una República parlamentaria.

Corral recuerda los sucesos del 8 de marzo de 1939, tres semanas antes de la victoria del bando Nacional, cuando partidarios de Juan Negrín y del Jefe militar Segismundo Casado -presente en el Jarama o Brunete- se liaron a tiros por el control de lo que quedaba de Madrid. Casado pretendía frenar la sangría y negociar una rendición honrosa con Franco, así que se sublevó, con el apoyo de la división anarquista de Cipriano Mera.

En medio de este embrollo, los generales del bando Nacional que cercaban Madrid deciden apuntarse un tanto y -en contra de las órdenes del propio Franco- marcarse un ataque sorpresa que, curiosidades de la vida, fue rechazado por los defensores. La última victoria del bando republicano. Casado no obtuvo la paz que pretendía y huyó. Regresó años después por propia voluntad, siendo juzgado en Consejo de Guerra y absuelto, aunque nunca recobró su grado de militar.

Una curiosa historia, que invita a comprar el libro. También me gustaron las declaraciones del propio Corral en la entrevista. Un investigador ecuánime, que entiende las guerras sin buenos ni malos. Con los grandes personajes y los millones de almas perdidas por ambos bandos. También comparto sus opiniones sobre la descabellada Ley de la "Memoria Histórica" (el propio nombre ya es un despropósito, porque la memoria y la Historia son dos términos diferentes cuando no incompatibles). Un libro para leer en soledad y reflexión, lejos de pasiones o sentencias de taberna.

Entrevista a Pedro Corral en ABC (08-03-2009)