SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

martes, 19 de mayo de 2009

¡ABRACADABRA! LENNY ABRE LA CAJA MÁGICA (por Trinity)



Con motivo de su gira “LLR 20(09)”, el pasado viernes 8 de mayo el cantante neoyorquino Lenny Kravitz inauguró la Caja Mágica, la instalación estrella del proyecto olímpico de Madrid, con un extraordinario concierto que no dejó a nadie indiferente. Tras visitar Valencia y Córdoba, Lenny regresa a Madrid, ciudad en la que actuó hace menos de un año en el macrofestival Rock in Río, con un show cuyo leiv motiv es la celebración de sus veinte años en el mundo del artisteo. Sin embargo sus inicios no fueron muy fructíferos. Comenzó su andadura profesional bajo el seudónimo de “Romeo Blue” (debido a su admiración por Prince) sin demasiado éxito lo que le lleva a cambiar el chip. Inspirándose en los grandes rockeros de los 60 y 70 crea su primer disco, “Let love rule”, cuyas iniciales dan título a este espectáculo. Con este álbum de estilo retro, cabalgando entre el jazz y el soul, y con inolvidables temas que ya forman parte de la banda sonora de las vidas de muchos fans entre los que me incluyo, se da a conocer y accede a las listas de éxitos. A partir de ahí y con mas o menos fortuna, se va forjando un personaje imprescindible en el mundo de la música y tambien de la farándula. Su talento como compositor e instrumentista unido a su innegable atractivo físico forman un cóctel explosivo en este ambiente de lujo y fama. Sus romances con bellas mujeres como Lisa Bonet, Vanessa Paradis, Nicole Kidman o Adriana Lima, entre otras, no hacen sino acrecentar su carisma y esa imagen de irresistible seductor tan manida entre las estrellas de rock. Pero no todo es ligoteo, cuatro premios Grammy y sus colaboraciones con Madonna, Mick Jagger o su gran amigo Slash avalan su creatividad y confirman su capacidad como productor y arreglista.


Por todos mis allegados es conocida mi debilidad por este hombre al que acudo a verlo cada vez que puedo. Con esta ya van tres y cada ocasión es totalmente diferente a la anterior. Aquí he tenido la gran suerte de disfrutar del concierto en primerísima fila, a escasos metros de él, por obra y gracia de la caótica organización de la Caja Mágica (vamos apañados si nos dan los Juegos Olímpicos…). Por arte de birlibirloque y haciéndonos un poco los despistados, nos situamos en los palcos vip a pie de pista en cuyo centro habían situado un pequeño escenario circular. Con una hora de retraso y sin que el público se lo esperase, comenzó una vistosa gala de inauguración a cargo de un cuadro flamenco, performances y acrobacias varias. Un colorista espectáculo de luz y sonido que recorría la historia de la cultura y el deporte español pero que sacó de quicio a los seguidores de Kravitz tras una larguísima cola de entrada y la odisea de encontrar el asiento correspondiente. Una situación cabreante, ya que a la hora de comprar las entradas no se avisó de ningún telonero y muchísimo menos de una gala previa al concierto, a lo que el público respondió con silbidos y abucheos y coreando el nombre de Lenny. Pero el colmo ya fué cuando, tras terminar, los operarios desmontan el escenario circular y acondiccionan el suelo para lo que venía a continuación. El escenario del concierto estaba escondido tras varias cortinillas en el fondo sur de la pista y una avalancha de gente esperaba para entrar y situarse lo mas cerca posible. Otro motivo mas de cabreo ya que, en ningún momento, se pusieron a la venta entradas de patio, las únicas opciones eran los sectores superiores tras los palcos, ¿ entonces, de dónde diablos salía toda esa gente? Caramba! Pues va a resultar que sí es mágica la caja esta….

Sin tiempo que perder, decidimos saltar del palquito y echar una carrera. Ahora o nunca…. Afortunadamente, mi fondo físico decide estar de mi lado y como una campeona me planto en primera fila justo delante del micrófono. No me lo creo! El sortilegio ha funcionado! Ocho mil personas abarrotan este recinto y tan solo tengo delante a los de seguridad y a los fotógrafos de prensa. Comparto nervios y risas con mis compañeros de fila hasta que, al fín, unos minutos antes de las once, se apagan las luces y con los acordes de “Bring it on”, Lenny hace su entrada acompañado por sus músicos en un sobrio escenario decorado con luces de neón. Su vestuario tambien es oscuro, vaquero gris, gafas y botas negras, chaqueta de cuero negra y camisetas negras sobre las que destacan dos colgantes plateados con la cruz católica y la estrella de David.


El público enloquece y Lenny se convierte en el objetivo de todos los flashes. Comienza a desgranar su repertorio: “Dig in”, “American woman”, “I belong to you”, “W´ere are we runnin”, “Fly away”, “Believe”, “Dancin´ till dawn”, “Always on the run”, a la vez que nos deleita con su sonrisa de encantador de serpientes. La puesta en escena es muy parecida a la de sus conciertos del pasado año. Repite en su piano luminoso la interpretación de la bellísima “I´ll be waiting” y nos emociona con una hermosa versión acústica de “Stillness of heart” totalmente solo en el escenario y con una guitarra como único acompañamiento. El entusiasmo crece por momentos y Lenny sabe como mantener el ambiente. Se despoja de su cazadora para quedarse con una ajustada camiseta de tirantes por la que asoman unos cuantos tatuajes, baila sensualmente y busca nuestra participación para cantar con él “Let love rule” y “It ain´t over til it´s over”. Pero cuando verdaderamente se queda con el personal es en el momento en que saca su cámara y tal cual reportero fotográfico se lía a hacer fotos a las primeras filas ( pero que suerte he tenido!!!!!!) y a las gradas para añadirlas a su álbum en su página de Facebook. Cercano y amable, se convierte en una pesadilla para los empleados de seguridad que forman un anillo alrededor de él cada vez que se inclina peligrosamente sobre nosotros. Alguna fan enloquecida, que no soy yo, no oculta sus turbias intenciones de saltarle a la yugular pero la cosa se queda en un simple flirteo y Lenny podrá regresar hoy a casa de una pieza y con todas sus extremidades completas.

Al coger su guitarra triangular nos anuncia que la despedida es inminente. Con una salvaje versión de “Are you gonna go my way” y las gradas temblando pone broche de oro a dos fantásticas horas en las que ha repasado los hits mas conocidos de su carrera ensamblando, incluso, versiones de Pink Floyd y Michael Jackson. El sonido impecable y su banda magnífica como siempre, con el gigantón Franklin Vanderbilt a la batería, Craig Ross y sus increíbles solos de guitarra y la soberbia sección de viento. Sin embargo eché de menos mas temas de sus dos primeros discos, que “Mr. Cab Driver” o “My precious love” no sonasen esta noche me pareció bastante extraño, mas si tenemos en cuenta que este tour es un homenaje a su primer trabajo…

A punto de cumplir 45 años, este infatigable Géminis está trabajando en su nuevo disco del que nos desvela que tendrá una influencia mas funk, con toques de psicodelia y anuncia una próxima colaboración nada menos que con Bob Dylan. En el terreno cinematográfico tambien tiene novedades, presentará en el Festival de Cannes la cinta “Precious” junto con la siempre ordinaria Mariah Carey donde ambos hacen una pequeña participación. Y mientras tanto, sigue buscando a esa “compañera de viaje” por la que, según leyendas urbanas, guarda un estricto celibato (¿¿!!!??). Candidatas seguro que no faltan, sobre todo tras colgar en la red social Twitter esta foto en la que aparece estratégicamente desnudo en la ducha de la cual asoman unos espléndidos glúteos de cemento armado. Y es que ya se sabe, morbo & marketing siempre combinan bien…


Os dejo con un par de momentos del concierto. Aquí interpreta uno de mis temas preferidos, “I belong to you”.



Lujuria y desenfreno con “Fly away”




Con Rocío y José Manuel entrando en la Caja Mágica.


Servidora y compañeros de fila fotografiados por Mr. Kravitz.

Mas información de Lenny Kravitz: http://www.lennykravitz.com/

Trinity