SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

sábado, 19 de septiembre de 2009

REPÚBLICA MONÁRQUICA (por el Malvado Vellido Dolfos)

El padre de Michael Jackson exige justicia en televisión. Pues que vaya preparando la maleta para pasar una temporada en chirona. Allí podrá promocionar su nueva discográfica entre los reclusos.


Resulta que el líder de Izquierda Hundida, Cayo Lara, se entrevistó con el ¿Rey? -con las barbas a remojar- para transmitirle en primera persona los objetivos de su partido. Entre ellos, "el trabajo que estamos desarrollarando para alcanzar la III República". Como si el carnicero se entrevista de forma previa con la vaca para explicarle con todo lujo de detalles el despiece en el matadero. Sí, Dalí gritaría extasiado: ¡Su-rre-a-lis-mooooo!

En Japón están desmoralizados y humillados, porque están al borde del 5% de paro. Entonces nuestros admirados políticos patrios deberían hacerse el harakiri. Digo yo.

Dos preguntas. ¿Existe ahora algún comercio de ropa que no sea Outlet? ¿Y saben los comerciantes lo que significa Outlet?


El Defensor del Menor no debería intervenir por las declaraciones de Belén Esteban, la princesa del pueblo, en el programa de debate "Sálvame". El asunto es clara jurisdicción de los cuerpos antidisturbios. En la primera oleada deberían sacar a guantazos al elenco de tertulianos del plató. En la segunda, deberían enviar al populacho a Siberia. Dinamitar los estudios de Telecinco pondría fin a tanta bazofia.

CINEFOBIA

A petición de nuestro distinguido público, inauguramos una serie con las peores películas de la Historia del cine. Donde masacraremos hasta el paroxismo todas sus virtudes.


"Thelma y Louise" merece, sin duda, un puesto de privilegio en cualquier selección. A ver, Thelma es una joven ama de casa, interpretada por una Geena Davis lozana y alegre, antes de engordar cual pailebote. Su mejor amiga es Louise, interpretada por Susan Sarandon, cuyo novio rehuye al compromiso, algo normal viéndola. Lo raro sería que no se suicide.

Ambas deciden realizar un viaje en coche, no se sabe bien adónde. El caso es que se ven envueltas en un asesinato al defenderse de un intento de violación -de Thelma, claro- y se convierten en fugitivas, al estilo de Bonnie and Clyde. De repente, comienzan a conducir como Carlos Sáinz y a disparar como Clint Eastwood, perseguidas por una policía cada vez más tonta. Un poco tontas también son ellas. En lugar de detenerse y explicar lo sucedido, se lanzan por un barranco con el coche, como un último gesto de rebeldía y feminismo contra un mundo cruel que no las comprende. Este final es lo mejor para olvidarse de estas petardas.

Sería por ello, quizá, que este ladrillo recibió un Óscar al mejor guión original -si se lo dan a Penélope ya me dirán-. Y las feministas más activas la adoptaron como la película más emblemática, si bien la mayoría de sus compañeras de sexo la recuerdan más por la aparición de un jovencito Brad Pitt (que se lía con Thelma para envidia de Louise, lo habitual en estos casos entre féminas). Así no hacemos nada por la causa, chicas.

En resumen, una estupenda película para colocar con delicadeza por debajo de esa pata de la cama que cojea.

Vellido Dolfos