SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

lunes, 23 de noviembre de 2009

DARRYL STRAWBERRY, UN CARÁCTER CANCERÍGENO


Existen balas perdidas que vuelven al cargador después de una trayectoria desviada. El bateador de béisbol estadounidense Darryl Strawberry (Los Ángeles, 1962) lo tenía todo, absolutamente todo, a su favor. Un origen acomodado, lejos de los guetos de otros compañeros de raza, y un talento natural que puso a Nueva York en la palma de su mano. En 1986, a los 24 años, ya era campeón de la Major League. Tenía fama, dinero, la izquierda más temida por los rivales, pero una cabeza de chorlito. Sus éxitos deportivos fueron igualados, y superados, por sus líos: varios ingresos en la cárcel por malos tratos a sus parejas, evasión de impuestos, agresiones pistola en mano, y una solicitud de prostituta que resultó ser una policía, muy atractiva, pero policía; cuatro ingresos en clínicas de desintoxicación, tres de ellos por cocaína; dos divorcios, cinco hijos reconocidos y uno ilegítimo, dos mujeres amenazadas y golpeadas a diario; escapadas sin rumbo fijo ante el desconcierto de sus diversos equipos, suspensiones por todo tipo de infracciones... Y un cáncer de cólon para completar el festival. Quizá entonces Darryl vió la luz y resucitó, comenzando una durísima rehabilitación. Pudo estar entre los más grandes del deporte rey de su país. Hoy, superado el cáncer, intenta vencer otros demonios interiores y ser el mejor Strawberry posible.

Publicado en La Región (12-05-2008)