SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

sábado, 20 de febrero de 2010

Jiro Kase vs. Neil Adams (1981)

A pesar de ser Gran Bretaña la puerta de entrada del jiu-jitsu y judo en Europa (Barton-Wright, Yukio Tani, Raku, Koizumi, fueron sus legendarios introductores) hasta el momento sólo ha tenido tres campeones del mundo masculinos, de los 118 habidos: Adams, Randall y Fallon.

Neil Adams, fue el primero. Magnifico y elegante judoka de extraordinaria técnica, tanto en pie como en suelo, atesora un impresionante palmarés: cinco veces campeón de Europa, subcampeón olímpico en Moscú 80 y Los Ángeles 84; subcampeón mundial en 1983 y campeón mundial del peso semimedio (-78 kg.) de 1981 en Maastricht (Holanda), frente al japonés Jiro Kase, combate que presentamos.

Adams proyecta a Kase con ippon-seoi-nage de izquierda, e inmediatamente encadena un espléndido trabajo en suelo que culmina en luxación de juji-gatame, obligando al abandono del nipón. A destacar también el árbitro, que no corta la acción y deja seguir el combate. Buen ejemplo de cómo se debe actuar en la lucha en suelo que, desgraciadamente, no siempre es seguido por muchos árbitros, para quienes parece que no existe el ne-waza.


Rokudán