SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

jueves, 1 de julio de 2010

CON ISAIAH RIDER SIEMPRE HUBO UN "PERO"


"Con este chico siempre hay un pero", se decía en la NBA estadounidense. Isaiah Rider (Oakland, 1971) fue otro prometedor jugador de baloncesto con un talento ilimitado para buscarse problemas. Llegó a la competición en 1993, ganando 11 millones de dólares por temporada y el espectacular Concurso de Mates -pasándose el balón bajo las piernas antes de clavarla en el aro-. Papel mojado, todo perdido por su loca cabeza, por pegarse y escupir a los aficionados, por jugar con las drogas y con armas de fuego. Por llegar al extremo de amenazar de muerte a compañeros, o despreciar todas las oportunidades para ganar un título -lo tuvo en sus manos en Los Ángeles- y exprimir sus prodigiosas condiciones para el baloncesto. En 2002 decidió dejar su carrera, a los 30 años. "No necesito trabajar porque me sobra el dinero", declaró. Seis años después no le queda un dólar en la caja, "invertidos" en sospechosas finanzas y fianzas varias. Quizá, como resultado de tantos disgustos, su madre cayó en un coma irreversible, en 2007. "Sólo quiero salir de la cárcel y hacerle un funeral digno", imploró, muy afectado. Pronto regresó, detenido por posesión de drogas, secuestro y robos diversos. No tiene remedio. Rider era muy, muy bueno, pero siempre hubo un "pero".

Publicado en La Región (06-10-2008)