SIGUE SOÑANDO


Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream.

olimpiaduerme@gmail.com

lunes, 5 de julio de 2010

OIR, VER Y CALLAR (III)



STALLONE COMO ICONO DE UNA GENERACIÓN

Sylvester Stallone escribió el guión de este éxito -56 millones de dólares recaudados sólo en Estados Unidos y dos Óscars- inspirándose en el púgil aficionado Chuck Wepner, un viajante de cervezas que aguantó nada menos que 15 asaltos al gran Muhammad Ali, tumbándolo en el noveno ante el asombro general.

Wepner terminó en la cárcel, por tráfico de drogas. Stallone también dejó atrás los duros comienzos en el cine porno y se consagró, más como icono viril que como actor de talento. La sintonía de Bill Conty -Rocky entrenándose por las calles de Philadelphia- es ya un clásico del género. Las secuelas, pésimas.


Ficha técnica: Rocky (Estados Unidos, 1976). Director: John G. Avildsen. 119 minutos. Intérpretes: Sylvester Stallone y Talia Shire.


SIEMPRE NOS QUEDARÁ JAN

En 1985 sufrió el primer aviso, cuando se estrelló en la autopista de Barcelona. Cinco años después falleció Fernando Martín, entrando en el Olimpo de los mitos deportivos españoles.

¿Una cualidad? la Fuerza. ¿Otra? Su carácter, indomable para el rival e insoportable en muchas ocasiones para el compañero o entrenador. Quizá el necesario para aguantar el dolor crónico de una vértebra desplazada, para romper la frontera entonces infranqueable entre la NBA y Europa, en 1986.

Una biografía de culto que narra su carrera, e intimidades entonces desconocidas por el gran público. Hoy nos queda su vivo retrato en su hijo Jan Martín, quien sigue jugando al baloncesto, huyendo de la sombra de un mito.


Ficha técnica: "Fernando Martín, una vida con acento". Autores: Manuel Lama y Ángel Montero. Editorial Espasa-Calpe (Madrid, 1990). 222 págs.

Publicado en La Región (30-10-2006)