SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

viernes, 7 de enero de 2011

MANUTE BOL, UN SALVAJE EN LA JUNGLA DE ASFALTO


Nació en 1962 entre la tribu de los Dinka, en Gogrial (Sudán). Manute Bol hubiese sido un guerrero más del Movimiento de Liberación sudanés, un cazador de leones, un bebedor de leche de cabra. El destino, o el comentario de su primo en los Estados Unidos -"tengo un familiar que mide 2,31 metros"- fue su visa para permanecer 10 años en la NBA (1985-1995). Atracción turística y poco considerado entre los puristas del baloncesto, Bol firmó contratos multimillonarios por su imagen. Nadie tan alto se había visto por cualquier liga profesional del mundo. Pero la adaptación a la jungla de asfalto del guerrero dinka fue demasiado dura. El alcoholismo, su carácter derrochador y una atracción suicida por la velocidad al volante fueron un cóctel explosivo que pudo mantener hasta que sus huesos comenzaron a ceder. Divorciado, acusado de malos tratos y en la bancarrota, vagó por los suburbios de un Sudán en guerra, manteniendo a dos esposas y 14 familiares. Sus ex compañeros de la NBA se movilizaron para rescatarle de la miseria. Hoy, con bastón, sobrevive en Tejas, añorando la sabana africana. Allí donde de niño cazaba leones con lanza.

Publicado en La Región (05-01-2009). Manute Bol falleció en 2010.