SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

miércoles, 9 de febrero de 2011

Constantine Niculae vs Katsuhiko Kashiwasaki (1981)

Esta es la final del peso semiligero (-65 kg.) de los Campeonatos del Mundo de 1981, celebrados en la ciudad holandesa de Maastricht, en donde el japonés Katsuhiko Kashiwasaki se impone, en un combate espectacular, sobre el rumano y campeón de Europa de ese año, Constantine Niculae.

Kashiwasaki, que ya fuera subcampeón mundial en 1975 en el peso ligero (el último celebrado con cinco pesos), era un competidor sensacional y siempre entusiasmaba verlo en acción; este combate refleja muy bien su excepcional talento.

Aquí puede contemplarse, su asombroso yoko-tomoe-nage y el brillante trabajo realizado en suelo, que afortunadamente un buen árbitro no corta y, en este caso, culmina inmovilizando a Niculae. Otras veces finalizaba habitualmente en tate-shio-gatame o juji-gatame; recursos técnicos y gran clase, eran su sello de distinción.


This is the final lightweight (-65 kg.) Of the 1981 World Championships, held in the Dutch city of Maastricht, where the Japanese Katsuhiko Kashiwasaki imposed, in a spectacular battle on the Romanian and European champion that year, Constantine Niculae.

Kashiwasaki, which finished second in 1975 in the lightweight (the last place with five weight classes), was a sensational competitor and always excited to see it in action, this fight shows well his exceptional talent.

Here is his amazing yoko-tomoe-nage and the brilliant work done in soil, which fortunately does not cut a good referee, and in this case, pinning ends Niculae. Other times, usually ending in tate-shio-gatame or Juji-gatame, technical resources and first class, were his characteristics.

Rokudán