SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

martes, 16 de agosto de 2011

GASPAR, cuando en el judo no había pesos


En España, los campeonatos nacionales de judo comenzaron a disputarse en el año 1953. Barcelona fue su primera sede y desde ese año hasta 1962 eran solo de peso libre; en aquel tiempo, hablar en judo de categorías de peso, era como un sacrilegio, ya que entre los fundamentos de este arte de lucha, está el provocar el desequilibrio del contrario aprovechando su fuerza y peso para derribarlo; por consiguiente, lo determinante para un judoka era su habilidad técnica. En una encuesta, hecha en 1956 por el Colegio de Cinturones Negros de Francia entre sus afiliados, el 85% estaba en contra de las categorías de peso y, curiosamente, este rechazo era del 79% en judokas de menos de setenta kilos. ¡Así era el espíritu de la época!

La realidad de la competición fue arrinconando este ideal; ningún peso ligero fue campeón mundial ni olímpico de Todas las Categorías y en el mismo Japón, nunca un ligero se proclamo campeón en la categoría abierta; en toda su historia solo dos pesos medios (Okano y Sekine), consiguieron ser campeones. Las categorías de peso se fueron introduciendo, primero tres (68-80 y más de 80 kg.); después cinco (63-70-80-93 y más de 93 kg.), hasta llegar a las siete actuales. La categoría open, la categoría reina del judo, acabó suprimiéndose en los Juegos Olímpicos y también en España a partir de 1984.

Víctor Gaspar, tiene el gran mérito de ser el único peso ligero que se proclamó campeón de España de Todas las Categorías. Este bilbaíno nacido en Burgos y que comenzó la practica del judo en Barcelona, bajo la dirección de Henri Birbaum, consiguió alzarse con el titulo nacional, batiendo en la final al imponente peso pesado Félix Fernández, judoka de fuerza descomunal, en el X Campeonato de España celebrado en Barcelona en 1962. Fue la última vez que el campeonato nacional se hizo solo de categoría única; al año siguiente se implantaron tres categorías de peso (ligero 68 kg., medio 80 kg., pesado más de 80 kg.), además de la categoría open.

Gaspar, que no era partidario de las categorías de peso, inaugura el comienzo de esta nueva era proclamándose, también, el primer peso ligero de la historia del judo español, titulo que renueva el año siguiente (1964) batiendo en la final a Salvador Álvarez, formidable judoka que conseguiría la medalla de bronce en los Campeonatos de Europa de 1965. Gaspar participó con el Equipo Nacional en cinco campeonatos de Europa, así como en el III Campeonato del Mundo, celebrado en Paris en 1961, solo de categoría libre, y que supuso la consagración del holandés Antón Geesink como estrella mundial.

A partir de 1965 se imponen en España cinco categorías de peso, pero una lesión en la espalda retira a Gaspar prematuramente de la competición, dedicándose a partir de entonces al arbitraje, así como a sus funciones docentes en el Judo Club Bilbao, con cuyo equipo obtuvo notables éxitos, e impartiendo cursos por España y el extranjero.

Víctor Gaspar practicaba un judo elegante y de una tremenda eficacia; ejecutaba con asombrosa maestría por la izquierda, un movimiento tan técnico y difícil como ashi-guruma y, sobre todo, con su okurí-ashi-harai, sus oponentes tenían la sensación de estar sobre una pista de hielo; Gaspar y otro excepcional ligero, Rafael Ortega, eran la imagen perfecta del pequeño que gana al grande; Ortega no pudo ser campeón de España de Todas las Categorías porque en la final se encontró con el gran Santiago Ojeda, nuestro primer campeón de Europa del peso pesado. La pronta retirada de la competición de Víctor Gaspar nos privo de ver un enfrentamiento con Ortega, judoka de fuerte carácter y de estilo muy diferente al bilbaíno. Ambos son, sin duda, los ligeros de más peso que ha tenido del judo español.



Rokudán