SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

jueves, 13 de octubre de 2011

Yasuhiro Yamashita vs Jean-Luc Rougé (1979 World championship)

Esta es la final del primer campeonato del mundo que ganó Yasuhiro Yamashita, considerado por muchos el mejor judoka de todos los tiempos. Fue en Paris en 1979, y este era el primer mundial que se celebraba con siete pesos; enfrente tenia a Jean-Luc Rougé, el primer francés en proclamarse campeón mundial (Viena 1975), y cuatro veces campeón de Europa que nada pudo hacer, a pesar de su veteranía, contra el joven japonés.

Yamashita reinó en su época, igual que en su tiempo Antón Geesink, con absoluta superioridad sobre todos sus contrarios; conseguiría cuatro títulos mundiales (1979, 1981 pesado y open, 1973), y ganaría -¡cojeando! - la medalla de oro olímpica de todas las categorías, en Los Ángeles 84. Fue también nueve veces campeón del Japón en categoría abierta, récord no superado todavía.

En este combate, como puede verse, el dominio de Yamashita es abrumador y el mérito de Rougé es aguantarle hasta el final.



Rokudán