SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

viernes, 21 de junio de 2013

LA 'TRANSICIÓN' HACIA EL ABISMO



Decía un sabio –de cuyo nombre, lo siento, no puedo acordarme- que la verdad suele salir a la luz al final, cuando todos se han ido. Reza un proverbio ruso que algunos ven en un bosque sólo leña para cortar. También conozco otra frase –propiedad del escritor Manuel Vicent, aquí no me olvido- en mi opinión, lapidaria. “Quien busca la verdad corre el riesgo de encontrarla”.

Esta colección de reflexiones sirven para resumir la Historia de nuestra España reciente, desde la agonía del régimen de Franco hasta la actual sacrosanta ‘democracia’ resultado de una etapa crucial denominada como ‘La Transición’, una trayectoria elogiada dentro y fuera de nuestras fronteras.

Bien, pues es un buen momento para valorar el resultado de esta ‘Transición’ en nuestro país, todavía uno pese al empeño suicida de gran parte de los españoles en trocearlo y llevarlo, de nuevo, al abismo. En el diario ‘El Mundo’ se publica cada semana una entrevista a un personaje destacado en aquel momento trascendental, realizada por la periodista Victoria Prego, autora de la magnífica serie documental de nombre –¡cómo no!- ‘La Transición’.

Detecto en la mayoría de los entrevistados, salvo de algún despistado que parece vivir en otro mundo, desazón y lamento por el resultado. Tenemos un país dividido en 17 reinos de Taifas, con un sistema político ‘partitocrático’, sin separación de poderes y presa de todas las corruptelas posibles, debido a que la política extiende sus tentáculos a todos los ámbitos: judicial, económico y social. A la miseria económica debemos sumar, además, la miseria moral que afecta a todas las esferas: realeza, estructura bancaria, sindicatos, patronal, enseñanza, federaciones deportivas, medios de comunicación, colegios profesionales, asociaciones vecinales, movimientos sociales… Parece imposible encontrar una persona honrada en un lugar donde todo el mundo tiene derechos y nadie deberes.

De entre todos los protagonistas, suscribo la mayor parte de las declaraciones de Alfonso Osorio, vicepresidente del primer gobierno del idolatrado Adolfo Suárez. Tan sincero como demoledor. Transcribo sus palabras para que lean, reflexionen y pataleen, el único consuelo permitido en esta dictadura partitocrática que nos domina.

Alfonso Osorio en ‘El Mundo’ (26-05-2013) Entrevistado por Victoria Prego

“El primer error gravísimo de mi gobierno fue aceptar las listas cerradas y bloqueadas en la Ley Electoral. Maurice Faure, diputado socialista y amigo mío, me repitió hasta la saciedad que no aceptáramos eso porque, si lo hacíamos aunque sólo fuese para las primera elecciones, los partidos no dejarían nunca, jamás, de utilizar este procedimiento. […] Creo, aunque no lo se con seguridad, que Suárez lo había pactado ya con Felipe González, quizá incluso con Carrillo. […] Las consecuencias están aquí”.

“Estamos en un sistema oligárquico en el que mandan los gabinetes de los partidos políticos. Ellos deciden quién puede o no puede intervenir en el Parlamento (y es triste decirlo, pero había más libertad para hablar en las Cortes de Franco que en el Parlamento actual). Ellos deciden quiénes tienen que ser los jueces, quién tiene que pertenecer al Consejo del Poder Judicial y quién tiene que entrar en el Tribunal Constitucional”.

“El segundo gran error de la UCD fue el sistema de las Autonomías […] Como querían diluir las ambiciones de catalanes y vascos y no sabían cómo hacerlo, al señor Clavero Arévalo, que Dios perdone, se le ocurrió lo del ‘café para todos’ y el gobierno lo aceptó. ¡Y fue un solemne disparate! […] 17 parlamentos, 17 gobiernos reproduciendo la organización del Estado es un disparate monumental que hay que corregir”.

“Donde había que haber metido la tijera es en las Autonomías, en la reforma de la Administración, en la supresión de miles de empresas pública y oficinas que no sirven para nada. No se ha hecho porque los que están instalados en estas empresas son los militantes de los partidos, y es mejor mantener en el puesto al militante del PSOE o del PP, que al obrero que trabaja en la fábrica, ése se va al paro”.

“El tercer error gravísimo fue decidir cambiar el modelo de las Cajas de Ahorro. […] decidieron convertirlas en bancos e, inmediatamente, empezaron a pasar a manos de los partidos políticos y sindicatos […] Y así hasta llegar al escándalo financiero más importante de la Historia de España, que es el de Caja Madrid, que había sido un ejemplo de gestión en todo el mundo. Si levantase la cabeza el padre Piquer, su fundador, se volvía a morir otra vez”.

“La población no es que esté descontenta o agresiva, es que está desolada. Está preguntándose ¿adónde nos llevan? Todos, todos, porque no se salva ni uno. […] Necesitamos urgentemente una regeneración. En España hay muchas personas, de uno y otro lado, muy capacitadas y preparadas. Pero, desgraciadamente, entre los líderes actuales no veo a ninguno capaz de hacerlo”.

“A cualquier diputado el electorado le importa un bledo. Y eso explica que al electorado también le empiece a importar un bledo los diputados, porque no le representan”.

“Aznar llegó al poder ofreciendo una regeneración democrática, gobernó ocho años y no la hizo. Rajoy ha llegado al poder hablando de regeneración democrática y ni se ve por le forro que pretenda hacer semejante cosa. Igual pasa con Rubalcaba o Cayo Lara. No quieren una democracia auténtica, quieren mandar. Lo que quieren es el poder, no la democracia”.

Entrevista íntegra en el siguiente enlace e-pesimo