SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

jueves, 20 de marzo de 2014

HOLLYWOOD TEME AL LOBO



De entre todas las candidatas al Oscar que he podido ver este año, ninguna se acerca al nivel de 'The wolf of Wall Street' (El Lobo de Wall Street). Leonardo DiCaprio y Martin Scorsese forman de nuevo un dúo magnífico para contarnos la vida de Jordan Belford, un corredor de bolsa convertido en insaciable millonario y depredador de todo tipo de vicios. El sexo, drogas y rock and roll, lema de cualquier estrella musical se transforma en sexo, drogas y bolsa. Scorsese mantiene su lenguaje directo, sin concesiones políticamente correctas -elementos que no gustan en Hollywood ni al sensible público occidental- logrando que una película de tres horas transcurra de forma tan fulgurante como trepidante. DiCaprio, sensacional.

Scorsese no juzga, expone una visión sobre el circo de la Bolsa y el mundo de las finanzas, una jungla sin escrúpulos donde un lobo salvaje puede campar a sus anchas. Frente a él, se contrapone la figura íntegra de un agente del FBI que persigue los delitos fiscales y se obsesiona por capturarlo. Una película de Oscar -como tantas otras- aunque a la academia le produzca alergia.