SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

viernes, 2 de octubre de 2015

FERNANDO FRANCO, primer cinturón negro español de judo



El judo comienza a practicarse en España en el año 1947. Alfredo San Bartolomé, un peruano  de 35 años, cinturón negro 2º dan,  es quién imparte las primeras clases en el Gimnasio Juventud, sito en la calle de Fuencarral de Madrid, a un pequeño grupo de entusiastas, iniciados anteriormente por el coronel Pérez Acosta en unos rudimentarios conocimientos del ju-jutsu.

El grupo inicial, bajo la dirección técnica de San Bartolomé, se consolida a la vez que va ampliándose el número de practicantes y en mayo de 1950 constituyen  la Asociación Española de Judo y Jiu-jitsu, primer club de judo de España, trasladándose a un local de la calle Recoletos. Posteriormente se cambia el nombre por Bushidokwai y con el mismo nombre continua en la actualidad, por lo cual es el primero y más longevo club de judo español.

Fernando Franco de Sarabia forma parte, desde 1948, de este núcleo fundador del judo madrileño en el que pronto empiezan a manifestarse las diferencias de criterio que llevan a la disolución de la sociedad a principios de 1951, haciéndose cargo del club Fernando Franco como único propietario y con Alfredo  San Bartolomé en la dirección técnica.

Fernando Franco obtiene el cinturón verde, otorgado por el maestro Kawaishi -uno de los fundadores del judo francés y creador del método que lleva su nombre-, en un stage celebrado en Biarriz (1952); para 1953 es ya cinturón marrón. Forma sociedad en el Bushidokwai con San Bartolomé y en 1954  traslada el club a la calle Donoso Cortés; aquí se forjaran los futuros maestros y promotores de los primeros clubs madrileños, así como otros iniciadores del judo en diferentes provincias españolas.

Este mismo año ocurren dos importantes acontecimientos en su vida deportiva, que lo son también para el judo nacional. Fernando Franco y Antonio Burrieza son nombrados cinturones negros por Alfredo San Bartolomé, a la sazón asesor técnico oficioso del Departamento de Judo; pero al llegar Yves Klein –primer Asesor Técnico oficial del judo español-, el nombramiento es anulado. Fernando Franco viaja a Paris y se examina con Ichiro Abe, representante del Kodokan (Instituto fundador del judo) para Europa y con ello se convierte en  el primer español cinturón negro de judo  (diploma Kodokan 22-7-1954).

El otro acontecimiento es la participación, por primera vez, de España en los Campeonatos de Europa de judo que tienen lugar en Bruselas; Fernando Franco forma parte de Equipo Nacional junto a Enrique Aparicio, José Pons, Raúl Roviralta y Sergio Madrigal. Por equipos se gana  a Luxemburgo (3 victorias y 2 nulos); y se pierde ante Gran Bretaña (4-1).

Franco trae (1954) como profesor al  francés Yves Klein 4º dan  que ya había estado anteriormente en 1951, de cinturón azul, practicando unos meses en el Bushidokwai. En 1952, Klein se había ido a Japón y en octubre de ese año entró en el Kodokan permaneciendo hasta diciembre de 1953, mes en que vuelve a Francia después de un ascenso meteórico a 4º dan;  ascenso y  rango que no le reconoce la Federación Francesa de Judo.

En España, además de profesor del Bushidokwai,  Klein se convierte también en el primer Asesor Técnico oficial del judo español, en aquel tiempo encuadrado como Delegación Española de Judo (después Departamento Nacional de Judo), en la Federación Española de Lucha.

Yves Klein, que murió a la edad de 34 años; era pintor y hoy tiene un señalado lugar en el mundo de  la pintura contemporánea. En Madrid consolida su idea de pintura monocroma; pinta una serie de lienzos monocromos, cada uno de diferente color, que cuelga en el Bushidokwai (¿qué fue de ellos? ¡hoy valdrían una fortuna!); Fernando Franco le edita un folleto, impreso en su negocio familiar, con el titulo de Yves: Pintures, con una tirada de 150 ejemplares numerados. La estancia de Klein, personaje polémico, dura poco en Madrid ya que a finales de 1954 es fulminantemente cesado en la dirección técnica federativa.

Fernando Franco de cinturón negro 1º dan, publica a mediados de los años cincuenta, en el centro de estudios por correspondencia CCC, un Curso de Judo y Jiu-Jitsu en fascículos. Es la primera gran divulgación del judo que se hace a nivel nacional. En aquel tiempo todavía la palabra jiu-jitsu tenía más eco que la de judo, por lo cual los primeros clubs añadían conjuntamente judo y jiu-jitsu  a sus nombres.

Con  el japonés Kiyoshi Mizuno, nuevo Asesor Técnico del judo español, a la vez que profesor en el Bushidokwai así como en otros organismos civiles y militares, consigue el 2º dan en 1957;  a finales de este mismo año concluye la sociedad con Alfredo San Bartolomé quedándose el peruano con la propiedad del Bushidokwai.

Franco inaugura, en octubre de 1958, el Gimnasio Samurai, en la calle Juan Bravo de Madrid, que durante varios años será el club hegemónico del judo madrileño, manteniendo además una posición relevante en la élite del judo nacional. También imparte clases en diferentes instituciones de la administración del Estado como la Fuerzas de Orden Público, Ejército, etc., y crea una sección de judo en el Real Madrid que se mantiene hasta 1959.

El Gimnasio Samurai es todo un éxito deportivo a la vez que social. Por allí pasan importantes personajes de la política y sociedad de la época, así como destacadas figuras del judo internacional. En diferentes períodos están de  profesores, además de Fernando Franco, Sergio Madrigal, Egon Hopfner, los japoneses Takeda y Takahashi; Ignacio Alcíbar; Rafael Ortega, Rafael Hernando...

De las nueve ediciones de la Copa de S. E. El Generalísimo, la competición nacional más importante de clubs, el Samurai gana las correspondientes de los años  1966 y 1967 y ocupa la segunda plaza en cuatro ocasiones (1963-64-68-71). Rafael Ortega,  cinco veces campeón de España absoluto del peso ligero y subcampeón, en 1970, de todas la categorías, es su figura más emblemática.

Fernando Franco asciende a tercer dan y consigue el titulo de Arbitro Internacional en 1961. En 1962 es nombrado presidente del Colegio Nacional de Cinturones Negros, cargo en el que se mantiene hasta la supresión del  Colegio en 1966; los problemas en Francia entre la Federación y el Colegio de Cinturones Negros alertan a don Agustín Aznar, (primer presidente de la Federación Española) que decide poner la venda antes de que aparezca la herida. Este año asciende a 4º dan y en 1968 abre otro gimnasio, con el mismo nombre, en la calle  General Martínez Campos.

En noviembre de 1969 se celebra en el Gimnasio Moscardó de Madrid,  el primer examen de 5º dan. Vienen expresamente de Francia para formar parte del tribunal, Henri Courtine y Bernard Pariset, los más significados personajes del judo francés de la época. Fernando Franco y  el catalán José Pons son los únicos en superar la rigurosa prueba.

A principios de los años setenta, Fernando Franco tiene un reconocido prestigio y se encuentra en la cima del judo madrileño y español; publica el libro Cinturón Negro de Judo en 1971. Pero con la marcha de Rafael Ortega –profesor y líder carismático del Samurai-, para crear su propia escuela, comienza el ocaso del club y la paulatina desaparición de Franco en el escenario del judo nacional. En 1976 se va para Ecuador y  colabora, durante varios años, con la Federación de  judo de ese país. Cuando vuelve  de nuevo a España, en 1982, las cosas habían cambiado, ya era otro tiempo.

Fernando Franco de Sarabia, gran promotor del judo madrileño y notable impulsor del judo español, fallece en 1988. Al año siguiente se cierra el Gimnasio Samurai de la calle Juan Bravo, poniéndose fin, simbólicamente, a una etapa marcada por el nacimiento y expansión del judo en España. La Federación Española de Judo le otorga, a título póstumo, el 7º dan.

Rokudan