SIGUE SOÑANDO


Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream.

olimpiaduerme@gmail.com

sábado, 8 de enero de 2011

SUEÑOS (XLIX): AUTOPISTA HACIA EL INFIERNO

11 de junio de 1955. Circuito de La Sarthe. Prueba de las 24 horas en la localidad francesa de Le Mans, una de las más famosas del mundo. El francés Pierre Levegh entra en la recta principal al mando de su Mercedes 300 SLR, aproximadamente a 260 kilómetros por hora. Por un lamentable error, el británico Lance Macklin se cruza por delante y ejerce de lanzadera. Los 810 kilos del vehículo de Levegh se levantan cinco metros sobre el asfalto y se proyectan contra la grada, abarrotada de público.

El motor y otras piezas del bólido salen despedidas de la principal bola de fuego, atrapando a los más desafortunados bajo kilos y kilos de metal. Fue una masacre, 83 muertos y 100 heridos. La mayor castástrofe automovilista de la historia. ¡Y la carrera continúo, obligada por el reglamento! Los cadáveres esparcidos por el circuito y los coches compitiendo. Alucinante.




El perfil: Pierre Levegh nació el 22 de diciembre de 1905 en París y murió en el accidente. Lance Macklin se retiró en 1956 y murió en 2002.

Publicado en La Región (05-11-2007)

MÚSICA, SIN MÁS (LXXIV): JOY DIVISION, TAN BUENOS COMO EFÍMEROS

viernes, 7 de enero de 2011

MANUTE BOL, UN SALVAJE EN LA JUNGLA DE ASFALTO


Nació en 1962 entre la tribu de los Dinka, en Gogrial (Sudán). Manute Bol hubiese sido un guerrero más del Movimiento de Liberación sudanés, un cazador de leones, un bebedor de leche de cabra. El destino, o el comentario de su primo en los Estados Unidos -"tengo un familiar que mide 2,31 metros"- fue su visa para permanecer 10 años en la NBA (1985-1995). Atracción turística y poco considerado entre los puristas del baloncesto, Bol firmó contratos multimillonarios por su imagen. Nadie tan alto se había visto por cualquier liga profesional del mundo. Pero la adaptación a la jungla de asfalto del guerrero dinka fue demasiado dura. El alcoholismo, su carácter derrochador y una atracción suicida por la velocidad al volante fueron un cóctel explosivo que pudo mantener hasta que sus huesos comenzaron a ceder. Divorciado, acusado de malos tratos y en la bancarrota, vagó por los suburbios de un Sudán en guerra, manteniendo a dos esposas y 14 familiares. Sus ex compañeros de la NBA se movilizaron para rescatarle de la miseria. Hoy, con bastón, sobrevive en Tejas, añorando la sabana africana. Allí donde de niño cazaba leones con lanza.

Publicado en La Región (05-01-2009). Manute Bol falleció en 2010.

miércoles, 5 de enero de 2011

ANTES DE QUE TERMINE LA NAVIDAD

Lo peor de la Navidad es esa avalancha borreguil en los centros comerciales y esa imperiosa necesidad de divertirse en Nochevieja. Lo mejor es reunirse con los amigos y familia, los regalos y la posibilidad de disfrutar de un tiempo libre escaso durante el resto del año.

Tiempo libre para leer, dormir, practicar algún deporte o ver cine. En esta ocasión, me permitiré la licencia de recomendarles, amigos, dos películas de directores de culto: "The Straight story", de David Linch y "Tim Burton´s Corpse Bride", de Tim Burton, por supuesto.



Traducida como "Una historia verdadera", "The Straight story" narra el increíble viaje de un achacoso anciano de 73 años llamado Alvin Straigth, para reconciliarse con un hermano enfermo, cuya relación habían roto 10 años atrás. La historia es cierta, en 1994, Alvin tenía las caderas rotas, sólo podía desplazarse con dos bastones y no poseía el carnet de conducir.

Así que se propuso recorrer las 286 millas entre Laurens (Iowa) y Mount Zion (Wisconsin) sobre su único medio de transporte, una segadora con remolque incorporado para pasar las noches. Un apasionante camino hacia la redención, donde aflorarán todo tipo de circunstancias y sentimientos. Quiero tranquilizar a los temerosos de David Lynch, la película es muy "normal" y no creo que los habituales giros de este peculiar creador altere su estabilidad fílmica.


"La novia cadáver de Tim Burton" es la historia de un matrimonio concertado, que se complica cuando el novio entrega, de forma accidental, el anillo de compromiso a un espectro, una mujer maldita por un suceso escabroso del pasado. Virtudes y miserias del mundo de los vivos y de los muertos.

Muchos adultos desprecian la animación, perdiéndose un filón de historias atractivas, en este caso con el sello inconfundible de Burton en la ambientación y la ironía.

Dos películas para ver durante el ocaso navideño. Cómodos en casa mientras arrecia la lluvia fuera.

martes, 4 de enero de 2011

Mike Swain vs Toshihiko Koga (1987)

Estados Unidos, a lo largo de la historia del judo, sólo ha tenido dos campeones mundiales y, aunque parezca mentira, ninguno olímpico de los 66 habidos hasta la fecha. Michael Swain fue su primer campeón del mundo y Jimmy Pedro el segundo y último.

Swain fue campeón mundial en 1987 y subcampeón en 1985 y 1989, además de medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Seúl 88, siempre en la categoría del peso ligero (-71 kg.).

Toshihiko Koga es otro de los grandes campeones japoneses, con un palmarés excepcional: campeón mundial en 1989, 1991 y 1995, campeón olímpico en Barcelona 92 en el peso ligero (-71 kg.), y subcampeón en los Juegos de Atlanta 96 en el peso semimedio (-78 kg.), así como subcampeón del Japón, en 1990 en categoría open.

En este combate de cuartos de final de los campeonatos mundiales de 1987, celebrados en Essen (Alemania), Swain bate por ippon a un Koga que aún no se había revelado como el asombroso campeón que posteriormente fue. Pero en el siguiente mundial, celebrado en Belgrado, Koga se tomaría cumplida revancha batiendo al americano en la final.



Rokudán

viernes, 31 de diciembre de 2010

OÍR, VER Y CALLAR (X)


A BATAZOS POR AMOR


Considerada como una de las mejores películas de béisbol de todos los tiempos (sic) "Los Búfalos de Durham" recrea el ambiente en las llamadas "ligas menores", el escaparate para todos los que aspiran a jugar en la Major League; el cementerio de antiguas estrellas que no se resignan a retirarse.

El ex jugador Ron Shelton, uno de los cineastas más prolíficos en el ámbito deportivo, dirige una sencilla película, centrada en el duelo entre un viejo bateador, Kevin Costner, y un joven, Tim Robbins, por el amor de Susan Sarandon -que ya que estar desesperado-. En la vida real ganó Robbins, ya saben.

Ficha técnica: "Bull Durham / Los búfalos de Durham" (Estados Unidos, 1988). Dirigada por Ron Shelton. 104 min.


EL FÚTBOL ES ASÍ


Parece increíble, cuando Maldini no está viendo uno de los 90 partidos de fútbol que graba por semana -posee cinco antenas parabólicas en el tejado de su casa- incluso tiene tiempo para escribir un libro de anécdotas sobre el balompié, pues no iba a ser de natación. Alguna tan increíble como la de un equipo que alineó a dos porteros, cada uno manco de un brazo, para afrontar un partido.

Julio Maldonado, casado con la ex atleta Maite Zúñiga y habitual colaborador en los medios del grupo Prisa, está considerado el mayor especialista español sobre fútbol internacional, no es extraño. Un libro ameno y siempre sorprendente.

Ficha técnica: "De la naranja mecánica a la mano de Dios". Escrito por Julio Maldonado "Maldini". Editorial Planeta (Barcelona, 2006). 200 págs.

Publicado en La Región (18-12-06 y 08-01-07)

viernes, 24 de diciembre de 2010

UNITED 93


El 11 de septiembre de 2001 estaba a punto de comenzar mis prácticas de conducción en el autoescuela. Recuerdo perfectamente lo sucedido, comía mientras veía al mediodía el Telediario de Televisión Española, el de la eterna Ana Blanco. Parecía un sorprendente accidente de un aviador despistado, quizá de demasiada magnitud, empotrado contra una de las torres gemelas de New York. Podría ser una bomba. El impacto del segundo avión, visto en directo, me estremeció sobre la silla. Algo raro sucedía. No sabía qué. Pero era demasiado extraño pensar en dos aviones accidentados en el mismo lugar, en un día claro sobre Manhattan.

Fue el comienzo del más espantoso atentado terrorista de la Historia. Un momento que, desde luego, cambió el rumbo del planeta y desencadenó todo una serie de acontecimientos. Tuvimos el dudoso privilegio de vivirlo en directo, podremos contárselo a nuestros nietos. Así se escribe la Historia.

El impacto mundial fue tremendo. Pero nueve años después esta sociedad de consumo rápido, de carpe diem, parece haber olvidado lo sucedido. Muy al estilo occidental, nos encanta mirar al otro lado, huir de la realidad y evitar remediar los problemas que nos encontraremos en el futuro. (¿Qué escribir sobre el comportamiento de los españoles durante y después del 11-M? ¿No queríamos saber la verdad?).

Cuatro aviones secuestrados. Cuatro bombas aéreas sin necesidad de robar o trasladar armamento pesado. Un método tan ingenioso como vil que ningún sistema de defensa podría preveer ni evitar. Tengan en cuenta que al menos 5.000 aviones comerciales sobrevuelan los Estados Unidos cada hora. ¿Se puede impedir un atentado en la red ferroviaria española, o en la flota de autobuses urbanos? ¿Se pueden vigilar todos los transportes públicos de un país?

Cuatro aviones. Dos impactaron contra las torres gemelas de New York -imágenes que nadie olvidará ya- un tercero contra el Pentágono y el cuarto, el United 93, fue el único en fallar su objetivo, nada menos que el Capitolio.

¿Qué sucedió en aquel avión? La versión oficial dice que se estrelló en Shanksville, en el estado de Pennsilvania, debido al forjeceo entre los terroristas y los propios pasajeros del avión. Teorías más mundanas afirman que ni cayó en ese lugar ni fue por tal motivo, sino abatido por cazas estadounidenses. Vaya usted a saber. En mi opinión, los pasajeros fueron heroicos en cualquier caso. En el primer supuesto por obvios motivos. En el segundo, porque su sacrificio evitó una catástrofe mayor. Sí, hubiese sido una cruel y dura decisión la orden de derribar el United 93, pero lógica dadas las circunstancias. Estaba en juego la vida de millones de personas contra las 40 del aparato. Seguro que si mi familia estuviese allí no pensaría lo mismo, claro, pero un presidente de Estados Unidos debe dar prioridad al mayor número de vidas.



"United 93", la película que les recomiendo, se basa en la primera versión y reconstruye casi de forma documental lo sucedido en aquel vuelo, relacionándolo con los demás atentados del día más triste en la Historia de los Estados Unidos. No es, en absoluto, un panfleto favorable al gobierno. Desde el comienzo manifiesta la patente descoordinación entre la seguridad civil aérea y la militar en la gestión de la crisis, sin obviar que fue una amenaza sorprendente e impredecible para ambas. En base a esta evidencia, se argumenta que el ejército estadounidense tuvo constancia real del secuestro cuatro minutos después de su caída, los cazas más próximos al avión se encontraban a 100 millas ¡y desarmados! Volando sin un objetivo fijo ni una misión concreta.

El director, Paul Greengrass se basa en los informes oficiales y el testimonio de familiares de las víctimas y responsables del centro nacional de control aéreo para reconstruir lo sucedido aquel 11 de septiembre. Una auténtica lección de coraje de ciudadanos corrientes, quienes percatados de su terrible destino, decidieron hacer frente a los terroristas para tomar el avión, no sin antes despedirse de sus seres queridos.

Greengrass huye del estilo hollywoodiense e intenta explicar lo sucedido con un estilo pragmático, desde el momento en que los terroristas salen del hotel para cumplir su misión suicida. Tuvo la delicadeza de obligar a sus actores a entrevistarse con los familiares de las víctimas, además de ofrecer un pase privado ante ellas y recoger sus opiniones. Curiosamente, la película obtuvo más reconocimiento entre la crítica especializada que entre el público. Supongo, por pasada de moda. Merece la pena verla y no olvidarla nunca.

FELIZ NAVIDAD 2010


Queridos amigos, Feliz Navidad, paz y prosperidad para todos