Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos. olimpiaduerme@gmail.com
Tras un letargo de casi dos años, el productor David Kano y Cycle saltan de nuevo a la palestra con nuevo disco y muchos cambios. “Sleepwalkers” es el nombre de este trabajo que están presentando en una gira por las salas de nuestro país. La verdad es que no soy muy fan de este tipo de música pero me gustaron mucho un par de temas de su anterior cd, “Weak on the rocks”, y una amiga que los vió en concierto me recomendó que no me los perdiese, garantizándome la diversión.
La cita era el viernes 11 de diciembre en la Sala Mondo, en Vigo. Con un poco mas de media hora de retraso salieron a escena capitaneados por la China Patiño (o Patino, no está muy claro… Pero como estamos en Galicia y me gusta hacer patria nos quedaremos con la ñ). Vestida con una recatada petite robe noire con detalles en blanco, zapatos de tacón y medias por la rodilla, Silvia Herreruelo (su identidad terrenal según su DNI) demostró que se encuentra en plena forma tras estrenarse como madre hace unos meses. Completa su look de niña buena con un moño que le duró exactamente tres o cuatro canciones y una raya de eye liner que realza su exótica mirada. Dándole la réplica se presenta Matthias Freund, ocupando el puesto de Luke Donovan, el anterior vocalista (según las malas lenguas plantó el grupo para hacerse hippy y trasladar su lugar de residencia al Himalaya…). Cierran el escuadrón los guitarras y el propio Kano en la retaguardia con toda su cacharrería listo para disparar.
Tras un comienzo con un público un tanto frío, la cosa se fué calentando a medida que esta geisha de Lavapiés iba desempolvando todo un repertorio de poses descaradas reclamando para ella solita toda la atención de los flashes. Suenan los nuevos temas de “Sleepwalkers”, todos muy parecidos entre sí, rollo electrónico bailable aderezado con las voces de la China y Matthias en los cuales recae todo el protagonismo del espectáculo. No hacen mal tándem aunque me hubiera gustado ver a Luke en directo (ese aspecto de psicópata distraído prometía mucho sobre el escenario). Destaco dos temas de este nuevo disco: “Beat me, bust me..” y el primer single “Youtalk too much”, dos pelotazos fantásticos para cualquier pista de baile. Tienen fuerza, gancho, ritmo y te arrastran a bailar aunque estés totalmente derrotada. Tampoco podían faltar “Apple tree” y la fabulosa “Confusion”, los cortes mas conocidos del primer disco, con los que la gente disfrutó y se desmelenó totalmente. Otros temas nuevos: “Let me down”, “Forbiden fruit”, “Insomaniak”, “Obsesion”…
Resumiendo, un concierto distinto pero muy divertido. Una vez mas la fórmula empleada por Kano, grupo distinto con showgirl al frente, demuestra que funciona. Su otro experimento paralelo, Krakovia, una banda de pseudo-punkis rockabilescos cuenta entre sus filas con la tatuadísima Vinila Von Bismarck, otra femme fatale de rompe y rasga que parece salida de cualquier peli de Tarantino. En Cycle utiliza este esquema pero el estilo es totalmente distinto. Máquinas digitales y dinámicas melodías electrónicas se funden con esta pin-up robótica que vive en su propio cómic manga.Con su arrolladora presencia en el escenario cualquier cosa es posible.
Para terminar os dejo con el vídeo de su primer single, “You talk too much”, en el que la China hace de la Gran Vía madrileña su vestidor particular. Un clip criticado porque la idea ya la utilizaron los franceses Make The Girl Dance con su tema “Baby, baby, baby”. Copiada o no, está claro que muy pocas pueden permitirse semejante performance.
Apenas sabemos quienes somos. Desconocemos el sentido de nuestra existencia, el lugar de nuestro origen y el de nuestro fin.
Somos un punto insignificante en un universo ¿infinito? Unos seres capaces de las más grandes hazañas y actos conmovedores, así como de las acciones más ruines y miserables. Así es nuestra naturaleza desde hace millones de años.
En esa duda vital nos mantenemos desde que tenemos uso de razón, si bien nunca cesaremos en nuestro intento por mejorar cada año. Por asimilar las experiencias del que termina y afrontar nuevos retos del que entra. Por mantener nuestra curiosidad innata y seguir aprendiendo hasta el final de nuestros días. Por conocer el mundo que nos rodea y apreciar las pequeñas cosas que millones de personas no pueden disfrutar.
Por todo ello. Felices Fiestas y próspero Año Nuevo a todos nuestros compañeros de viaje
El japonés Isao Okano es una figura mítica del judo, cuyo tiempo de fabuloso ganador se encuadra en la década de los 60. Campeón del Japón de todas las categorías, en 1967 y 1969, a pesar de ser un peso medio (en aquella época por debajo de los 80 kg.); fue el primer campeón olímpico en este peso, en Tokio 64 y, al año siguiente, campeón mundial en Río de Janeiro, en una época en que solo había tres pesos y categoría Open. Sus técnicas, morote por la derecha, ippon –seoi-nage por la izquierda o ko-uchi-gari, eran de efectos demoledores sobre sus adversarios.
Aquí le vemos en la final de la Olimpiada de Tokio, frente al duro alemán y posteriormente doble campeón de Europa, Wolfgang Hofmann.
Anteriormente a este combate, Okano, había ganado al venezolano Lugo-Lugo, al portugués, Costa Matos, al sensacional coreano Kim I Tai, y al francés y triple campeón de Europa, Lionel Grossain, al cual dejó fuera de combate con una estrangulación (ver vídeo posterior).
Antes de la aparación del tan grandioso como irascible Bobby Fischer, existió un genial ajedrecista ruso llamado Alexander Alekhine (1892-1946).Desde la cuna, Alexander sólo heredó lo peor de su poderosa familia. Un carácter insoportable, ególatra, patológicamente solitario y enganchado al alcoholismo, por vía materna. En la I Guerra Mundial fue encarcelado por los alemanes, contrayendo la escarlatina en la celda. Tras su liberación, la Revolución Soviética lo detuvo y confiscó sus posesiones. Nadie supo como pudo escapar a Francia de un dudoso futuro. Allí se nacionalizó y proclamó campeón del Mundo, en 1927, derrotando a un confiado Capablanca. No terminaron aquí sus peripecias. En la II Guerra Mundial lo detuvieron los nazis para realizar exhibiciones. Este "colaboracionismo" fue sancionado con la pérdidad de su título, una vez caído el régimen de Hitler. Casado en cuatro ocasiones, sólo pareció querer de verdad a su inseparable gato "Chess". Esclavo del alcohol, en pocas ocasiones logró atravesar épocas de abstinencia, coincidiendo con las revanchas concedidas, en 1935 y 1946. No llegó a la última. Un infarto lo fulminó cuando se preparaba, ilusionado, en un hotel de Estoril.
5 de agosto de 1984. Sol abrasador sobre la pista del Memorial Coliseum de Los Ángeles. Maratón femenina de los Juegos Olímpicos. 20 minutos después de la histórica victoria de la estadounidense Joan Benoit entra en el estadio una atleta desencajada, desorientada y presa de los calambres. Se llama Gabrielle Andersen-Scheiss. El público asiste, atónito, a la lucha de un pelele por mantenerse en pie.
Los médicos, dudosos ante su férrea voluntad, le permiten continuar una vuelta más. La suiza se tambalea por la pista, más moribunda que deshidratada. Sólo su fuerza interior le permite continuar, paso a paso, hasta la meta. Recorrió los 400 metros en cinco angustiosos minutos y 44 segundos. Tras cruzar la meta se derrumbó en los brazos de los médicos. Cual Filípides, 2.400 años después.
El perfil: Gabrielle Andersen-Scheiss nació el 20 de marzo de 1945. Compitió bajo bandera suiza y trabajó como monitora de Esquí en Idaho.
No me creais... No soy objetivo... En absoluto. Pero El PAIS titula "BOMBASTICO" (MUSE dejaboquiabiertos a 15.000 espectadores en un espectáculo faraónico) y no me puedo reprimir a copiar literalmente la crónica de este periódico, seguramente de alguien que como yo le parece este grupo uno de los mejores que hoy por hoy tocan en directo (eso al menos); deléitense damas y caballeros:
"Bocas abiertas, ojos iluminados, manos a la cabeza, pellizcos en los brazos para comprobar que, efectivamente, aquello estaba ocurriendo. ¡Qué arranque de concierto! Imagínese el lector tres edificios plantados en el escenario, de unos 25 metros cada uno. Haga cálculos: un pedazo de mole. Comienzan a iluminarse las ventanas, se ven siluetas humanas por las escaleras. La música suena. De repente, se vienen abajo los telones y los tres componentes de Muse aparecen encaramados, cada uno en mitad de un edificio, como si estuviesen en el cuarto piso. Se miran, parecen sonreír y atacan una imparable "Uprising", la primera canción de su último disco, Resistance. ¿Va a ser así todo el concierto? A frotarse las manos. Excesivos, grandilocuentes, bombásticos. Lo de anoche fue un espectáculo tan grande que es imposible comprimirlo en esta crónica.
Miles de chavales (llenísimo el Palacio de Deportes: 15.000) se creyeron anoche importantes, distintos, estremecidos, enfocados por una potente luz durante dos horas. Sólo existían ellos. El lenguaje del pop tiene cláusulas que la razón no entiende y anoche se vivió una de ellas. Fue uno de esos días en los que Dios y el viento deciden soplar por el lado bueno, una noche explosiva, gozosa, de música escrita en grandes tipografías. Empezando por esos seguidores que pasaron la noche acampados a las puertas del recinto, soportando un frío inmisericorde, cortante y gélido. "¿Dormir? Con este frío ha sido imposible", revelaba Leticia, de 21 años, que había llegado con su amiga Reme, de 22 años, desde Valencia. Las dos pasaron la noche en el húmedo empedrado de la plaza de Dalí. Se hicieron amigas de Cristina (19 años) y Natalia (18), madrileñas, ataviadas con una tienda de campaña para amortiguar la temperatura glacial. Estas cuatro chicas fueron las primeras en alcanzar la valla más próxima al escenario. "Euforia, energía, ganas de vivir". Así definían lo que les produce escuchar al trío inglés.
Y Matt Bellamy (voz y guitarra), Christopher Wolstenholme (bajo) y Dominic Howard (batería) ya estaban en el escenario interpretando los primeros temas de la noche. Tremenda sonó "Supermassive Black Hole", esa canción que parece interpretada por Prince el día que invitó a su mansión a Rage Against The Machine. Te sientes relevante en un concierto de Muse, como si estuvieses en una especie de Matrix musical, en una ópera futurista y rockera que a cada canción se torna más épica. Lo que hace Bellamy por la humanidad es impagable. Es un tipo de apariencia enclenque y enfermiza. Pero, ¡ja!, qué derroche de energía exhibe el tiparraco. Eleva su voz a unos tonos sólo igualados por Freddie Mercury y toca la guitarra como si estuviese poseído por el espíritu de Jimi Hendrix. El concierto se cerró con esa epopeya llamada "Knights of Cydonia". Fue emocionante ver a miles de brazos corear la canción en una orgía de felicidad. Todos enfilaron la salida preguntándose: ¿Ha sido real?"
Pues sí, efectivamente fué real... Yo estuve allí y puedo decir que más allá de otros grupos que me encantan y que he visto, lo de ayer ha sido el éxtasis más grande que he sentido en un conciertoen directo. Estos tíos son tremendos, el directo es su mejor manera de expresión, más allá del espectáculo de U2 y del genio que puede desprender AC&DC o Red Hot Chilli Peppers, el directo de MUSE te llega, te envuelve, te hace saltar, sentir, gritar, cantar aunque no sepas ni una solade sus letras... todo es locura, genio, pasión... y no hace falta que Matt recorra el escenario corriendo, saltando, coreando con los espectadores, quitándose la ropa, saltando sobre sus niles de fans... no... Todoes desde la música, desde el genio que desprenden los tres, su increíble forma de tocar, su espectáculo grande pero no faraónico, no oculta para nada lo que importa, su música, su pasión absoluta por el directo y su comunión con sus fans.
Apostados en lo alto del escenario, dentro de una especie de torres rectangulares recubiertas por centenares de luces leds que actuaban al mismo tiempo de pantallas, Matt, Chris y Dominic comenzaban a despachar los primeros acordes de una muy glam rock "Uprising", primer corte de The Resistance en un sobrecogedor inicio, que clarificaría rápidamente cuál iba a ser el discurrir de la velada. Parapetado tras un torrencial manantial sonoro, el líder y cantante del grupo, Matthew Bellamy nos regalaba una de las graciosas imágenes de la noche apareciendo provisto de unas centelleantes gafas de sol a la par que en pocos segundos se hacía con todas las felices almas de los allí presentes, en tan sólo un par de guitarrazos.
Las canciones de Muse tienen ese punto entre burlón y contestatario que ayudan a que el público se implique de inmediato con su mensaje, de la misma manera en la que lo haría si se encontrase en mitad de una manifestación de protesta.'Resistance', siguiente canción del repertorio, con su fantasmagórico y nostálgico arranque condensan algunos de los signos de identidad de la banda en el nuevo disco, como es la recuperación del espíritu del rock de los 70 en los fraseos de algunasestrofas, que recuerdan a unos ABBA en 'The Winner Takes It All' pasados por el filtro operístico de Bellamy o los fabulosos Queen de los inicios con sus coros de falsetes. El hiperactivo piano de 'New Born', temazo de su segundo y respetado álbum 'Origin Of Symmetry' entraba en escena y el jolgorio de la muchachada parecía ir en consonancia con la popularidad de esta pieza.
'Map Of The Problematique' vendría a ser como el himno del movimiento contra el cambioclimático y la voracidad capitalista, resumido en su halo apocalíptico y rebelde al mismo tiempo. Con 'Supermassive Black Hole' se iba a poder comprobar una vez más el lujoso montaje de un espectáculo diseñado para potenciar el directo de un grupo como Muse que defiende su repertorio sobre el escenario, como pocas formaciones en el mundo. 'Hysteria' despertaría al adolescente furioso contra el mundo que todos llevamos una vez dentro o que muchos de los asistentes todavía parecían llevar y 'United States of Eurasia' la pieza que sintetiza con resultados dispares la influencia y el legado de Freddie Mercury y los suyos en los integrantes de Muse.
La excelente versión de 'Feeling Good' megáfono en mano de Matt, popularizada décadas antes por Nina Simone, la cadencia rhythm & blues electrónica de 'Undisclosed Desires' o la vitalista 'Starlight', uno de los momentos álgidos de la noche en los que Bellamy desplegaría todo su poderío vocal, precederían al salvaje repóker de cierre del primer gran bloque del concierto con himnos como 'Plug In Baby' y su archiconocido riff de apertura, 'Time Is Running Out' y su excitante crescendo o esa canción que parece englobar tres en una y que responde al nombre de 'Unnatural Selection'.
Sin embargo, y como apunte negativo, cabría destacar la no inclusión en el ya de por sí sobrecargado repertorio del grupo de algunos de sus temas fundamentales como 'Sunburn','Muscle Museum', 'Bliss', 'Citizen Erased' o 'Butterflies & Hurricanes' que venían apareciendo en sus últimas giras y que permitían comprender la evolución que ha ido siguiendo Muse durante estos últimos años, amén de satisfacer al seguidor más fiel. Por muy planificado que deba estar un show de estas características, como es el que presentan el trío de Devon en este caso, siempre debería existir espacio para alojar material de tu primera etapa.
La recta final se iniciaría con la sobrecogedora y muy cinematográfica 'Exogenisis: SymphonyPart I (Overture)' que por momentos le transportan a uno -con la ayuda de la escenografía- por ejemplo a pasajes de obras como "Gladiator "de Ridley Scott, en la que Russell Crowe y Joaquin Phoenix se enfrentaban en la secuencia final del Coliseo, con la operística banda sonora de Hans Zimmer impregnando todo el metraje al tiempo que los protagonistas se elevaban por la plataforma que les conducía al centro de la arena. La violenta y pasional 'Stockholm Syndrome' sería el preludio de uno de los más deslumbrantes cierres jamás presenciados por un servidor: las primeras notas de harmónica de la banda sonora que Ennio Morricone compuso para 'Once Upon A Time In The West' ("Hasta que llegó su hora" traducida en España) resuenan en todo el pabellón y después de unos segundos en los que parecen que el suelo se torne polvoriento azotado por la ventisca y el rostro sudoroso de Charles Bronson nos esté mirando fijamente, estalla 'Knights of Cydonia', quizá la más espectacular pieza en directo de Muse. Estamos seguros de que hasta el mismísimo Sergio Leone se sentiría orgulloso de formar parte de semejante spaghetti western espacial de bíblicas proporciones.
En definitiva... el año que viene gira en grandes estadios... los que podais no os lo perdais... PODEIS MORIR TRANQUILOS DESPUES DE VERLOS... (y esto va en homenaje a un chaval que justo antes del comienzo sufrió un bajón de tensión y tuvieron que sacarlo a hombros del concierto... ¡¡¡¡lo que te has perdido amigo!!! nunca un porro te supo a tan poco, meu...).
El setlist del concierto: 01. Uprising 02. Resistance 03. New Born 04. Map of the Problematique 05. Supermassive Black Hole 06. MK Ultra 07. Interlude 08. Hysteria 09. Nishe 10. United States of Eurasia 11. Feeling Good 12. Helsinki Jam 13. Undisclosed Desires 14. Starlight 15. Plug In Baby 16. Time Is Running Out 17. Unnatural Selection Bis: 18. Exogenesis Symphony: Part 1 (Overture) 19. Stockholm Syndrome 20. Knights of Cydonia
"Estar cautivo no es la cuestión, la cuestión es no rendirse"
Nazim Hikmet (1901-1963) Poeta y dramaturgo turco
SÓLO SÉ QUE NO SÉ NADA
LA PRIMERA REINA ORENSANA. La historia de la limiana Inés de Castro (1320-1355) se mueve entre el mito y la realidad. Huérfana de madre, desde muy pequeña fue confiada como dama de compañía de doña Constanza Manuel, hija del infante y escritor don Juan Manuel. Su vida cambió cuando doña Constanza contrajo matrimonio con el príncipe portugués don Pedro, porque el infante e hijo del rey Alfonso IV se enamoró perdidamente de la bellísima orensana. Ambos mantenían su idilio en secreto, hasta que Constanza falleció en el parto de su tercer hijo, Fernando, en 1345. El infante don Pedro hizo entonces público su amor, gesto que el rey no estaba dispuesto a tolerar. En acuerdo con las cortes portuguesas, Alfonso IV ordenó el asesinato de Inés a tres sicarios. Tras ser degollada, Pedro enloqueció y comenzó una guerra fraticida, sin descanso hasta la muerte de su padre, en 1357. Pedro capturó y torturó hasta la muerte a dos de los sicarios, obligó a las cortes a reconocer a Inés como legítima reina y -según la leyenda- la ordenó desenterrar y sentar en el trono, con el fin de que la nobleza postrase su rodilla con respeto ante el cadáver al que habían despreciado. Comprueben el poder de sólo una orensana para cambiar el destino de todo un reino.
El equipo que realiza este blog está integrado por: TRINITY, ROKUDÁN, el malvado VELLIDO DOLFOS, el CAMARADA CONVERSO, ANÍBAL, FESTEIRO y Yo Mismo. Si desea contactar con alguno de nosotros no dude en emplear el correo.
UN AMOR HASTA LA TUMBA. Joe Dimaggio (1914-1999) fue uno de los más grandes jugadores de béisbol de la historia de Estados Unidos. Un ídolo de ascendencia siciliana, de familia de ocho hermanos, que encontró la gloria deportiva con el uniforme de los Yankees de New York. Sin embargo, Joe alcanzó la fama social en 1954, tres años después de su retirada, cuando contrajo matrimonio con Marilyn Monroe. La unión duró apenas nueve meses, por los celos enfermizos del deportista. Marylin se refugió en los brazos de Arthur Miller, Dimaggio no se volvió a casar nunca más. De hecho, ambos mantuvieron el contacto de forma furtiva hasta la muerte de la actriz, en 1962. Entonces, Joe enloqueció y acusó públicamente a los hermanos Kennedy de su asesinato, en colaboración con la Mafia. Aseguraba que Marylin conocía secretos comprometedores de John y Robert, y estaba a punto de revelarlos. Dimaggio se hizo cargo de todos los gastos del entierro de su ex mujer. Se dice que, los primeros meses tras la muerte, visitaba a diario su tumba, solo y en silencio. Además, ordenó colocar una rosa roja tres veces por semana, costumbre que mantuvo hasta 1984. Cuando los hermanos Kennedy fueron asesinados, Dimaggio, ciego por su amor inquebrantable hacia Marylin, llegó a decir: “Tuvieron lo que se merecieron”.
SÓLO SÉ QUE NO SÉ NADA
EL ANTEPASADO DE RONALDO. En tiempos del Imperio Romano, el Circo era el equivalente al fútbol actual. Un pasatiempo que congregaba masas y desataba las pasiones. Una de las modalidades más seguidas eran las carreras de carros de caballos, que podían reunir hasta 250.000 personas en el Circo Máximo. Los conductores de los carros se llamaban Aurigas, y estaban considerados como auténticos héroes entre el pueblo. Uno de los más famosos fue Cayo Apuleyo Diocles (104-166 d.C.) un liberto nacido en Lusitania, provincia de Hispania. Diocles compitió entre los 18 y 42 años en más de 4.000 carreras, superando las 1.400 victorias. Además, militó en las cuatro facciones –verde, azul, rojo y blanco- las escuderías de la Fórmula Uno de la época. Diocles atesoró, según las fuentes, más de 36 millones de sextercios en su carrera. En una ocasión, cuando cambió de una facción a otra por una cantidad astronómica, protagonizó un acalorado debate en el Senado romano. ¿Era lícito que un artista, antiguo esclavo, ganase tanto dinero por su trabajo? Casi dos mil años después, una facción pagaba casi 100 millones de euros por un deportista de origen humilde y también lusitano, llamado Cristiano Ronaldo. Con tanta o más polémica. La Historia se repite y los hombres no cambian.
SÓLO SÉ QUE NO SÉ NADA
SPECIAL OLYMPICS. Rosemary (1918-2005) fue la tercera de los nueve hijos del matrimonio entre Joseph Patrick Kennedy y Elizabeth Fitzgerald. La dificultad de su parto afectó para siempre su comportamiento posterior. Rosemary era disléxica y sufría trastorno bipolar, con frecuentes ataques de ira y descontrolada sexualidad. Se escapaba con frecuencia de casa y se acostaba con cualquier desconocido. También le afectaba el verse por debajo de sus hermanos. Temeroso de que los escándalos afectasen la carrera política de sus hijos, el patriarca se acogió al recurso de moda entre las familias pudientes, una lobotomía. El salvaje método tranquilizó para siempre a Rosemary, dejándola inválida y atontada, a sus 23 años. Curiosa paradoja, la familia defensora de los derechos civiles por excelencia en los Estados Unidos, mantuvo a uno de sus miembros confinado en un convento, durante 57 años y hasta su muerte. Apartada de la vida pública. Quizá como descargo o como expiación, su hermana Eunice (1921-2009) fue la principal impulsora en 1968 de los Special Olympics, competiciones deportivas para minusválidos psíquicos que hoy adquieren un carácter universal. Rosemary fue otra página tormentosa en el libro de familia de los Kennedy.
SÓLO SÉ QUE NO SÉ NADA
ORIGEN DEL CRUASÁN. Al contrario de lo que muchos piensan, el cruasán no es de origen francés, sino austriaco. En 1683, las fuerzas musulmanas del visir Mustafá Pachá se cernían sobre la ciudad de Viena. Tras varios intentos frustrados, los turcos intentaron acceder a la ciudad bajo tierra, cavando túneles por la noche. No contaban con los panaderos vieneses, quienes alertados por los ruidos de las excavaciones dieron la voz de alarma. Gracias a este aviso, los cristianos sorprendieron a los turcos y los pusieron en fuga. En pago por su vital ayuda, el Emperador Leopoldo I, permitió a los panaderos el privilegio de portar espada al cinto. Ellos, en recuerdo, elaboraron en su honor un panecillo de levadura y mantequilla, en forma de media luna, llamado "HALBMOND". Su forma hacía mofa de la media luna turca, símbolo tomado por los otomanos tras la conquista de Constantinopla. La Historia nos rodea, incluso cuando desayunamos.
SÓLO SÉ QUE NO SÉ NADA
VÍCTORIA PÍRRICA. Durante el siglo III antes de Cristo, el Rey PIRRO de Epiro (318-272 a.C.), territorio del noroeste griego, acudió en defensa de los Tarentinos, acosados por la pujante Roma. Pirro decidió invadir Italia con un imponente ejército de 27.000 guerreros, que incluía una brigada de elefantes. Tras las victorias en las batallas de Heraclea y Asculum su círculo personal se deshizo en elogios, pero el Rey respondió preocupado: “Con victorias como éstas, pronto regresaré solo a Epiro”. Cierto, las condiciones meteorológicas, la poca colaboración de los tarentinos y las gravísimas pérdidas, en número de hombres y valiosos oficiales, dañaron tanto a su ejército que, un año después, se descompuso en la decisiva batalla de Benevento. Pirro regresó a casa humillado, con apenas 8.000 hombres vivos. Desde entonces, una VICTORIA PÍRRICA es aquella en la cual el vencedor sufre tantas pérdidas que precipitan su derrota final en la guerra. La ignorancia de muchos periodistas deportivos provoca que se use este término, de forma borreguil, en las victorias logradas “por la mínima”, o insuficientes para satisfacer las expectativas creadas.
SÓLO SÉ QUE NO SÉ NADA
EL INVENTOR. Al físico británico TIM BERNERS-LEE (Londres, 1958) se le ocurrió en 1989 diseñar un sistema de comunicación universal para uso y difusión de conocimientos de la comunidad de físicos atómicos dispersos por el mundo. Tim propuso su idea a su superior en el Centro de Investigaciones Nucleares de Ginebra, quien le dió permiso para desarrollar "ese vago y emocionante proyecto". En 1990 concibió los primeros navegador, servidor y página web. Berners-Lee tuvo dudas para bautizar su invento. Pensó en denominarlo "Information Mesh" (Malla de Información) o "Information Mine" (Mina de Información). Al final se decantó por World Wide Web (algo así como Red Global Mundial). Había nacido una nueva Era en la comunicación, perfeccionada y completada por otros. En 1995 existían 16 millones de personas conectadas a Internet. Hoy superan los 1.600 millones y sus posibilidades son ilimitadas. Pero siempre habrá un pionero, en este caso un tipo prácticamente desconocido para el mundo.
SÓLO SÉ QUE NO SÉ NADA
CASTRATI. En el siglo XVI, el Papa Paulo IV promulgó una bula que prohibía a las mujeres cantar en los templos. Así que los coros se completaron con contratenores y niños impúberes. Pero composiciones como las del alemán Haendel precisaban de hombres con voces femeninas. Así surgió la figura del castrado, "Castrati" en Italia. Ellos se convirtieron en las estrellas de la ópera del momento, además de seres codiciados, por hombres y mujeres, debido a su especial condición. El éxito encubría una experiencia terrible y traumática para cualquier niño, la castración. Existían al menos tres formas de hacerla: por calentamiento y presión, por congelación, o por amputación directa. La mayoría de los Castrati procedían de familias humildes, quienes buscaban en su sacrificio la forma de salir de la pobreza. Carlo Broschi “Farinelli” (1705-1782) fue quizá el castrati más famoso, motivo de una excelente película (1994) del belga Gérard Corbiau. Alessandro Moreschi (1858-1922) fue el último conocido, pues la castración fue abolida en Italia en 1870. Con ella, también esa especie de ángeles de voz divina e infancia marcada.
SÓLO SÉ QUE NO SÉ NADA
EL ÁRBOL DE LA ESPERANZA. A poco más de un kilómetro del epicentro de la terrorífica bomba atómica arrojada en Hiroshima, la "Little Boy" de Uranio 235, sobrevivieron varios árboles milenarios de origen chino, llamados GINKGO BILOBA, o árboles de los Cuarenta Escudos. Los supervivientes comprobaron con asombro que, aunque mustias, las ramas estaban intactas y reverdecieron poco tiempo después. El Ginkgo es alabado por sus propiedades medicinales, así como su increíble -y bien probada- resistencia.
SÓLO SÉ QUE NO SÉ NADA
EL SÍNDROME DEL SABIO. KIM PEEK (1951, Estados Unidos) nació con un daño cerebral irreparable. Su coeficiente intelectual estaba muy por debajo de la media, aunque su cabeza era absolutamente prodigiosa. No sabía abotonarse la camisa ni atarse los zapatos, pero era capaz de memorizar 9.000 libros y leer con ambos ojos las dos páginas de un libro a la vez. Tenía un calendario exacto de 10.000 años en su cabeza. No poseía ninguna aptitud musical pero era capaz de escuchar una canción e interpretarla en un piano. Su caso despertó el interés del escritor Barry Morrow, quien escribió el guión de la película "Rain Man", donde un extraordinario Dustin Hoffman interpretó el papel de Peek. Su cerebro fue objeto de estudio de la NASA, en 2004. En conclusión, Peek sufría el Síndrome de los SAVANT o de los Sabios. Su cerebro había compensado la falta de habilidad en un área, desarrollando otras capacidades muy por encima de la media humana.
SÓLO SE QUE NO SÉ NADA
LOS PEQUEÑOS DETALLES. El transbordador espacial estadounidense COLUMBIA despegó de Houston el 16 de enero de 2003. Durante el mismo, un pequeño fragmento de la espuma naranja que recubre el tanque de combustible exterior se desprendió, y chocó contra el ala izquierda de la nave. El trozo apenas pesaba 700 gramos y medía 47 por 27 centímetros pero, a 900 kilómetros por hora, abrió una brecha en el escudo térmico que resultó fatal en el descenso. El 1 de febrero de 2003, durante la maniobra de aterrizaje y entrada en la atmósfera, el Columbia estalló en mil pedazos, incapaz de soportar las inmensas temperaturas. Volaba a 21.000 kilómetros por hora y a 60.000 metros de altura. Fallecieron sus siete tripulantes. Los restos se esparcieron en un área comprendida entre los estados de Tejas y Luisiana. Los pequeños detalles, importan.
SÓLO SE QUE NO SE NADA
DIZZY GILLESPIE (1917-1993). El 6 de enero de 1953, John Birks Gillespie se encontraba en el neoyorkino club "Snooky", en celebración del aniversario de su mujer, Lorraine. En medio de una jam session tuvo que salir para atender a una periodista. Dos cómicos que actuaban en el escenario, "Stump & Stumpy" hacían payasadas, y cayeron sobre su trompeta, doblándola hacia arriba. Enfurecido, no le quedó otro remedio que tocar el instrumento torcido aquella noche. Entonces encontró un sonido más suave, diferente, que añoró una vez corregido. Así que se dirigió a la fábrica "Martin" y les pidió que se las fabricasen así. Ya nunca cambió. Ahora sí era "Dizzy". En 1963 se propuso, mitad en broma mitad en serio, como presidente de los EE.UU. Después pidió a sus amigos que votasen a Lindon Jonson, porque tenía más posibilidades que él.
SÓLO SE QUE NO SE NADA
La locura de FELIPE V (1683-1746). Poseído por el síndrome de Cotard, este Rey español permanecía en vela de noche y dormía de día.Tenía un incontenible deseo sexual, en exclusiva con la reina, Isabel de Farnesio. Temía ser envenenado y se negaba a comer. No se cortaba las uñas o el pelo por miedo a clavarse las tijeras. Se arañaba y pensaba que atentaban contra su vida. No se cambiaba la ropa y portaba la de su mujer, o la suya hecha jirones. Tal era la deseperación en la Corte, que se intentó mejorar su estado con musicoterapia. En 1737, se contrató a Carlo Broschi, el famoso “Farinelli”, para hacerle reaccionar. De hecho, el primer día se levantó de la cama y dio señales de querer vivir. Nueve años continuó con la terapia, mejorando sensiblemente su raciocinio.
SÓLO SE QUE NO SE NADA
En 1968 el fotógrafo Eddie Adams retrató esta imagen que dio la vuelta al mundo y recibió el premio Pulitzer. El jefe de la policía sudvietnamita, el general Nguyen Ngoz Loan dispara en plena calle a un hombre. Esta imagen fue el detonante de la oposición a la guerra de Vietnam por parte de muchos estadounidenses. Lo que la mayoría no supo nunca, porque la foto tampoco lo explicaba, fue que la víctima pertenecía al Vietcong, y acababa de asesinar de igual forma a un policía, su mujer y sus seis hijos. Cosas de la guerra.