SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.
olimpiaduerme@gmail.com

viernes 25 de diciembre de 2009

CYCLE, SONÁMBULOS POR VIGO (por Trinity)


Tras un letargo de casi dos años, el productor David Kano y Cycle saltan de nuevo a la palestra con nuevo disco y muchos cambios. “Sleepwalkers” es el nombre de este trabajo que están presentando en una gira por las salas de nuestro país. La verdad es que no soy muy fan de este tipo de música pero me gustaron mucho un par de temas de su anterior cd, “Weak on the rocks”, y una amiga que los vió en concierto me recomendó que no me los perdiese, garantizándome la diversión.

La cita era el viernes 11 de diciembre en la Sala Mondo, en Vigo. Con un poco mas de media hora de retraso salieron a escena capitaneados por la China Patiño (o Patino, no está muy claro… Pero como estamos en Galicia y me gusta hacer patria nos quedaremos con la ñ). Vestida con una recatada petite robe noire con detalles en blanco, zapatos de tacón y medias por la rodilla, Silvia Herreruelo (su identidad terrenal según su DNI) demostró que se encuentra en plena forma tras estrenarse como madre hace unos meses. Completa su look de niña buena con un moño que le duró exactamente tres o cuatro canciones y una raya de eye liner que realza su exótica mirada. Dándole la réplica se presenta Matthias Freund, ocupando el puesto de Luke Donovan, el anterior vocalista (según las malas lenguas plantó el grupo para hacerse hippy y trasladar su lugar de residencia al Himalaya…). Cierran el escuadrón los guitarras y el propio Kano en la retaguardia con toda su cacharrería listo para disparar.


Tras un comienzo con un público un tanto frío, la cosa se fué calentando a medida que esta geisha de Lavapiés iba desempolvando todo un repertorio de poses descaradas reclamando para ella solita toda la atención de los flashes. Suenan los nuevos temas de “Sleepwalkers”, todos muy parecidos entre sí, rollo electrónico bailable aderezado con las voces de la China y Matthias en los cuales recae todo el protagonismo del espectáculo. No hacen mal tándem aunque me hubiera gustado ver a Luke en directo (ese aspecto de psicópata distraído prometía mucho sobre el escenario). Destaco dos temas de este nuevo disco: “Beat me, bust me..” y el primer single “You talk too much”, dos pelotazos fantásticos para cualquier pista de baile. Tienen fuerza, gancho, ritmo y te arrastran a bailar aunque estés totalmente derrotada. Tampoco podían faltar “Apple tree” y la fabulosa “Confusion”, los cortes mas conocidos del primer disco, con los que la gente disfrutó y se desmelenó totalmente. Otros temas nuevos: “Let me down”, “Forbiden fruit”, “Insomaniak”, “Obsesion”…



Resumiendo, un concierto distinto pero muy divertido. Una vez mas la fórmula empleada por Kano, grupo distinto con showgirl al frente, demuestra que funciona. Su otro experimento paralelo, Krakovia, una banda de pseudo-punkis rockabilescos cuenta entre sus filas con la tatuadísima Vinila Von Bismarck, otra femme fatale de rompe y rasga que parece salida de cualquier peli de Tarantino. En Cycle utiliza este esquema pero el estilo es totalmente distinto. Máquinas digitales y dinámicas melodías electrónicas se funden con esta pin-up robótica que vive en su propio cómic manga. Con su arrolladora presencia en el escenario cualquier cosa es posible.



Para terminar os dejo con el vídeo de su primer single, “You talk too much”, en el que la China hace de la Gran Vía madrileña su vestidor particular. Un clip criticado porque la idea ya la utilizaron los franceses Make The Girl Dance con su tema “Baby, baby, baby”. Copiada o no, está claro que muy pocas pueden permitirse semejante performance.

Disfrutadlo.


Trinity.

jueves 24 de diciembre de 2009

UN MENSAJE DE NAVIDAD


Apenas sabemos quienes somos. Desconocemos el sentido de nuestra existencia, el lugar de nuestro origen y el de nuestro fin.


Somos un punto insignificante en un universo ¿infinito? Unos seres capaces de las más grandes hazañas y actos conmovedores, así como de las acciones más ruines y miserables. Así es nuestra naturaleza desde hace millones de años.


En esa duda vital nos mantenemos desde que tenemos uso de razón, si bien nunca cesaremos en nuestro intento por mejorar cada año. Por asimilar las experiencias del que termina y afrontar nuevos retos del que entra. Por mantener nuestra curiosidad innata y seguir aprendiendo hasta el final de nuestros días. Por conocer el mundo que nos rodea y apreciar las pequeñas cosas que millones de personas no pueden disfrutar.


Por todo ello. Felices Fiestas y próspero Año Nuevo a todos nuestros compañeros de viaje

Daniel Montero

sábado 19 de diciembre de 2009

Wolfgang Hofmann vs. Isao Okano (Tokio, 1964)


El japonés Isao Okano es una figura mítica del judo, cuyo tiempo de fabuloso ganador se encuadra en la década de los 60. Campeón del Japón de todas las categorías, en 1967 y 1969, a pesar de ser un peso medio (en aquella época por debajo de los 80 kg.); fue el primer campeón olímpico en este peso, en Tokio 64 y, al año siguiente, campeón mundial en Río de Janeiro, en una época en que solo había tres pesos y categoría Open. Sus técnicas, morote por la derecha, ippon –seoi-nage por la izquierda o ko-uchi-gari, eran de efectos demoledores sobre sus adversarios.

Aquí le vemos en la final de la Olimpiada de Tokio, frente al duro alemán y posteriormente doble campeón de Europa, Wolfgang Hofmann.

Anteriormente a este combate, Okano, había ganado al venezolano Lugo-Lugo, al portugués, Costa Matos, al sensacional coreano Kim I Tai, y al francés y triple campeón de Europa, Lionel Grossain, al cual dejó fuera de combate con una estrangulación (ver vídeo posterior).


Combate Hofmann-Okano (judovision.org)



Rokudán

jueves 17 de diciembre de 2009

MÚSICA, SIN MÁS (XLI): MORRISEY

miércoles 16 de diciembre de 2009

ALEXANDER ALEKHINE, EL PRECURSOR DE BOBBY FISCHER


Antes de la aparación del tan grandioso como irascible Bobby Fischer, existió un genial ajedrecista ruso llamado Alexander Alekhine (1892-1946). Desde la cuna, Alexander sólo heredó lo peor de su poderosa familia. Un carácter insoportable, ególatra, patológicamente solitario y enganchado al alcoholismo, por vía materna. En la I Guerra Mundial fue encarcelado por los alemanes, contrayendo la escarlatina en la celda. Tras su liberación, la Revolución Soviética lo detuvo y confiscó sus posesiones. Nadie supo como pudo escapar a Francia de un dudoso futuro. Allí se nacionalizó y proclamó campeón del Mundo, en 1927, derrotando a un confiado Capablanca. No terminaron aquí sus peripecias. En la II Guerra Mundial lo detuvieron los nazis para realizar exhibiciones. Este "colaboracionismo" fue sancionado con la pérdidad de su título, una vez caído el régimen de Hitler. Casado en cuatro ocasiones, sólo pareció querer de verdad a su inseparable gato "Chess". Esclavo del alcohol, en pocas ocasiones logró atravesar épocas de abstinencia, coincidiendo con las revanchas concedidas, en 1935 y 1946. No llegó a la última. Un infarto lo fulminó cuando se preparaba, ilusionado, en un hotel de Estoril.

Publicado en La Región (19-05-2008)

miércoles 9 de diciembre de 2009

SUEÑOS (XXX): GABRIELLE ANDERSEN, LA FILÍPIDES DE LA ERA MODERNA

5 de agosto de 1984. Sol abrasador sobre la pista del Memorial Coliseum de Los Ángeles. Maratón femenina de los Juegos Olímpicos. 20 minutos después de la histórica victoria de la estadounidense Joan Benoit entra en el estadio una atleta desencajada, desorientada y presa de los calambres. Se llama Gabrielle Andersen-Scheiss. El público asiste, atónito, a la lucha de un pelele por mantenerse en pie.

Los médicos, dudosos ante su férrea voluntad, le permiten continuar una vuelta más. La suiza se tambalea por la pista, más moribunda que deshidratada. Sólo su fuerza interior le permite continuar, paso a paso, hasta la meta. Recorrió los 400 metros en cinco angustiosos minutos y 44 segundos. Tras cruzar la meta se derrumbó en los brazos de los médicos. Cual Filípides, 2.400 años después.



El perfil: Gabrielle Andersen-Scheiss nació el 20 de marzo de 1945. Compitió bajo bandera suiza y trabajó como monitora de Esquí en Idaho.

Publicado en La Región (19-03-2009)

jueves 3 de diciembre de 2009

IMUSEONANTE!!!! (por Festeiro)


No me creais... No soy objetivo... En absoluto. Pero El PAIS titula "BOMBASTICO" (MUSE deja boquiabiertos a 15.000 espectadores en un espectáculo faraónico) y no me puedo reprimir a copiar literalmente la crónica de este periódico, seguramente de alguien que como yo le parece este grupo uno de los mejores que hoy por hoy tocan en directo (eso al menos); deléitense damas y caballeros:


"Bocas abiertas, ojos iluminados, manos a la cabeza, pellizcos en los brazos para comprobar que, efectivamente, aquello estaba ocurriendo. ¡Qué arranque de concierto! Imagínese el lector tres edificios plantados en el escenario, de unos 25 metros cada uno. Haga cálculos: un pedazo de mole. Comienzan a iluminarse las ventanas, se ven siluetas humanas por las escaleras. La música suena. De repente, se vienen abajo los telones y los tres componentes de Muse aparecen encaramados, cada uno en mitad de un edificio, como si estuviesen en el cuarto piso. Se miran, parecen sonreír y atacan una imparable "Uprising", la primera canción de su último disco, Resistance. ¿Va a ser así todo el concierto? A frotarse las manos. Excesivos, grandilocuentes, bombásticos. Lo de anoche fue un espectáculo tan grande que es imposible comprimirlo en esta crónica.



Miles de chavales (llenísimo el Palacio de Deportes: 15.000) se creyeron anoche importantes, distintos, estremecidos, enfocados por una potente luz durante dos horas. Sólo existían ellos. El lenguaje del pop tiene cláusulas que la razón no entiende y anoche se vivió una de ellas. Fue uno de esos días en los que Dios y el viento deciden soplar por el lado bueno, una noche explosiva, gozosa, de música escrita en grandes tipografías. Empezando por esos seguidores que pasaron la noche acampados a las puertas del recinto, soportando un frío inmisericorde, cortante y gélido. "¿Dormir? Con este frío ha sido imposible", revelaba Leticia, de 21 años, que había llegado con su amiga Reme, de 22 años, desde Valencia. Las dos pasaron la noche en el húmedo empedrado de la plaza de Dalí. Se hicieron amigas de Cristina (19 años) y Natalia (18), madrileñas, ataviadas con una tienda de campaña para amortiguar la temperatura glacial. Estas cuatro chicas fueron las primeras en alcanzar la valla más próxima al escenario. "Euforia, energía, ganas de vivir". Así definían lo que les produce escuchar al trío inglés.


Y Matt Bellamy (voz y guitarra), Christopher Wolstenholme (bajo) y Dominic Howard (batería) ya estaban en el escenario interpretando los primeros temas de la noche. Tremenda sonó "Supermassive Black Hole", esa canción que parece interpretada por Prince el día que invitó a su mansión a Rage Against The Machine. Te sientes relevante en un concierto de Muse, como si estuvieses en una especie de Matrix musical, en una ópera futurista y rockera que a cada canción se torna más épica. Lo que hace Bellamy por la humanidad es impagable. Es un tipo de apariencia enclenque y enfermiza. Pero, ¡ja!, qué derroche de energía exhibe el tiparraco. Eleva su voz a unos tonos sólo igualados por Freddie Mercury y toca la guitarra como si estuviese poseído por el espíritu de Jimi Hendrix. El concierto se cerró con esa epopeya llamada "Knights of Cydonia". Fue emocionante ver a miles de brazos corear la canción en una orgía de felicidad. Todos enfilaron la salida preguntándose: ¿Ha sido real?"





Pues sí, efectivamente fué real... Yo estuve allí y puedo decir que más allá de otros grupos que me encantan y que he visto, lo de ayer ha sido el éxtasis más grande que he sentido en un concierto en directo. Estos tíos son tremendos, el directo es su mejor manera de expresión, más allá del espectáculo de U2 y del genio que puede desprender AC&DC o Red Hot Chilli Peppers, el directo de MUSE te llega, te envuelve, te hace saltar, sentir, gritar, cantar aunque no sepas ni una sola de sus letras... todo es locura, genio, pasión... y no hace falta que Matt recorra el escenario corriendo, saltando, coreando con los espectadores, quitándose la ropa, saltando sobre sus niles de fans... no... Todoes desde la música, desde el genio que desprenden los tres, su increíble forma de tocar, su espectáculo grande pero no faraónico, no oculta para nada lo que importa, su música, su pasión absoluta por el directo y su comunión con sus fans.


Apostados en lo alto del escenario, dentro de una especie de torres rectangulares recubiertas por centenares de luces leds que actuaban al mismo tiempo de pantallas, Matt, Chris y Dominic comenzaban a despachar los primeros acordes de una muy glam rock "Uprising", primer corte de The Resistance en un sobrecogedor inicio, que clarificaría rápidamente cuál iba a ser el discurrir de la velada. Parapetado tras un torrencial manantial sonoro, el líder y cantante del grupo, Matthew Bellamy nos regalaba una de las graciosas imágenes de la noche apareciendo provisto de unas centelleantes gafas de sol a la par que en pocos segundos se hacía con todas las felices almas de los allí presentes, en tan sólo un par de guitarrazos.

Las canciones de Muse tienen ese punto entre burlón y contestatario que ayudan a que el público se implique de inmediato con su mensaje, de la misma manera en la que lo haría si se encontrase en mitad de una manifestación de protesta. 'Resistance', siguiente canción del repertorio, con su fantasmagórico y nostálgico arranque condensan algunos de los signos de identidad de la banda en el nuevo disco, como es la recuperación del espíritu del rock de los 70 en los fraseos de algunas estrofas, que recuerdan a unos ABBA en 'The Winner Takes It All' pasados por el filtro operístico de Bellamy o los fabulosos Queen de los inicios con sus coros de falsetes. El hiperactivo piano de 'New Born', temazo de su segundo y respetado álbum 'Origin Of Symmetry' entraba en escena y el jolgorio de la muchachada parecía ir en consonancia con la popularidad de esta pieza.


'Map Of The Problematique' vendría a ser como el himno del movimiento contra el cambio climático y la voracidad capitalista, resumido en su halo apocalíptico y rebelde al mismo tiempo. Con 'Supermassive Black Hole' se iba a poder comprobar una vez más el lujoso montaje de un espectáculo diseñado para potenciar el directo de un grupo como Muse que defiende su repertorio sobre el escenario, como pocas formaciones en el mundo. 'Hysteria' despertaría al adolescente furioso contra el mundo que todos llevamos una vez dentro o que muchos de los asistentes todavía parecían llevar y 'United States of Eurasia' la pieza que sintetiza con resultados dispares la influencia y el legado de Freddie Mercury y los suyos en los integrantes de Muse.

La excelente versión de 'Feeling Good' megáfono en mano de Matt, popularizada décadas antes por Nina Simone, la cadencia rhythm & blues electrónica de 'Undisclosed Desires' o la vitalista 'Starlight', uno de los momentos álgidos de la noche en los que Bellamy desplegaría todo su poderío vocal, precederían al salvaje repóker de cierre del primer gran bloque del concierto con himnos como 'Plug In Baby' y su archiconocido riff de apertura, 'Time Is Running Out' y su excitante crescendo o esa canción que parece englobar tres en una y que responde al nombre de 'Unnatural Selection'.



Sin embargo, y como apunte negativo, cabría destacar la no inclusión en el ya de por sí sobrecargado repertorio del grupo de algunos de sus temas fundamentales como 'Sunburn', 'Muscle Museum', 'Bliss', 'Citizen Erased' o 'Butterflies & Hurricanes' que venían apareciendo en sus últimas giras y que permitían comprender la evolución que ha ido siguiendo Muse durante estos últimos años, amén de satisfacer al seguidor más fiel. Por muy planificado que deba estar un show de estas características, como es el que presentan el trío de Devon en este caso, siempre debería existir espacio para alojar material de tu primera etapa.


La recta final se iniciaría con la sobrecogedora y muy cinematográfica 'Exogenisis: Symphony Part I (Overture)' que por momentos le transportan a uno -con la ayuda de la escenografía- por ejemplo a pasajes de obras como "Gladiator "de Ridley Scott, en la que Russell Crowe y Joaquin Phoenix se enfrentaban en la secuencia final del Coliseo, con la operística banda sonora de Hans Zimmer impregnando todo el metraje al tiempo que los protagonistas se elevaban por la plataforma que les conducía al centro de la arena. La violenta y pasional 'Stockholm Syndrome' sería el preludio de uno de los más deslumbrantes cierres jamás presenciados por un servidor: las primeras notas de harmónica de la banda sonora que Ennio Morricone compuso para 'Once Upon A Time In The West' ("Hasta que llegó su hora" traducida en España) resuenan en todo el pabellón y después de unos segundos en los que parecen que el suelo se torne polvoriento azotado por la ventisca y el rostro sudoroso de Charles Bronson nos esté mirando fijamente, estalla 'Knights of Cydonia', quizá la más espectacular pieza en directo de Muse. Estamos seguros de que hasta el mismísimo Sergio Leone se sentiría orgulloso de formar parte de semejante spaghetti western espacial de bíblicas proporciones.




En definitiva... el año que viene gira en grandes estadios... los que podais no os lo perdais... PODEIS MORIR TRANQUILOS DESPUES DE VERLOS... (y esto va en homenaje a un chaval que justo antes del comienzo sufrió un bajón de tensión y tuvieron que sacarlo a hombros del concierto... ¡¡¡¡lo que te has perdido amigo!!! nunca un porro te supo a tan poco, meu...).

El setlist del concierto:
01. Uprising
02. Resistance
03. New Born
04. Map of the Problematique
05. Supermassive Black Hole
06. MK Ultra
07. Interlude
08. Hysteria
09. Nishe
10. United States of Eurasia
11. Feeling Good
12. Helsinki Jam
13. Undisclosed Desires
14. Starlight
15. Plug In Baby
16. Time Is Running Out
17. Unnatural Selection
Bis:
18. Exogenesis Symphony: Part 1 (Overture)
19. Stockholm Syndrome
20. Knights of Cydonia

Festeiro.