SIGUE SOÑANDO


Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream.

olimpiaduerme@gmail.com

lunes, 14 de marzo de 2011

MUERTE DE UN CICLISTA / DEATH OF A CYCLIST


Publicado en La Región (04-12-2006).

Cuando la gente habla sobre ciclismo, todo el mundo se imagina el de carretera, el Tour, el Giro, la Vuelta a España o las clásicas internacionales. Cuando se hizo pública la muerte del ciclista en competición Isaac Gálvez, mucha gente pensó en un corredor atropellado por un conductor despistado o golpeado contra un "quitamiedos" (o quitavidas) del arcén. No, Gálvez, ciclista en pista cubierta, falleció tras golpearse contra la valla exterior del velódromo belga de Gante, en una aparente y típica caída de esta especialidad.

Nunca se sabe donde te puede esperar la muerte, En el caso del ciclista Isaac Gálvez (1975-2006) en el velódromo Kuipke de Gante (Bélgica) durante la prueba de los Seis Días. El pasado 26 de noviembre competía junto a su compañero Joan Llaneras en la prueba conocida como Americana o Madison, donde los equipos están formados por dos integrantes que se relevan en la pista.

El manillar de Gálvez se enganchó en el del belga Dimitri de Fauw, a la velocidad aproximada de 55 kilómetros por hora, y ambos se precipitaron sobre la pista. Un accidente normal, habitual. Un gaje del oficio que terminó en tragedia porque el español se estrelló contra la valla de protección y, según la autopsia, se incrustó varias costillas entre el corazón y los pulmones. Ni las tareas de reanimación, que obligaron a suspender la prueba, ni el rápido traslado a un hospital impidieron su muerte.

Terminó así el dúo formado por Gálvez, el velocista, y Llaneras, el fondista. Una compenetración también frustrada durante los Juegos de Atenas, cuando el anterior seleccionador no consideró oportuno convocar a Gálvez. Llaneras se opuso a aquella decisión, se armó la marimorena y España se quedó sin medalla.

¿Se cambiarán ahora las medidas de seguridad en los velódromos? ¿Nadie ha pensado en acolchar, como en otros deportes, el vallado de la pista? Pues no.

When people talk about cycling, everyone imagines the road, the Tour, the Giro, the Vuelta of Spain or the classic races. When it was published in the media the death of cyclist Isaac Galvez, many people understood that a runner was hit or beaten against a fence. No, Gálvez, indoor cycling, died after banging against the fence outside the velodrome in Ghent (Belgium), in a typical fall of this specialty.

You never know where you can expect death. In the case of cyclist Isaac Gálvez (1975-2006) at the velodrome Kuipke, in Ghent, during the Six-Day Race. On November 26 competed with teammate Joan Llaneras in the category known as Americana, and Madison, where teams are composed of two members who are relieved at the track.

Gálvez bicycle bicycle collided with Belgian Dimitri de Fauw, the approximate speed of 55 kilometers per hour, and they rushed on the track. Normal accident in this work, which ended in tragedy, because Spanish crashed into the fence and, according to the autopsy, several ribs stuck between the heart and lungs. The doctors' resuscitation and rapid transfer to hospital did not prevent his death.

Here ended the duo Gálvez, the sprinter, and Llaneras, the innkeeper. A company also missed the Athens Games, when the former national coach did not call Gálvez. Llaneras protested, skipped the scandal and Spain was left without a medal.

Why not change the security measures in the velodrome? No one thought to protect, as in other sports, fencing of the track?