SIGUE SOÑANDO


Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream.

olimpiaduerme@gmail.com

domingo, 27 de enero de 2019

LAS MEJORES DEL JUDO MUNDIAL (II)


Veinticuatro años después del primer campeonato del mundo masculino de judo, se celebró en el Madison Square Garden de Nueva York, el primer mundial femenino (1980). Antes, en 1975, habían comenzado de manera oficial los campeonatos de Europa en Munich (en aquel tiempo, República Federal Alemana). El año anterior, en Génova, había tenido lugar un campeonato de Europa experimental, no oficial, que sirvió de referencia para implantar definitivamente el continental femenino.

Ya en mayo de 1950 se había hecho en Francia, bajo los auspicios de Mikinosuke Kawaishi, el primer campeonato femenino denominado ‘Torneo Nacional’, competición que no tuvo continuidad. En aquel tiempo no estaba muy bien vista la competición de mujeres.

A diferencia de los  mundiales masculinos, los femeninos siempre se celebraron con siete categorías de peso, además de la categoría libre. Después de los primeros campeonatos  de  Europa femeninos (1975), comenzaron a celebrarse los continentales de  América, en 1980, y Asia, en 1981.

Desde 1980 a 1986 los mundiales femeninos se celebraban separados de los masculinos. A partir de 1987 lo hicieron conjuntamente. En los Juegos de Seúl 88, el judo femenino hace su entrada,  por primera vez, en la competición olímpica.

¿Quiénes han sido las mejores entre las más grandes campeonas? Igual que en la selección de los mejores judokas masculinos, el palmarés será determinante en esta rigurosa selección de las mejores de todos los tiempos, que también señalaremos por décadas, aunque en varios casos la carrera deportiva esté repartida o abarque –de forma excepcional-, prácticamente dos décadas.


Años setenta

En la segunda mitad de esta década comenzaron (1975) y sólo hubo campeonatos continentales femeninos en Europa y, por consiguiente, la selección es de  judokas de este continente.

Edith Hrovat. Austríaca, campeona del mundo (1980) y ocho veces campeona de Europa (1975-76-77-79-81-82-84). La mejor de esta década y parte de la siguiente.

Cathérine Pierre. Francesa, cinco veces campeona de Europa (1975, doble, -76-77-80).

Christiane Kieburg. Alemana federal, campeona de Europa en cuatro ocasiones (1976-77-78-79).

Sigrid Happ. Alemana federal, triple campeona continental (1975-76-77).

Judokas españolas. En este tiempo consiguieron medallas en los campeonatos de Europa: Teresa Campo, plata (1975); Sacramento Moyano, dos platas (1976 y 1978) y bronce (1979); Concepción Costa, plata (1977) y Maria Luisa Iglesias, bronce (1978).


Años ochenta

Ingrid Berghmans. Belga, es la gran protagonista de esta década, seis veces campeona mundial (1980-82-84, en el peso de72 kg y todas las categorias-86-89); campeona olímpica (Seúl 88) y siete veces campeona continental, la sitúan como la mejor europea hasta el momento actual y uno de los mejores historiales del judo femenino.

Karen Briggs. Británica; cuatro veces campeona del mundo (1982-84-86-89) y cinco de Europa (1982-83-84-86-87).

Diane Bell. Británica; campeona olímpica (Seúl 88), doble campeona mundial (1986 y 1987) y triple campeona de Europa (1984-86-88).

Gao Fenglian. China, cuatro veces campeona del mundo (1986-87, peso y tc. -89) y tres veces campeona de Asia (1985-88, peso y tc).

Judokas españolas. En este periodo obtienen medallas en campeonatos de Europa: Sacramento Moyano, dos bronces (1981 y 1984); Isabel Cortavitarte, bronce y plata (1982 y1988); Inés Kaspers, dos bronces (1982) y plata (1988); Loly Veguillas, dos bronce (1984 y 1988) y plata (1986); Carmen Bellón, bronce (1985); Angela Medina, bronce (1987); Begoña Gómez, plata (1988).

Miriam Blasco consigue la primera medalla mundial en categoría de bronce (1989), así como plata y bronce en los europeos (1988 y 1989).


Años noventa

Driulis Gónzalez. Cubana, campeona olímpica (Atlanta 96), triple campeona mundial (1995-99-07), cuatro veces campeona de los Juegos Panamericanos (1995-99-03-07), siete veces campeona panamericana (1992-94-96-97-98-07-08).  

Min-Sun Cho. Surcoreana, campeona olímpica (Atlanta96), doble campeona del mundo (1993 y 1995), campeona de Asia (1993).

Isabel Fernández. La más laureada judoka española de todos los tiempos. Al igual que su gran rival, la ya citada Driulis González, su carrera abarca los años noventa y dos mil. Su abultado palmarés contempla: dos medallas  olímpicas, oro (Sidney 2000) y bronce (Atlanta96);  campeona mundial (1997) y dos veces subcampeona (1999 y 2007); seis veces campeona de Europa (1998-99-01-03-04-07) y otras siete más, medallista en plata y bronce (1995-96-97-02-05-06-08).

Cécile Nowak. Francesa, campeona olímpica (Barcelona92), campeona mundial (1991), cuatro veces campeona de Europa (1989-90-91-92).

Judokas españolas. Esta es la década prodigiosa del judo femenino español. Comienza con Begoña Gómez  que es la primera en conseguir el título europeo (1990) al que añade otro bronce (1992). Le sigue Miriam Blasco alzándose, por primera vez en el judo español, con el campeonato del  mundo, que añade  al campeonato de Europa también conseguido ese mismo año (1991) y que culmina con el oro olímpico del año siguiente (Barcelona92), convirtiéndose en la primera deportista española campeona de unos Juegos Olímpicos.

Almudena Muñoz es nuestra segunda campeona olímpica (Barcelona92) y tercera en la jerarquía de un trío de excepción que forma junto con Isabel Fernández y Miriam Blasco; añade además un oro europeo (1993) y un subcampeonato del mundo (1993).

Yolanda Soler, bronce olímpico (Atlanta96), tres veces campeona de Europa (1994-95-96) y medallista otras tres veces más (1991-92-98). Raquel Barrientos, subcampeona mundial (1997) y medallista europea en cuatro ocasiones (1994-95-97-98). Esther San Miguel gana su primer título europeo (1998).

Consiguen medallas en este periodo en el europeo Mª Mar Alcíbar, bronce (1990); Cristina Curto, bronce (1994); Úrsula Martín, plata y bronce (1997 y 1999); Sara Álvarez, plata y  bronce (1998 y 1999) además de dos bronce en los campeonatos del mundo (1997 y 1999).


Años dos mil

Ryoko Tani (Tamura). La pequeña japonesa Tamura, con diferencia, es la más grande campeona y el mejor palmarés mundial hasta la fecha, solo superado por el excepcional Teddy Riner. Siete veces campeona del mundo (1993-95-97-99-01-03-07), doble campeona olímpica (Sidney 00, Atenas 04), dos veces subcampeona (Barcelona92 y Atlanta96) y campeona de los Juegos Asiáticos (1994); su larga trayectoria deportiva  abarca casi dos décadas completas.

Sun Hui Kye. Norcoreana, tuvo una sorprendente y deslumbrante irrupción en sus primeros Juegos Olímpicos alzándose con la medalla de oro (Atlanta 96), cuatro veces campeona del  mundo  (2001-03-05-07), campeona de los Juegos Asiáticos (1998) y doble campeona de Asia (1997-99).             

Masae Ueno. Japonesa, doble campeona olímpica (Atenas04 y Pekin08), doble campeona del mundo (2001 y 2003), triple campeona de Asia (2000-04-08).

Wen Tong. China, campeona olímpica (Pekin 08), siete veces campeona del mundo (2003-05-07-08-09-11), doble campeona de los Juegos Asiáticos (2002 y 2006) y campeona de Asia    (2000).

Noriko Anno. Japonesa, cuatro veces campeona del mundo (1997-99-01-03), campeona olímpica (Atenas 04) y campeona de los Juegos Asiáticos (1994)

Judokas españolas. Esta también es una etapa esplendorosa del judo español. Aquí la más destacada protagonista es Sara Álvarez que se proclama doble campeona de Europa (2003 y 2004),  medalla de bronce (2000) y subcampeona del mundo (2001).

Úrsula Martín se  proclama campeona de Europa (2000) y Esther San Miguel obtiene su segunda medalla de oro europea (2009) y cuatro de bronce (2004-06-07-08), además de un bronce mundial (2003); Cecilia Blanco, dos subcampeonatos de Europa (2001 y 2004); Raquel Prieto plata europeo (2003); Vanesa Arenas, bronce europeo (2007); Leire Iglesias, subcampeona de Europa (2008).

Ana Carrascosa gana el campeonato de Europa (2008) y otras dos medallas de  plata (2002 y 2009) y una medalla de bronce en el campeonato del mundo (2009); Oiana Blanco queda subcampeona del mundo (2009).


Años dos mil diez

Kayla Harrison. Estadounidense, doble campeona olímpica (Londres12 y Rio de Janeiro16), campeona mundial (2010), doble campeona de los Juegos Panamericanos (2011 y 2015), doble campeona panamericana (2011 y 2016).     

Lucie Decosse. Francesa, campeona olímpica (Londres 12), triple campeona del mundo (2005-10-11), cuatro veces campeona del Europa (2002-07-08-09).   

Majlinda Kelmendi. Kosovara, campeona olímpica (Rio de Janeiro16), doble campeona mundial  (2013 y 2014) y triple campeona de Europa (2014-16-17).  

Idalys Ortiz. Cubana, campeona olímpica (Londres 12), doble campeona del mundo (2013 y 2014), doble campeona del los Juegos Panamericanos (2011 y 2015) y doce veces campeona panamericana (2007-08-09-10-11-12-13-14-15-16-18).    

Judokas españolas. En la actualidad el balance, por retirada de muchas relevantes competidoras, es notablemente inferior a las dos décadas anteriores. No obstante todavía ganan medallas  a comienzo de los años diez Ana Carrascosa, bronce mundial (2011) ; Cecilia Blanco, bronce europeo (2010) y Oiana Blanco, bronce europeo (2010).

Laura Gómez obtiene la última medalla española –bronce- en un europeo (2013) y Maria Bernabéu consigue dos medallas en los mundiales,  plata y bronce (2015 y 2017).


Otras. Muy cerca y codeándose con  las más grandes están  las dobles campeonas olímpicas Dongmei Xian y Ayumi Tanimoto ; las medallas de oro olímpicas y dobles campeonas del mundo Sharon Rendle, Marie-Claire Restoux, Kaori Matsumoto ; las triples campeonas mundiales Brigitte Deydier, Misato Nakamura, Yuri Alvear, Gévrise Emane, Clarisse Abegnenou; las campeonas mundiales y olimpicas Angelique Seriese,  Miriam Blasco, Mi-Jung Kim,  Li  Zhongyun, Hua Yuan, Legna Verdecia,  Sibelis Veranes,  Maki Tsukada,  Paula Pareto, Rafaela Silva,  Tina Trstenjak...

Surgen con fuerza nuevas figuras como las japonesas, dobles campeonas del mundo de 2017 y 2018, Chizuru Arai  y Sara Asahina pero, sobre todo,  destaca la joven y deslumbrante estrella ucraniana Daria Bilodid, actual campeona de Europa y del mundo, de cuyo talento se puede esperar los mayores éxitos.

En el próximo año 2019 y en el olímpico de 2020, se verá si España vuelve otra vez a protagonizar nuevas hazañas en el judo internacional.


Rokudan

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domingo, 2 de diciembre de 2018

¿SOMOS MÁS LIBRES O MÁS ESCLAVOS?


¿Internet y las comunicaciones inmediatas nos hacen más libres o más esclavos? Un artículo que no tiene desperdicio, como es habitual en los escritos por José Carlos Bermejo.

viernes, 16 de noviembre de 2018

REFLEXIONES: ADOLFO DOMÍNGUEZ

"Sé que algún día mi corazón dejará de latir, pero no le temo a la muerte, ni me provoca un solo átomo de ansiedad. Mi casa está en lo alto de un monte a varios kilómetros de la civilización. Allí por las noches, los animales salen a cazar, o a ser cazados, y dejan su rastro de sangre. Se nos ha olvidado que el mundo funciona así. Vivimos atrapados en la pesadilla del yo y perpetuamos el culto al selfi".


Adolfo Domínguez
Modisto y escritor.
Diario 'El Mundo' (28 Octubre 2018)
Foto: Diego Sinova.

viernes, 9 de noviembre de 2018

ANDREA BOCELLI, PRECALENTAMIENTO


Celebración del título de Liga Inglesa -contra todo pronóstico- del humilde Leicester en 2016.
La música amansa a las fieras de la grada.
No estaría mal, un poco de ópera antes del partido.

jueves, 1 de noviembre de 2018

REFLEXIONES: JONATHAN HAIDT

"De unos años para acá se han impuesto en las Universidades tres ideas, igual de pésimas. La primera es: lo que no te mata, te debilita. La segunda: confía en tus sentimientos. La tercera: la vida es una batalla entre buenos y malvados. El resultado es que muchos jóvenes nacidos después de 1995, que llegaron a las Universidades a partir de 2013, son frágiles, hipersusceptibles y maniqueos. No están preparados para encarar la vida, que es conflicto, ni la democracia, que es debate".

"La cultura de la ultraseguridad está engendrando una generación de pseudoadultos, inmaduros e inermes. Se ha convertido en práctica habitual y, lo que es peor, legítima acallar opiniones discrepantes con el argumento de que son ofensivas".

"Para ser fuerte no hay que eludir la adversidad, sino encararla. Sobreproteger a un niño es, en realidad, desampararlo. Es criarlo en un líquido amniótico artificial que tarde o temprano le va a faltar".


JONATHAN HAIDT
Psicólogo social y profesor
"Diario El Mundo" (8 octubre 2018)

viernes, 26 de octubre de 2018

LOS MEJORES DEL JUDO MUNDIAL (I)


En una ocasión, hace cuarenta años, le pregunté al gran Antón Geesink cuál era el judoka que más le había impresionado e, inmediatamente, sin la menor duda, me dijo dos nombres: Minatoya y Tsuzawa. Hiroshi Minatoya fue campeón del mundo en 1967 y 1969 y subcampeón en 1965 y 1971. Hisashi Tsuzawa ganó el mundial de 1971 batiendo a sus  rivales, entre los que se encontraba Minatoya, en menos de seis minutos. Hay muchos que  los superan en títulos, pero para el campeonísimo Geesink estos excepcionales japoneses eran los mejores.

Por eso, hacer una corta clasificación de los mejores entre los grandes competidores de todos los tiempos, no es tarea fácil. La tendencia a exagerar e idealizar a los ídolos que mejor nos caen está siempre presente. No obstante, tenemos algo que nos acerca a un análisis bastante objetivo y ello es, el palmarés.

El palmarés, ciertamente, nos acerca mucho pero tampoco es un baremo perfecto porque hay épocas en que  los campeonatos mundiales se hacían sin categorías de peso; posteriormente se incluyeron tres divisiones, más tarde cinco y ahora hay siete, además de la categoría libre. Pero claro, ¿ser campeón mundial cuando había tres categorías de peso tiene más mérito que serlo con siete? El sentido común, con algunas objeciones, dice que sí, aunque a continuación surge la pregunta ¿los campeones de aquella época vencerían a los de hoy? Sobre esto se puede especular mucho, pero la realidad es que nunca lo sabremos.

Otro factor que disminuye sensiblemente las posibilidades de algunos judokas con respecto a otros en esta selección, es que antes los mundiales se hacían cada dos años y, además, el judo no estuvo presente en los Juegos Olímpicos de México 1968.

Con todo, apoyándonos básicamente en el palmarés, intentaremos señalar los mejores entre los mejores, encuadrándolos  por décadas.

Años cincuenta


En la segunda parte de esta década comenzaron a celebrarse los campeonatos del mundo. El primer campeón mundial fue el japonés Shokichi Natsui (1956), a su vez campeón de Japón y el segundo  Koji Sone (1958), también campeón de Japón en ese año. No había en aquel tiempo categorías de peso. Desde el comienzo de los mundiales, la supremacía japonesa se impondrá abrumadoramente, con solo tres excepciones (Geesink, Ruska y Chochishvili), durante la década siguiente y hasta mediados de los años setenta.

Años sesenta



Anton Geesink. En el mundial de 1961 celebrado en Paris, irrumpe con fuerza este holandés de casi dos metros. En este campeonato, sin categorías de peso, bate a los tres miembros de la expedición japonesa Koga, Kaminaga y en la final al campeón mundial Koji Sone. Este hecho será un acontecimiento de repercusión internacional que rebasará el ámbito del judo llegando al gran público. Vuelve a repetir la hazaña, con el mérito de hacerlo en el propio Japón, en la final de los Juegos Olímpicos de Tokio 1964, en la categoría reina del peso libre, frente al campeón japonés Akio Kaminaga. Por último, en los mundiales de Rio de Janeiro, gana otra vez a los campeones japoneses Sakaguchi y Matsunaga, en esta ocasión en la categoría del peso pesado. Geesink fue además 21 veces campeón de Europa y desde 1958  hasta su retirada definitiva en 1967 nadie pudo derrotarlo.

Isao Okano. Campeón olímpico (Tokio 64) y mundial (1965). Okano es el primer peso medio (en aquella época hasta 80 kg) que se proclama campeón de Japón en la división de todas las categorías y el único que lo consigue en dos ocasiones (1967 y 1969).

Isao Inokuma. Campeón olímpico (Tokio 64) y mundial (1965). Inokuma también fue dos veces (1959 y 1963) campeón de Japón en todas las categorías, en cerrada rivalidad con Akio Kaminaga, vencedor éste en tres ocasiones y elegido para oponerse a Geesink. El esperado enfrentamiento de Inokuma con Geesink nunca llegó a producirse.

 Años setenta

Wilhelm Ruska. Holandés como Anton Geesink, fue su sucesor. Primer judoka doble campeón olímpico (Munich 72) en el peso pesado y todas las categorias; también doble campeón del mundo (1967 y 1971) y siete veces campéon de Europa. Su carrera deportiva está a caballo de los años sesenta y setenta.

Shozo Fujii. Primer judoka en conseguir cuatro titulos mundiales consecutivos (1971-73-75-79). Fujii, sensacional competidor, con un morote-seoi-nage demoledor, fue victima de  acontecimientos politicos que cercenaron sus posiblidades de completar un palmarés excepcional. No pudo participar los campeonatos del mundo de 1977, que se iban a celebrar en Barcelona ya que se suspendieron, motivados por una reclamación de la República Popular China; en los Juegos Olímpicos de Moscú 80, tampoco participó debido  al boicot de Japón y otros paises occidentales a la Unión Soviética, por la invasión de Afganistán. Fue campeón de Asia en el peso medio y todas la categorias (1972) y cinco veces campeón de Japón en su peso.

Vladimir Nevzorov. Primer campeón mundial de la Unión Soviética (1975) y campeón olímpico en Montreal 76 en el peso semimedio (hasta 70 kg). Doble campeón de Europa (1975 y 1977). En el citado campeonato de 1975 rompe, junto al francés Rougé en el peso semipesado, la larga hegemonía de Japón en los campeonatos del mundo.

Años ochenta



Yasuhiro Yamashita. Sin duda, uno de los más grandes de todos los tiempos. Cuatro veces campeón del mundo: 1979, 1981 -en pesados y todas las categorías- y 1983. Campeón olímpico en Los Ángeles 84, final que ganó cojeando. Yamashita fue nueve veces consecutivas campeón de Japón en todas las categorías. Desde 1977 hasta su retirada en 1985, disputó 203 combates con el resultado de 199 victorias y cuatro nulos. Igual que Fujii, su historial queda lejos de lo que pudo haber sido si hubiera podido participar en los Juegos de Moscú 80 y no se anulara el mundial de 1977.

Hitoshi Saito. Campeón mundial (1983), doble campeón olímpico (Los Ángeles 84 y Seúl 88), campeón de los Juegos Asiáticos (1986) y campeón de Asia (1981). Impresionante  palmarés  que pudo haber sido mejor de no coincidir en el tiempo con uno de los más grandes, su compatriota Yasuhiro Yamashita, al que nunca pudo derrotar.

Peter Seisenbacher. Doble campeón olímpico (Los Ángeles 84 y Seúl 88), campeón del mundo (1985) y campeón de Europa (1986). Este austriaco es el segundo europeo, después de Ruska, en conseguir dos medallas de oro olímpicas.

Años noventa



David Douillet. Era el más laureado judoka francés hasta la aparición del fenómeno Riner. Dos medallas de oro olímpicas (Atlanta 96 y Sidney 2000), cuádruple campeón del mundo (1993, 1995 en pesados y todas las categorías y 1997) y campeón de Europa (1994).

Toshihiko Koga. Triple campeón mundial (1989-91-95), campeón olímpico (Barcelona 92) y siete veces campeón de Japón  en su peso. Finalista olímpico en Atlanta 96, y favorito a la que sería su segunda medalla de oro, incomprensiblemente, perdió la final que comenzó con un  wazari  a su favor  y que paulatinamente se fue decantando para el francés Djamel Bouras y su peculiar estilo de combatir.

Ki-Young Jeon. Campeón olímpico (Atlanta96), triple campeón mundial (1993-95-97) y campeón de Asia (1995), es el más grande campeón surcoreano.

Años dos mil  



Tadahiro Nomura. Primer y único judoka en conseguir tres medallas de oro olímpicas (Atlanta 96, Sidney 2000 y Atenas 04), además del campeonato del mundo (1997) y seis veces campeón de Japón en el peso superligero.

Kosei Inoue. Triple campeón del mundo (1999-01-03), campeón olimpico (Sidney 2000), doble campeón de los Juegos Asiáticos (1998 y 2002), triple campeón de Japón en todas las categorías es, por méritos propios, uno de los más grandes del judo japonés.

Won-He Lee. Campeón olímpico (Atenas 04), campeón mundial (2003), campeón de Asia (2003), este surcoreano es, junto con Shohei Ono, el mayor exponente del judo más espectacular.

Años dos mil diez



Teddy Riner. Diez veces campeón el mundo (2007-08-09-10-11-13-14-15-17 pesados y todas la categorias), dos medallas de oro olímpicas (Londres12 y Rio de Janeiro 16) y cinco títulos europeos, conforman el mejor palmarés de todos los tiempos. El imbatible Teddy Riner es, indiscutiblemente, el más grande campeón de la historia del judo. En los campeonatos del mundo de 2017 quedo de manifiesto, una vez más, que ahora mismo  nadie es capaz de derrocar su reinado absoluto. Todavia activo y con cuerda para incrementar este fabuloso historial que, probablemente, culmine con una tercera medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.


Shohei Ono. Hasta el momento, doble campeón del mundo (2013 y 2015) y campeón olímpico (Rio de Janeiro 16). Ono, rey del ippon, es el más deslumbrante judoka de las últimas décadas.

Jae-Bum Kim. Doble campeón mundial (2010 y 2011), medalla de oro olímpica (Londres 12), doble campeón de los Juegos Asiáticos y cinco veces campeón de Asia, es el segundo mejor historial del judo surcoreano.




Quedan fuera de  esta muy selectiva relación campeones de similar valía y parecido fuste como Isamu Sonoda, Takao Kawaguchi, Toyokazu Nomura,  Kazuhiro Ninomiya, Haruki Uemura, Tierry Rey, Nicolai Solodukhin, Byeong-Keun Ahn, Pavel Nastula, Hidehiko Yoshida, Udo Quellmalz, Kenji Suzuki, Ilias Iliadis, Irakli Tsirekidze, Lukas Krpalek (todos campeones mundiales y olímpicos); Waldemar Legien, Masato Uchishiba (dobles campeones olímpicos), así como el cuadrúple campeón mundial Naoya Ogawa o los  triples Alexander Mikhailin, Masashi Ebinuma y Naohisa Takato.

También señalaremos otros, de gran relive en su época, como los ya citados japoneses Hiroshi Minatoya e Hisashi Tsuzawa  junto a sus compatriotas Akio Kaminaga, Nobuyuki Sato, Fumio Sasahara y Sumio Endo; el italo-anglo-francés Angelo Parisi, el belga Robert Van de Walle, el británico Neil Adams, los surcoreanos Kim I Tai y Cho In Chul o el brasileño Tiago Camilo.


En definitiva, aquí está lo mejor de lo muy bueno ¿Logrará entrar en esta exclusiva galaxia de estrellas nuestro reciente campeón Nikoloz Sherazadishvili? El tiempo lo dirá.


        Rokudan


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miércoles, 8 de agosto de 2018

Takao Kawaguchi vs Bakhaava Buidaa (1972 Olympic Final)

Desde que en 1956 comenzaron los campeonatos del mundo de judo y hasta 1973, la hegemonía de Japón en las competiciones internacionales -con las excepciones de los europeos Geesink, Ruska y Chochishvili-, era total. En el firmamento del judo mundial, los Okano, Inokuma, Matsuda, Minatoya, Sonoda, Tsuzawa, Sasahara, Sato, Sonoda, Fujii, Nomura, Ninomiya, Sekine, Uemura, Kawaguchi, Minami…constituían las más deslumbrantes estrellas.

Takao Kawaguchi, peso ligero (en aquel tiempo hasta 63 kg) se proclamó campeón mundial en 1971, batiendo en la final a su compatriota Toyokazu Nomura. La mayoría de las finales mundiales, en ese tiempo, era entre japoneses. Al año siguiente ambos se  proclamarían campeones olímpicos en Munich.

En los Juegos  Olímpicos de Munich 72 -trágicos por el asesinato de varios miembros de la selección de Israel, perpetrado por un comando terrorista palestino-, Kawaguchi disputó dos combates contra el rocoso mongol Bakhaava Buidaa; primero en la fase eliminatoria y después en la final (en esa época, a diferencia de la actual, por la  repesca se podía acceder a la final). En las dos ocasiones venció a Buidaa por inmovilización, tal como puede verse en la grabación. Posteriormente, para más desgracia de Buidaa,  le quitaron la medalla de plata por dar positivo.

Rokudan



Between 1956 and 1973, Japan dominated international competitions. Okano, Inokuma, Matsua, Minatoya, Sonoro, Tsuzawa, Saharan, Sato, Sonoro, Fujii, Nomura, Ninomiya, Sekine, Uemura, Kawaguchi, Minami... They were great stars. The Europeans Geesink, Ruska and Chochishvili were the exceptions. Takao Kawaguchi, light weight (63 kg) was World champion in 1971.  One year later he won Olympic gold in Munich. Kawaguchi disputed two combats against the hard Mongol Bakhaava Buidaa. One in the previous phase and the other in the final. The Japanese beat the two to Buidaa for immobilization. Buidaa lost the silver medal for doping.


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