SIGUE SOÑANDO
Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream.
olimpiaduerme@gmail.com
martes, 24 de noviembre de 2015
viernes, 30 de octubre de 2015
martes, 6 de octubre de 2015
viernes, 2 de octubre de 2015
FERNANDO FRANCO, primer cinturón negro español de judo
El
judo comienza a practicarse en España en el año 1947. Alfredo San Bartolomé, un
peruano de 35 años, cinturón negro 2º
dan, es quién imparte las primeras
clases en el Gimnasio Juventud, sito en la calle de Fuencarral de Madrid, a un
pequeño grupo de entusiastas, iniciados anteriormente por el coronel Pérez
Acosta en unos rudimentarios conocimientos del ju-jutsu.
El
grupo inicial, bajo la dirección técnica de San Bartolomé, se consolida a la
vez que va ampliándose el número de practicantes y en mayo de 1950 constituyen la Asociación Española de Judo y Jiu-jitsu,
primer club de judo de España, trasladándose a un local de la calle Recoletos.
Posteriormente se cambia el nombre por Bushidokwai y con el mismo nombre
continua en la actualidad, por lo cual es el primero y más longevo club de judo
español.
Fernando
Franco de Sarabia forma parte, desde 1948, de este núcleo fundador del judo
madrileño en el que pronto empiezan a manifestarse las diferencias de criterio
que llevan a la disolución de la sociedad a principios de 1951, haciéndose
cargo del club Fernando Franco como único propietario y con Alfredo San Bartolomé en la dirección técnica.
Fernando
Franco obtiene el cinturón verde, otorgado por el maestro Kawaishi -uno de los
fundadores del judo francés y creador del método que lleva su nombre-, en un
stage celebrado en Biarriz (1952); para 1953 es ya cinturón marrón. Forma
sociedad en el Bushidokwai con San Bartolomé y en 1954 traslada el club a la calle Donoso Cortés;
aquí se forjaran los futuros maestros y promotores de los primeros clubs madrileños,
así como otros iniciadores del judo en diferentes provincias españolas.
Este
mismo año ocurren dos importantes acontecimientos en su vida deportiva, que lo
son también para el judo nacional. Fernando Franco y Antonio Burrieza son
nombrados cinturones negros por Alfredo San Bartolomé, a la sazón asesor
técnico oficioso del Departamento de Judo; pero al llegar Yves Klein –primer
Asesor Técnico oficial del judo español-, el nombramiento es anulado. Fernando
Franco viaja a Paris y se examina con Ichiro Abe, representante del Kodokan
(Instituto fundador del judo) para Europa y con ello se convierte en el primer español cinturón negro de judo (diploma Kodokan 22-7-1954).
El
otro acontecimiento es la participación, por primera vez, de España en los
Campeonatos de Europa de judo que tienen lugar en Bruselas; Fernando Franco
forma parte de Equipo Nacional junto a Enrique Aparicio, José Pons, Raúl
Roviralta y Sergio Madrigal. Por equipos se gana a Luxemburgo (3 victorias y 2 nulos); y se pierde
ante Gran Bretaña (4-1).
Franco
trae (1954) como profesor al francés
Yves Klein 4º dan que ya había estado
anteriormente en 1951, de cinturón azul, practicando unos meses en el Bushidokwai.
En 1952, Klein se había ido a Japón y en octubre de ese año entró en el Kodokan
permaneciendo hasta diciembre de 1953, mes en que vuelve a Francia después de
un ascenso meteórico a 4º dan; ascenso y
rango que no le reconoce la Federación
Francesa de Judo.
En
España, además de profesor del Bushidokwai, Klein se convierte también en el primer Asesor
Técnico oficial del judo español, en aquel tiempo encuadrado como Delegación
Española de Judo (después Departamento Nacional de Judo), en la Federación
Española de Lucha.
Yves
Klein, que murió a la edad de 34 años; era pintor y hoy tiene un señalado lugar
en el mundo de la pintura contemporánea.
En Madrid consolida su idea de pintura monocroma; pinta una serie de lienzos
monocromos, cada uno de diferente color, que cuelga en el Bushidokwai (¿qué fue
de ellos? ¡hoy valdrían una fortuna!); Fernando Franco le edita un folleto,
impreso en su negocio familiar, con el titulo de Yves: Pintures, con una tirada de 150 ejemplares numerados. La
estancia de Klein, personaje polémico, dura poco en Madrid ya que a finales de
1954 es fulminantemente cesado en la dirección técnica federativa.
Fernando
Franco de cinturón negro 1º dan, publica a mediados de los años cincuenta, en
el centro de estudios por correspondencia CCC, un Curso de Judo y Jiu-Jitsu en fascículos. Es la primera gran
divulgación del judo que se hace a nivel nacional. En aquel tiempo todavía la
palabra jiu-jitsu tenía más eco que
la de judo, por lo cual los primeros clubs añadían conjuntamente judo y jiu-jitsu a sus nombres.
Con el japonés Kiyoshi Mizuno, nuevo Asesor
Técnico del judo español, a la vez que profesor en el Bushidokwai así como en otros
organismos civiles y militares, consigue el 2º dan en 1957; a finales de este mismo año concluye la
sociedad con Alfredo San Bartolomé quedándose el peruano con la propiedad del
Bushidokwai.
Franco
inaugura, en octubre de 1958, el Gimnasio Samurai, en la calle Juan Bravo de Madrid,
que durante varios años será el club hegemónico del judo madrileño, manteniendo
además una posición relevante en la élite del judo nacional. También imparte
clases en diferentes instituciones de la administración del Estado como la
Fuerzas de Orden Público, Ejército, etc., y crea una sección de judo en el Real
Madrid que se mantiene hasta 1959.
El
Gimnasio Samurai es todo un éxito deportivo a la vez que social. Por allí pasan
importantes personajes de la política y sociedad de la época, así como
destacadas figuras del judo internacional. En diferentes períodos están de profesores, además de Fernando Franco, Sergio
Madrigal, Egon Hopfner, los japoneses Takeda y Takahashi; Ignacio Alcíbar; Rafael
Ortega, Rafael Hernando...
De
las nueve ediciones de la Copa de S. E. El Generalísimo, la competición
nacional más importante de clubs, el Samurai gana las correspondientes de los
años 1966 y 1967 y ocupa la segunda
plaza en cuatro ocasiones (1963-64-68-71). Rafael Ortega, cinco veces campeón de España absoluto del
peso ligero y subcampeón, en 1970, de todas la categorías, es su figura más
emblemática.
Fernando
Franco asciende a tercer dan y consigue el titulo de Arbitro Internacional en
1961. En 1962 es nombrado presidente del Colegio Nacional de Cinturones Negros,
cargo en el que se mantiene hasta la supresión del Colegio en 1966; los problemas en Francia
entre la Federación y el Colegio de Cinturones Negros alertan a don Agustín
Aznar, (primer presidente de la Federación Española) que decide poner la venda
antes de que aparezca la herida. Este año asciende a 4º dan y en 1968 abre otro
gimnasio, con el mismo nombre, en la calle
General Martínez Campos.
En
noviembre de 1969 se celebra en el Gimnasio Moscardó de Madrid, el primer examen de 5º dan. Vienen
expresamente de Francia para formar parte del tribunal, Henri Courtine y
Bernard Pariset, los más significados personajes del judo francés de la época.
Fernando Franco y el catalán José Pons
son los únicos en superar la rigurosa prueba.
A
principios de los años setenta, Fernando Franco tiene un reconocido prestigio y
se encuentra en la cima del judo madrileño y español; publica el libro Cinturón Negro de Judo en 1971. Pero con
la marcha de Rafael Ortega –profesor y líder carismático del Samurai-, para
crear su propia escuela, comienza el ocaso del club y la paulatina desaparición
de Franco en el escenario del judo nacional. En 1976 se va para Ecuador y colabora, durante varios años, con la
Federación de judo de ese país. Cuando vuelve de nuevo a España, en 1982, las cosas habían
cambiado, ya era otro tiempo.
Fernando
Franco de Sarabia, gran promotor del judo madrileño y notable impulsor del judo
español, fallece en 1988. Al año siguiente se cierra el Gimnasio Samurai de la
calle Juan Bravo, poniéndose fin, simbólicamente, a una etapa marcada por el
nacimiento y expansión del judo en España. La Federación Española de Judo le
otorga, a título póstumo, el 7º dan.
Rokudán
Toda la información sobre el Judo Español y Mundial en:
La vida y obra del Fundador del Judo en:
sábado, 29 de agosto de 2015
Christophe Gagliano vs Kenzo Nakamura (1997 World Championship)
El japonés Kenzo
Nakamura pertenece a una singular familia de judokas en la que tres hermanos
han sido campeones mundiales (Kenzo, Yukimasa y Yoshio). Kenzo supera a sus
hermanos añadiendo otro título superior: Campeón Olímpico (Atlanta 96).
Christophe Gagliano era
un notable competidor francés de la década de los noventa. Medallista olímpico
en Atlanta 96 (bronce), en la categoría del peso ligero (-71 kg); tiene también
cuatro medallas (1 de plata y 3 de bronce), en Campeonatos de Europa. Aquí se
enfrenta a Kenzo Nakamura por el título mundial del peso ligero en los
campeonatos de 1997, en Paris; últimos en los que el judogi era blanco en ambos competidores.
Nakamura, en aquel momento campeón olímpico, aplica
con éxito su técnica especial (uchi-mata) desbaratando las ilusiones de
Gagliano y del fervoroso público que lo
jaleaba.
The japanese Kenzo Nakamura belongs to a family with three world champions brothers (Yukimasa, Kenzo and Yoshio). Kenzo also was an Olympic champion (Atlanta 96). Christophe Gagliano was a good French judoka in the 1990s. Olympic bronze at lightweight cathegory (- 71 kg) in Atlanta 96, he also won four European medals (one silver and three bronze). The two fought for the world title in Paris 1997. Last tournament with the white judogi for competitors. Nakamura used his best technique (uchi-mata) ending with the hopes of Gagliano and his fans.
Rokudán
sábado, 15 de agosto de 2015
viernes, 14 de agosto de 2015
MARATÓN (por Aníbal)
Por lo que he leído la mayoría de las crónicas de un maratón suelen ser
bastante épicas y emocionantes, creo que esta no lo será. Y no lo va a ser no
por falsa modestia, ni tampoco por soberbia, sino sencillamente porque no es mi
forma de contar las cosas. Ni siquiera es una crónica al uso porque con estas
líneas pretendo ser de ayuda para aquellos que tienen dudas y navegan por
internet buscando información sobre el maratón y sus entresijos.
Antes de nada y para que os hagáis una idea os daré unos cuantos números.
Mido 1.78 peso 72 kilos y tengo 37 años. Siempre he practicado deporte aunque
en algunos momentos con mayor intensidad que otros. No creo tener una especial
aptitud física para el atletismo aunque, quizás, sí mental. Desde hace 4 años
corro asiduamente. Empecé saliendo 3 días a la semana compaginándolo con el
fútbol y poco a poco fui aumentando la complejidad de los entrenamientos. Al
principio solo 35/40 minutos de carrera continua y a veces cuestas, luego ya
introduje fartlek, series, abdominales, lumbares, gimnasio. En cuanto a
competir también me lo tomé con mucho sosiego. Primero carreras de 6 kms, más
tarde de 10 y, ya por fin, medio maratón (concretamente 4).
Lo del maratón era algo que me empecé a plantear hace 3 años y sin
obsesionarme fui poniendo las bases hasta que una noche de cena con los amigos
nos envalentonamos gracias a un par de botellas de vino y nos comprometimos a
viajar a Ginebra para correr el maratón en esa ciudad. Pero dejemos eso para
más adelante.
Lo más duro del maratón no es la carrera en sí, sino los cuatro meses
previos en los que hay que llevar a cabo la preparación específica. Hace falta
paciencia, mucho cariño y muchas ganas de cumplir el objetivo. Si corres
habitualmente y dispones de tiempo es algo que puede hacer cualquiera, otro
cantar es cuál es el tiempo que quieres marcar en la llegada.
Mi objetivo era bajar de 3h 30 min. ¿En qué me basaba? En mis marcas
recientes. En carreras de 10km, 41min 05segs y medio maratón 1h 34min 45 segs.
Debo reconocer que incluso aspiraba a acercarme a 3h 20min porque el medio
maratón que hice 2 meses antes del gran día no lo corrí a tope.
¿En qué consistió la preparación? En primer lugar os diré que lo dividí en
dos partes de dos meses cada una. En ambos casos salía 5 días. Durante la
primera parte aumenté progresivamente los kilómetros semanales de 50km fui
aumentando hasta llegar a 70km, en esta parte no hice series aunque sí
machacaba ritmo (4:40). Más o menos en los dos primeros meses acabé haciendo
450 km. Los dos meses siguientes ya afiné más y hacía series sobre todo de
3.000, 2.000 y 1.000 mts. y por supuesto las tiradas largas. Sin embargo tuve
un problema en la rodilla, en el vasto interno de la rodilla derecha, a 5 semanas de la carrera. Estuve dos semanas
sin hacer nada tratándome con fisioterapia. Pensé que todo el trabajo se iba al
garete, por suerte pude reanudar a 3 semanas los entrenamientos aunque con
mucho cuidado sin sentir ningún tipo de molestia. Finalmente solo pude hacer
dos tiradas largas de 2 horas y 2h 30min respectivamente. En total en estos dos
meses finales hice unos 350 km.
Durante la preparación fui al fisioterapeuta al menos una vez por semana.
Cuatro días antes de la carrera me di el masaje final. Todo estaba en su sitio.
Con esto, cuando salimos hacia Ginebra estaba nervioso pero a la vez
aliviado porque sabía que de un modo u otro iba a correr mi primer maratón y
estaba convencido de que lo iba acabar.
La incógnita era la marca. Conseguí dominarme y ser realista para fijarme como
meta bajar de 3h 30mins. Mi orgullo competitivo me decía que podía acercarme a
3h 25min pero no quería darme un batacazo, más si tenemos en cuenta que era mi
primer maratón.
El día anterior a la carrera traté de andar lo menos posible pero aun así
visitamos la ciudad. Al mediodía comí pasta y por la noche también, a eso de
las 9. A las 10 y media al sobre.
No es que durmiese especialmente bien pero conseguí descansar, supongo que
serían los nervios. Me levanté a las 6:30 para desayunar. Nada de experimentos.
Zumo de naranja, plátano, pechuga de pavo, y yogur con muesli. Fui al baño como
es habitual antes de las carreras y de allí a poco a la parada de tranvía para
llegar a la salida. Una vez allí, dejamos las mochilas y poco antes de las 9:30
me embadurné con vaselina para evitar cualquier percance. A las 9:35 ya estaba
listo para comenzar. Calentamiento de las articulaciones, sobre todo rodillas y
tobillos. Me sitúe al final de la zona de 3:30. Las condiciones meteorológicas
eran perfectas 16°C, apenas soplaba el viento y el
cielo estaba cubierto.
Una
vez que se dio la salida eché a correr suavemente a 5:20 aprox. Viendo a una
distancia prudencial la bandera de 3:30. No me cebé ni me puse nervioso, quería
utilizar los primeros 10 km como forma de ver cómo estaba y me sentí bien. En
esos 10 km aumenté de forma muy suave el ritmo y ya tenía a 50 metros al globo
en el km 9. Creo que en el 14 le alcancé. En todo momento me veía bien, nada
apurado y con la respiración nada agitada. En todos los avituallamientos bebí y
en 4 de ellos coincidiendo, aproximadamente con los km 10, 20, 28 y 35 tomé
geles de los que daba la organización. En el km 18 creo recordar que me vine un
poco arriba y me fui unos metros por delante del globo pero a los 4 km la
precaución ¿quizás excesiva? hizo que me dejase atrapar por el grupo. Todo
transcurrió sin sobresaltos entre urbanizaciones, viñedos y tierras de labor
hasta que llegamos al km 34 con una bajada pronunciada que te conducía a la
ciudad, esa bajada me supo a gloria e incluso pensé en irme del grupo pero
cuando volvimos al llano, en la carretera que bordea el lago, empecé a darle a
la cabeza otra vez y preferí quedarme. En ese instante tuve que esforzarme
porque me dio la sensación de que flaqueaba. Creo que fue algo más mental que
físico. Pensé “!Aún 7 km¡” pero me controlé y mantuve el ritmo.
Sin embargo a 2 km tuve otra pequeña crisis en parte porque me empeñé en beber en el último avituallamiento y casi me atraganto, me quedé a 100 mts del globo pero mantuve la calma porque ya sabía que si no había un descalabro iba a conseguir la marca objetivo. El último km fue, creo, el más lento, entré andando en la meta, no tanto por cansancio como para saborear que había cumplido mi objetivo, 3h 28min 45segs.
Sin embargo a 2 km tuve otra pequeña crisis en parte porque me empeñé en beber en el último avituallamiento y casi me atraganto, me quedé a 100 mts del globo pero mantuve la calma porque ya sabía que si no había un descalabro iba a conseguir la marca objetivo. El último km fue, creo, el más lento, entré andando en la meta, no tanto por cansancio como para saborear que había cumplido mi objetivo, 3h 28min 45segs.
jueves, 23 de julio de 2015
miércoles, 15 de julio de 2015
Tenadze vs Koga (1988 Olympic Games)
Giorgi Tenazde es un judoka de
origen georgiano que participó con la Unión Soviética en la Olimpiada de Seúl 88,
última en la que intervino el estado creado por Lenin antes de su disolución.
Tenazde era un competidor duro y
correoso, con tres medallas de bronce en sendos campeonatos de Europa, del
mundo y olímpicos; su manera de competir era fiel exponente del judo soviético,
impregnado de influencias de los estilos
autóctonos de lucha de las diversas nacionalidades que componían el mosaico del
estado soviético.
En este combate eliminatorio de
los Juegos Olímpicos de Seúl (1988), en la categoría del peso ligero (-71 kg), lo vemos batiendo con
su peculiar ko-soto-gari (gake) a Toshihiko Koga, en aquel momento, una
incipiente figura del judo japonés.
Al año siguiente, Koga conseguiría
su primer campeonato del mundo de un total de tres (1989, 1991, 1995) y el oro
olímpico en Barcelona 92; hitos más relevantes de un extraordinario palmarés
que sitúa a Koga como un campeón entre
los mejores de todos los tiempos.
Rokudan.
Giorgi Tenazde is a Georgian judoka who participated with the Soviet Union in 1988 Seoul Olympic games. The last year of the country created by Lenin. Tenazde was a hard competitor, with three bronze medals in European, World championship and Olympic Games. His style was the Soviet classic, mixture of traditional wrestling in Russia and the Caucasus. In this lightweight (- 71 kg) combat of the Seoul Olympic Games (1988), he performs a ko-soto-gari (gake) to Toshihiko Koga, rising star of Japanese judo. The following year, Koga won his first World championship. Then, he won two more (1991 and 1995) and the Olympic gold in Barcelona 92.
Giorgi Tenazde is a Georgian judoka who participated with the Soviet Union in 1988 Seoul Olympic games. The last year of the country created by Lenin. Tenazde was a hard competitor, with three bronze medals in European, World championship and Olympic Games. His style was the Soviet classic, mixture of traditional wrestling in Russia and the Caucasus. In this lightweight (- 71 kg) combat of the Seoul Olympic Games (1988), he performs a ko-soto-gari (gake) to Toshihiko Koga, rising star of Japanese judo. The following year, Koga won his first World championship. Then, he won two more (1991 and 1995) and the Olympic gold in Barcelona 92.
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