SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

lunes, 23 de marzo de 2009

SUEÑOS (X): MANOLO SANTANA, ESPLENDOR EN LA HIERBA

8 de Julio de 1966. Final del torneo de tenis de Wimbledon (Inglaterra). Por primera vez, un español gana sobre la hierba este prestigioso campeonato, creado allá por 1877. Se llama Manolo Santana, tiene 28 años y vence en poco menos de dos horas al estadounidense Dennis Ralston, tras tres sets (6-4, 11-9 y 6-4) cuando todavía no existía la muerte súbita.

Santana, quien comenzó de recogepelotas en un club de Madrid, nunca fue profesional durante su carrera. De hecho ganó aquel torneo como representante de la sección de tenis del Real Madrid. Su pasión y su tesón provocaron la fiebre por la raqueta en España, superándose el millón de practicantes en 1980. Fue el gran pionero en acercar al pueblo un deporte para ricos. Conchita Martínez le siguió, en 1994. Ahora sólo falta Nadal.



El perfil: Manuel Martínez Santana nació el 10 de mayo de 1938, en Madrid, y se retiró en 1973, si bien disputó diversos torneos hasta comienzos de los ochenta.

Publicado en La Región (18-12-2006)