SIGUE SOÑANDO


Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream.

olimpiaduerme@gmail.com

domingo, 18 de septiembre de 2016

EL TIBURÓN Y EL TARDÍGRADO



Después de unos años oscuros, en el dique seco o más bien ahogado en alcohol, el tiburón de Baltimore regresó a su medio favorito, el agua y la competición. El lugar donde es feliz, donde destaca sobre el resto, donde alcanza la perfección. Michael Phelps se retiró tras los Juegos Olímpicos de Londres, pero como a tantos otros fenómenos del deporte, le costó adaptarse a la vida ordinaria, al olvido del gran público, a la falta de estímulos, si se considera baladí criar a un hijo en los tiempos que corren. Resurgió en Río, porque una sanción le impidió hacerlo antes, recordándonos otros sonados y exitosos regresos: Jordan, Ali o Foreman. Sólo un sorprendente Schooling en los 100 mariposa impidió una proeza. Algunos expertos afirman que podría alargar su leyenda hasta Tokio 2020, pero él asegura cerrar la puerta y comenzar con más estabilidad la transición a ciudadano común. Este es su verdadero reto.
 
El tardígrado u oso de agua es un animal excepcional, prácticamente indestructible que soporta temperaturas de 150 grados, presiones de 6.000 atmósferas y congelaciones en nitrógeno líquido. La NASA puso a una pareja en órbita en 2007 y a su regreso, no sólo habían sobrevivido, sino se habían reproducido en el espacio. Lo más parecido a este animal en la Tierra se llama Rafa Nadal. Es un tenista español capaz de disputar 11 partidos en ocho días, los últimos hasta el límite conocido de sus fuerzas. Con las rodillas, pies, codos y manos destrozadas tras miles de batallas. Resurgiendo en tres, cuatro, cinco ocasiones de sus cenizas ante los ojos de tantos críticos y de sus rivales en la pista, quienes tienen que rematarlo mil veces sin convencerse de haberlo conseguido. Con medallas olímpicas o sin ellas, Rafa Nadal es el mejor deportista español de todos los tiempos, un portador de nuestra bandera ejemplar, un estímulo para cualquier persona y un héroe muy por encima de su propio pueblo. Rafa Nadal nos hace sentir orgullosos de ser españoles ante el mundo. 

Publicado en La Región (15-08-2016)