
SIGUE SOÑANDO
Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream.
martes, 29 de abril de 2008
RUBIN CARTER ¿SE PUEDE ENCERRAR A UN HURACÁN?

domingo, 27 de abril de 2008
BLANKA VLASIC, FORJADA EN LA AUSTERIDAD
jueves, 24 de abril de 2008
ELEGANCIA INNATA: WAYNE RAINEY (VI)
Exísten personas que son capaces de expresarse a través de un objeto. No sólo con un balón en sus manos, en sus pies o con una raqueta. También sobre una bicicleta, moto o dentro de un vehículo. El californiano Wayne Rainey (Los Ángeles, 1960) fue uno de ellos. Un piloto que manifestaba una elegancia inusual al manillar, de quien se decía "corre sobre un rail". Rainey fue uno de los protagonistas de una época dorada en los 500 centímetros cúbicos (ahora comienza otra no menos apasionante en Moto GP) compitiendo contra los Schwantz, Doohan, su mentor Lawson, Mamola, Kocinski... Un espectacular elenco entre los cuales reinó entre 1990 y 1993. Por desgracia, todos los demonios se juntaron un fatídico 5 de septiembre de 1993 en el circuito italiano de Misano, donde perdió el control a unos 155 kilómetros/hora, saliéndose de la pista sin aparente gravedad en un principio. Rainey perdió la movilidad bajo su cintura desde entonces, siendo condenado a perpetuidad (si la ciencia no lo remedia antes) a ver los toros desde la barrera. La vida es, en muchas ocasiones, cruel. En lo cotidiano es fácil de imaginar el brutal cambio de hábitos. En lo deportivo -lo escribíamos la semana pasada en La Región- siempre le quedará una espina clavada en el pecho. "¿Hasta donde podría haber llegado?". Lo bueno es que Rainey vive hoy y es un próspero promotor en el mundo del motor. Al fin y al cabo, lo importante es sentirse vivo. Y la elegancia natural nunca se pierde.
martes, 15 de abril de 2008
ELEGANCIA INNATA: JOE LOUIS (V)
jueves, 10 de abril de 2008
NADA ES IMPOSIBLE, ESTO ES INCREÍBLE
La Campaña de la marca deportiva Adidas titulada Impossible is nothing es absolutamente maravillosa. Aquí podréis ver algunos de los spots emitidos, en los que el ordenador consigue incluir a atletas del presente en momentos míticos del pasado. En el primero, el grandísimo Muhammad Ali se entrena para la batalla de la Jungla contra el extraordinario Foreman con varios compañeros de excepción: su propia hija Laila, David Beckham, Zinedine Zidane, Tracy McGrady, Maurice Green, Torpedo Ian Thorpe y el pequeño gran Haile Gebreselassie. Las imágenes originales son extraídas del gran documental "Where we were kings" (ver CINE y BOXEO). Espectacular la imaginación de los publicistas de Adidas.
No menos espectacular es el siguiente, donde la gimnasta estadounidense de origen ruso Nastia Liukin acompaña a la mítica Nadia Comanechi en su ejercicio perfecto en las asimétricas de Montreal 1976. Merece la pena verlo varias veces.
¿Y qué comentar sobre esta maravilla? Muhammad Ali y su hija Laila combatiendo en el mismo ring, allá por los años setenta. Cuando la publicidad, la técnica, la historia y la imaginación se funden el resultado es Arte. Existen muchos anuncios más de la serie con otros deportistas colgados en Internet. Estos me parecen los mejores.
jueves, 3 de abril de 2008
JIM THORPE, VÍCTIMA DEL AMATEURISMO

miércoles, 2 de abril de 2008
BREAK SALVAJE
El hombre de goma:
El hombre con el cuello de goma:
domingo, 23 de marzo de 2008
MARCEL CERDÁN, CORAZÓN DIVIDIDO

sábado, 22 de marzo de 2008
HÉROES COTIDIANOS
domingo, 16 de marzo de 2008
CINE Y BOXEO: Puños fuera (y II)
Ali (Alí, 2001)
Algo falla en la senblanza de Michael Mann sobre el grandísimo Cassius Clay-Muhammad Ali. Will Smith se preparó a conciencia para interpretar a este icono del deporte mundial. No era una mala elección porque el estilo histriónico de Smith y su buena condición física encajaban con las exigencias propias del papel (otra cosa es conseguir imitar al inimitable Ali por el ring) pero el resultado no convence plenamente. Las escenas de los combates -la narración termina en la mítica batalla en la Jungla contra Foreman- están bien realizadas pero falta algo en el ambiente. Se abarca su íntima relación con el radical Malcolm X, incluida su participación involuntaria en el ostracismo sufrido por el político, poco antes de su asesinato. Pero la sensación final no llena. Impera el desorden y la prisa en todos los temas que el director pretende tratar. Y esta sensación, curiosamente, me la han confirmado otros amantes del boxeo. Otra vez será.
Somebody up there likes me (Marcado por el odio, 1956)
Este sí que acierta. Tocado y hundido. Un jovencito Paul Newman encarna al legendario Rocky Graziano, púgil de origen italiano que llegó a ser campeón de los pesos medios, superando una durísima infancia en las calles neoyorquinas, la "educación" de un padre desastroso, el paso por la cárcel e incluso la diversas sanciones a las que fue sometido. El papel original estaba destinado a James Dean, pero su repentina muerte abrió el camino del estrellato a un Newman fortísimo, caótico, impulsivo y cándido a la vez; al nivel de Marlon Brando. La calidad del todo el elenco y la excelente dirección de Robert Wise obtuvieron como premio dos Oscars, fotografía y decorados. No olvido la primera vez que la ví. De niño, quizá un viernes o un sábado por la noche en La 2. Cuando eres pequeño todo impresiona más,así que conservo una imagen idealizada que debo contrastar en una próxima ocasión.
Fat city (Ciudad dorada, 1972)
Body and soul (Cuerpo y alma, 1947)
The harder they fall (Más dura será la caída, 1956)
Cinderella Man (El hombre cenicienta, 2005)
íneas narrativas en las películas de boxeo consiste en plasmar el auge y la caída del protagonista. La otra trata del púgil que busca la redención personal para salir de un ambiente corrupto. El director Robert Wise opta por este camino, otorgar a un estupendo Robert Ryan el perdón a costa de jugarse poco menos que la vida. Rebelarse a la mafia y vencer un combate donde había pactado un tongo, redimiéndose ante su concepto del honor y ante su mujer. Ryan había practicado el boxeo en su juventud, fundamentos que se notan en las excelentes -y bastante crueles- imágenes rodadas en el ring. Wise no se queda aquí en su inclemente crítica contra un mundo de desheredados, de explotadores de carne humana, de matones que cobran en especies a quienes no acceden a pasar por el aro, como harán con el protagonista. Joe and Max (Entre las cuerdas, 2002)
Parece mentira que los estudios de Hollywood se quejen de la escasez de imaginación de los guionistas y no recurran a la Historia, cuyos sucesos superan siempre con creces a la ficción. He aquí un
tema apasionante. Los combates entre el grandísimo Joe Louis y el menos pero también excelente boxeador alemán Max Schmeling. Sus enfrentamientos, entre los años 1936 y 1939, fueron los de dos sistemas a punto de colisionar, que los utilizaron -de distinta manera, no cabe duda- como propaganda y punta de lanza. Los nazis encarnaron en Schmeling sus teorías sobre la superioridad de la raza aria, convirtiéndole en héroe de III Reich, cuando él no sólo no compartía las teorías de Hitler y Goebbels sino que tenía entre su equipo a varios judíos. Los Estados Unidos, donde la segregación estaba más asentada que nunca, vieron en Joe Louis el único capaz de parar al alemán (es conocido que muchos estadounidenses simpatizaban entonces con el régimen nazi y deseaban la derrota de un negro imbatible en el ring). En medio de este choque de dos sistemas, dos hombres realmente solos ante una presión, exigencia y rencor difíciles de soportar. Daría para una obra maestra del cine. En las manos de Steve James y su elenco, para un telefilm que sale del aprieto pero desaprovecha un filón argumental. Incluso el título en español es más digno que el original. Un aplauso por el intento.Trailer de la película.