Así se rompe la Maldición: España-Italia en los penaltis.
La dimisión de Luis Aragonés parodiada por "El Tirachinas"
Así se rompe la Maldición: España-Italia en los penaltis.
La dimisión de Luis Aragonés parodiada por "El Tirachinas"
a Ana Rosa Quintana -de quien esperamos con ansiedad su próxima novela, si cabe mejor que la primera- contrajo matrimonio en loor de multitudes, con un apuesto muchacho llamado Fran. Acto al que acudieron la nada despreciable cifra de cuatrocientos y pico invitados -ya puede poner cañas el afortunado marido para recuperar el despilfarro- más un ejército de señoras con mucho tiempo libre y pocas inquietudes. Soporte indestructible donde se apoya el formidable emporio de la industria del corazón y la charcutería.
cto como se merece, el programa cultural "¿Dónde estás, corazón?" desplegó una cobertura digna de un enlace real. Además de enviar a la contundente Chelo García Cortés a la puerta misma del banquete para entrevistar a la orgullosa madre de la Esteban, el programa tuvo la elegancia de invitar al estudio a dos personajes de rabiosa actualidad e íntima relación con la feliz novia. Dos antiguas parejas de la hoy casada, ambos caballeros de inigualable talla: Dani D.J. (es decir, Dani diyei) y Óscar Lozano, vestido cual Almirante Canaris.
Kemp Lozano. Que este bon vivant ganó unos 30 millones con exclusivas y que fue detenido por error por la policía senegalesa por un tema de drogas y prostitución. Que el pobre diyei sintió "la presión de todo un país" cuando cortó con la Esteban. Situación desesperada que le obligó a pasear por todos los platós de innumerables programas de pornografía sentimental para "limpiar su imagen". En resumen, un intenso y refrescante debate entre dos caballeros y varios periodistas de probada objetividad y seriedad. Estupendo. Un excelente programa con sensaciones tan placenteras o más que la serie de penaltis de nuestra selección contra Italia. Nos van a expulsar de la Unión Europea. Y no por incumplir las condiciones económicas. Si a la fiscal Carla del Ponte se le ocurre encender el televisor durante su estancia en España, estamos perdidos.
Publicado en La Región (18-06-2007)
Ya estamos aquí. Medio mundo escuchó el pasado domingo el suspiro de un país de privilegiada situación en el Planeta y forma de piel de toro. España superó los cuartos de final de la Eurocopa después de un agónico partido, y lo celebró casi como si hubiese ganado la final.
Porque ganar a Italia es siempre meritorio. Fieles a nuestro estilo, periodistas y entendidos auguraban una victoria segura española, incluso hasta la segunda parte. Bueno, tan segura como esas que se logran después de dos prórrogas y una tanda de penaltis en la que sólo nos pudimos permitir fallar uno. La locuacidad y, en muchas ocasiones, mal gusto de nuestros medios de comunicación parecían ignorar que Italia es la actual campeona del Mundo y merecía un respeto. Que este equipo no posee la calidad técnica de España -salvo Camonaresi, Toni y Buffon el resto son, en teoría, simplones- pero supo jugar, supo manejar el tempo del partido, supo a quien presionar, supo defenderse, sufrir, y buscar sus contadas ocasiones. (Por un momento imaginemos que los italianos aprovechan una de ellas. A ver quien era el guapo que saca después el trolebús de su portería, contra estos maestros en matar partidos. Igual se nos atragantaban los espaguetis).
No quitemos los méritos de España, y menos en esta ocasión. Nuestra selección atacó constantemente, lejos de diluirse cual azucarillo como en ocasiones anteriores. No era un partido para jugones y tiki taka. Era un partido para aunar talento, sufrimiento e inteligencia contra una columna espartana que sólo abre los escudos para clavar la lanza. Un partido donde no nos podíamos permitir llorar al árbitro ni poner la otra mejilla. Un partido con final propicio para sacar el instinto asesino en el momento adecuado. Así se hizo, manteniendo a todo el país al borde del infarto.
Todo un acontecimiento, y sólo fue el acceso a una semifinal. Los pronósticos indican que Rusia, temible rival, propicia el mejor estilo español, pero no ganemos el partido derrochando toneladas de palabras baratas. Que hablen los artistas en el campo. En mi opinión, creo que los jugadores de Aragonés al menos lo van a hacer con la mente fresca, sin la presión de plomo de la Maldición de los Cuartos. (Por cierto. Luis Aragonés, a quien el 90% de los entendidos periodistas y gran parte de aficionados calificaban como viejo caduco, cascarrabias e ignorante. Ahora alaban su estilo, dirección y decisión por dejar a Raúl González en casa ¿Se acuerdan ahora los mismos del capitán del Real Madrid? ¡Qué país!).
Los 10 últimos minutos del partido retransmitidos por la cadena CUATRO.

