SIGUE SOÑANDO


Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream.

olimpiaduerme@gmail.com

sábado, 7 de agosto de 2021

IR DE GUAY Y QUEDARSE EN CHACHI

 
Las primeras y últimas medallas españolas en Kárate nos alegran tanto como entristece que el COI disponga la eliminación de este deporte, junto a los 50 kilómetros marcha, al término de estos Juegos. 

El presidente, Thomas Bach, lidera esta obsesión por sustituir deportes 'anticuados'. que no molan, por las últimas tendencias, que lo están petando: baloncesto 3x3, surf, skate o breakdance (este último debutará en París). 

No caeremos en la trampa de comparar deportes. Toda actividad merece nuestro respeto. Por ello, erradicar cualquier modalidad es un insulto a su federación, practicantes y aficionados. 

En el COI insisten, "hay que adaptarse a los tiempos". ¿Y por qué no sustituimos el discurso de Bach por el de un youtuber? ¿O la antorcha por un rayo láser? ¿O el himno olímpico por una canción de reggeaton muy perruna? ¿Y por qué expulsan al Kárate y no al Atletismo? ¿O a la Esgrima que practicó de joven el propio Bach?

¿Por qué se añaden deportes que no cumplen los requisitos de admisión de la Carta Olímpica? ¿Por qué se escandalizan al ver una saltadora de trampolín de 14 años -estamos de acuerdo- y no una skater de 12? El COI impone una doble vara de medir. 

"No queremos perder a los jóvenes", argumentan. Señor Bach, si nuestros jóvenes no se enamoran de la belleza, esfuerzo y valores del deporte, tienen -tenemos- un grave problema. Pretendiendo ir de 'guay' apenas llega a 'chachi'.

Foto: 20 minutos

Publicado en La Región (7 agosto 2021)

viernes, 6 de agosto de 2021

¿COVID Y ÉXITO? VODKA Y HAMBRE


Los comités olímpicos de cada país suelen responder al carácter de su gobierno. Bielorrusia, antiguo miembro de la URSS, es una dictadura dirigida por Alexander Lukashenko, buen amigo de Putin y promotor del vodka como remedio contra el Covid-19.

El presidente del Comité bielorruso es, curioso, su hijo Viktor. La organización y seriedad del organismo se describe al inscribir en los Juegos de Tokio a una atleta, Krystsina Tsimanouskaya, en una prueba de relevos sin su conocimiento o consentimiento.

La atleta se quejó de forma pública por esta descoordinación y la respuesta de su país recordó a los tiempos del otro lado del 'telón de acero'. Orden inmediata de regreso a casa, 'acompañada' por dos 'funcionarios' y repudio en los medios de comunicación.

En el aeropuerto, Tsimanouskaya pidió ayuda a la policía japonesa para evitar su repatriación. Finalmente, recibió asilo en Polonia. No será extraño que compita por este país en el futuro.

La atleta pertenece a movimientos opositores a Lukashenko y, como tantos, teme aparecer cualquier día muerta "por causas naturales", al estilo del KGB.

Premeditado o no, la disputa de los Juegos ha sido la oportunidad de Tsimanouskaya para escapar de Bielorrusia y reunirse con su novio, exiliado en Ucrania.

Se libra del nuevo e ingenioso plan para lograr más medallas de Lukashenko. "Nuestros atletas tienen que pasar hambre".

Foto: periodistas en español

Publicado en La Región (6 agosto 2021)


jueves, 5 de agosto de 2021

CAMARADA PUTIN, MEDALLA DE ORO


Uno de los principales ganadores y estrellas de los Juegos de Tokio ni es deportista ni es técnico. Se llama Vladimir Putin, camarada presidente y zar de todas las rusias.

¿Por qué merece el podio? En 2017 se descubrió uno de los mayores escándalos del deporte mundial. El dopaje de Estado aplicado por su gobierno, al mejor estilo de la añorada URSS.

Medalla de bronce: Putin logró que, sólo un año después, el COI reincorporase al expulsado y denigrado comité ruso. A tiempo para participar en los Juegos de Pyeongchang y lograr 17 preseas.

Medalla de Plata: Putin evitó que las sanciones afectasen a su selección en el Mundial de fútbol de 2018. Gastó 14.200 millones de dólares para 'asegurar' el desarrollo sin incidencias y vender la nación a todo el planeta.

Medalla de Oro: Putin logró reducir la sanción de suspensión impuesta por la Agencia Mundial Antidopaje en 2019, de cuatro a dos años, y la admisión de sus deportistas en los Juegos de Tokio.

Bajo bandera olímpica, con el concierto para piano de Chaikvoski como himno y con la denominación 'ROC', sí. Pero todos sabemos que es Rusia. Sexta hoy en el medallero, tercera si sumamos todos los metales.

Al exmiembro del KGB, de rictus impasible y torso a veces desnudo, sólo le faltó encender el pebetero. Todo un triunfo. O una clamorosa derrota para olimpismo y el deporte limpio.

Publicado en La Región (5 agosto 2021)

miércoles, 4 de agosto de 2021

EN BALONCESTO, FALTÓ GASOL-INA


 Pau Gasol es el mejor jugador de la historia del baloncesto español por palmarés y repercusión. Su trayectoria en los Juegos Olímpicos hubiese sido gloriosa de no tropezar contra los Estados Unidos.

El mejor Gasol, en equilibrio de físico y madurez -bien complementado por la mejor generación española- se encontró a dos magníficas selecciones, con lo mejor de la NBA, en las finales de Pekín 2008 -excepcional partido- y Londres 2012.

Por varios motivos, Estados Unidos presentó equipos más discretos en Atenas 2004 y Río 2016. Pero en el cruce de cuartos y semifinales, respectivamente, mostraron su mejor versión contra una España y un Gasol inexpertos, o mermados físicamente.

En Tokio 2021 se repitió la misma vaina. Estados Unidos llegó a cuartos con dudas, notables ausencias y debilidad bajo el aro. Un rival, con el debido respeto, asequible si España rindiese a buen nivel colectivo y con inteligencia.

No fue así. España se descompuso en el tercer cuarto. Echó de menos a los Gasol: Pau, más mermado por su lesión de lo que parecía. Marc, muy por debajo de sus posibilidades. Tampoco aprovechó la opción Hernangómez, 11 puntos arriba con él en pista. Sin pívots, ganar era imposible.

Una pena, aunque el error fue perder el partido anterior, que dominaron, a Eslovenia y evitar a USA hasta la hipotética final.

Fin a una maravillosa generación. Eternamente agradecidos.

Publicado en La Región (4 agosto 2021)

martes, 3 de agosto de 2021

MEJOR, CEÑIRSE AL PROTOCOLO

Por si fuesen pocos los problemas e inconvenientes para el comité organizador de los Juegos, ahora afronta el empeño -en algunos casos obsesión- de algunos atletas por usar el escaparate del podio como palco de reivindicaciones.

Sucedió con la reciente medalla de plata en lanzamiento de peso femenino, la estadounidense Raven Saunders. Saunders aprovechó el momento para realizar un gesto en "reconocimiento de la comunidad LGTBI, la minoría negra y las personas con enfermedades mentales", declaró.

La lanzadora no necesitaba llamar la atención y robar el protagonismo a la ganadora. Su propia trayectoria de superación y esfuerzo es digna de reconocimiento. No precisaba más para suscitar el cariño de cualquiera con un mínimo de sensibilidad.

La Carta Olímpica, la ceremonia de inauguración y todos los discursos en Tokio proclaman la igualdad entre los atletas, sin distinción de raza, credo, sexo, origen u orientación sexual. De forma clara y rotunda.

Lo que el COI quiere evitar es una pasarela de manifestaciones, más o menos justas. Un circo de muecas que superen el verdadero objeto de los podios. Felicitar y premiar a los tres mejores por su esfuerzo. Habrá sanciones.

Si todos tienen derecho a opinar. ¿Por qué no puede reivindicar un saudí la poligamia? ¿Y un chino la represión de Hong Kong? ¿Y un indio la división en castas? Mejor, ceñirse al protocolo.

Publicado en La Región (3 agosto 2021)

Versión original del diario La Región (enlace)

lunes, 2 de agosto de 2021

ORA ET LABORA, ABURRIDA VILLA

La Villa Olímpica es el hotel de los deportistas en unos Juegos. La de Tokio se encuentra en la isla artificial de Chuo Ward, a dos kilómetros del centro financiero. Consta de 21 bloques de edificios, con capacidad aproximada de 10.000 personas y un futuro dedicado a la venta comercial.

Con tal número de deportistas, lo habitual en estos eventos es que la Villa se convierta en una Gomorra de proporciones olímpicas.  Tras la competición, ya relajados, algunos atletas se entregan a los placeres. Otros  lo hacen antes, durante y después, con mayor exigencia que en su especialidad.

La posibilidad de este tipo de relaciones íntimas internacionales son hoy un verdadero problema para la organización. Más por el riesgo de contagio del Covid 19 que por el de enfermedades venéreas, también frecuentes.

Por ello, el COI decidió que el habitual reparto de 150.000 preservativos entre las delegaciones se realice tras la competición, "para que los atletas se los lleven de vuelta". También se anunció que las camas reciclables de cartón "evitarían los contactos".

Poca imaginación y mucha ingenuidad tiene el Comité japonés. Al final, la única solución ha sido el control y el castigo a quien se pase un pelo, convirtiendo la alegre Villa en un monasterio benedictino. 'Ora et labora'.

¿Será posible? Los atletas son jóvenes y la naturaleza aprieta. En Río 2016, los condones olímpicos atascaron las cañerías.

Foto: La Vanguardia.

Publicado en La Región (2 agosto 2021)

domingo, 1 de agosto de 2021

ENTRE CUBANOS Y 'GUSANOS'


Cuba es una de las dictaduras miembro del Comité Olímpico. Sus éxitos deportivos se promocionan como méritos del régimen. Los atletas tienen un estatus menos esclavista que el resto de la población.

Algunos se rebelan y desertan. Prefieren afrontar el oceáno y los tiburones al hambre y la policía secreta. Triste realidad. La dictadura los califica como 'gusanos'.

La prueba de -91 kilos de boxeo olímpico en Tokio enfrentó al cubano Julio César de la Cruz 'la sombra' contra el nacionalizado español Emmanuel Reyes Pla.

Reyes Pla 'el profeta' sufrió una odisea para huir de La Habana y entrar al bar de su abuela en Coruña: cuatro meses oculto en un piso en Rusia, otros tantos en un centro de refugiados austríaco y en un  centro de inmigrantes alemán.  Tras mil penurias, se nacionalizó español y aterrizó en Tokio dispuesto a "arrancar cabezas".

El duelo fue igualado, con decisión final más o menos discutible de los jueces. Es deporte y hay que asumirlo. Ganó de la Cruz. Sobraron su proclama prodictadura -hay que ganarse los frijoles- y los insultos de la delegación cubana, respaldados en la isla por partidarios y monigotes del régimen.

Así está la otrora perla del Caribe. Un 'gran hermano' en un paisaje de ensueño. La cárcel perfecta: arriba, el cielo; alrededor, el oceáno y los tiburones.

¿Qué sería Cuba en libertad? Un país de familias reconciliadas y sin gusanos. Una potencia mundial de excepcionales deportistas.

Foto: Marca

Publicado en 'La Región' (1 agosto 2021)

Versión original de 'La Región' (enlace)

sábado, 31 de julio de 2021

LUCHAR CONTRA LOS ELEMENTOS


Hace unos cuantos veranos, cuando quien esto escribe sufría la enfermedad de la adolescencia, paseaba por delante del pabellón de Os Remedios en una de aquellas terroríficas tardes ourensanas.

Para quienes hoy protestan por el calor y el cambio climático, aquel día se superaban los 35 grados, la pistas exteriores eran puro fuego y el ambiente era irrespirable, por diversos incendios que acorralaban a la ciudad.

En la pista de baloncesto se encontraban dos amigos de la calle -¡que habrá sido de ellos!- jugando, tan tranquilos. Eran dos guineanos. De piel negra como el carbón. Corriendo, saltando, lanzando a canasta.

Yo, mucha cordura no poseía. La suficiente para preguntarles si no estaban locos por jugar en semejante horno. "¿Calor? Esto es agradable. Calor hace en Guinea. Alli pasamos fácilmente los 45 grados", me respondieron con una sonrisa. (Siempre con una sonrisa. Gente magnífica).

Por si fuesen pocos los problemas en Tokio, se añadieron los elementos para darle pimienta. El temido tifón -menos poderoso de lo esperado- y el calor extenuante, agravado por la habitual humedad de la zona.

Varios tenistas cayeron como moscas. "Puedo terminar el partido, también puedo morir", protestaba al juez el ruso Daniil Medvedev. Difícil entender cómo partidos de este nivel se disputan a unas horas en las que sólo disfrutarían mis amigos guineanos.

Foto: Santa María Times

Publicado en La Región (31 julio 2021)


viernes, 30 de julio de 2021

'MEDALLITIS' CON VARIANTE 'ÁUREA'


Las sucesivas, en algunos casos rápidas eliminaciones, o inesperados resultados de nuestros olímpicos en esta primera semana en Tokio suscitan la inquietud en los medios y aficionados españoles.

Algunos sufren de 'medallitis', un proceso febril de desánimo, casi desesperación, que acontece cada cuatro años. Son los que consideran el valor de la participación en los Juegos, única y exclusivamente, por el número de medallas logradas.

Existe una variante mas peligrosa y hoy sin vacuna, la denominada 'áurea'. A quienes sólo les sirve las de Oro. Nada menos.

El deporte no son matemáticas. Los atletas no son robots. La baja de Simone Biles, favorita absoluta en la gimnasia, nos enseña la cantidad de factores -personales y externos- determinantes en el resultado de la competición.

Para algunos deportistas, el éxito es la clasificación para unos Juegos. Competir contra los mejores del mundo en su especialidad. Otros aspiran a medalla, sí. El éxito para ellos siempre es,  primero, rendir al máximo de sus posibilidades; segundo, disfrutar de la opción de subir al podio.

Cultura deportiva. Valoremos primero el esfuerzo del deportista. Si se entrega al máximo, nada se le puede reprochar. Gracias por representar tan bien a España.

A los críticos de taberna aquejados de 'medallitis': sólo espero que apliquen en su trabajo y responsabilidades esa exigencia. Mejor nos irá en este país.

Foto: NP

Publicado en La Región (30 julio 2021)

Versión original del diario La Región (enlace)

jueves, 29 de julio de 2021

BILES, EL PESO DE SER UNA HEROÍNA


Simone Biles es extraordinaria. La gimnasta estadounidense es una de las grandes estrellas de los Juegos Olímpicos y una de las mejores de la historia del deporte.

También es extraordinaria fuera del gimnasio. Una verdadera heroína por superar retos en su vida, insuperables para muchos. ¿Cómo encajar que tus padres son drogadictos y te venderían por unos gramos? ¿Cómo sobrellevar una adolescencia llena de sacrificios y exigencia para mostrar tu increíble talento? ¿Cómo asumir que el médico de tu selección, el despreciable Larry Nassar, se aprovechó de tu confianza y te abusó sexualmente?

Biles es una joven de 24 años, familiar, católica creyente, que adora a sus abuelos -sus verdaderos padres- y es sensible a todo lo que rodea. Es humana, aunque parezca perfecta sobre el tapiz.

Y no atraviesa su mejor momento, como demostró su sorprendente abandono en la competición por equipos. Pese a los demonios que rondarían su cabeza, es digno de alabar su presencia y ánimos al resto del equipo, más la felicitación al victorioso conjunto ruso. Fue ejemplar.

Biles parece enviar señales de agotamiento mental, de una autoexigencia dañina. Si eso es así, necesita con urgencia descanso y tratamiento. Las medallas y la competición son ya secundarias.

Admiramos y deseamos a la mejor gimnasta Biles, pero mucho menos que a la increíble Simone. Nuestra heroína.

Publicado en 'La Región' (29-julio-2021)

Enlace a la versión del diario La Región (pinchar)

Foto: El Periódico