SIGUE SOÑANDO


Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream.

olimpiaduerme@gmail.com

domingo, 8 de junio de 2008

JULIO ALBERTO , EL DEMONIO SIEMPRE ACECHA




En 2002 la policía de Barcelona fuerza una habitación de un céntrico hotel. Dentro del destrozado recinto impiden en el último momento que un patético individuo se arroje por el balcón. Es lo que queda del ex futbolista del Barça Julio Alberto Moreno (Candás, 1958) quien grita, fuera de sí: "¡Estoy poseído por el demonio!". El demonio de la Cocaína, el que conoció durante su exitosa carrera. De origen humilde, la separación de sus padres le afectó el resto de su vida, así como el atropello de un transeúnte en la M-30 madrileña. El éxito se le subió después a la cabeza. Llegó a esnifar 25 gramos en una noche, alquilaba islas y aviones para fiestas sin límite, pasaba más tiempo en los hoteles con prostitutas que en casa, con sus dos hijas. Su retirada, en 1991, coincidió con una de sus tres separaciones y el incendio de su negocio. Ahí se precipitó su caída libre. En 1993 intentó suicidarse. "Tenía una pistola, pero no me atreví". Tras varios intentos y recaídas, Julio Alberto parece hoy recuperado. Pero el demonio siempre acecha.

Publicado en La Región (28-05-2007).