SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

lunes, 17 de diciembre de 2007

JOAN GARRIGA, VIVIENDO DEPRISA


En 1988 los aficionados al motociclismo español se dividían entre dos aspirantes al título mundial de 250 centímetros cúbicos. El inteligente y muy comedido Sito Pons, y el volcánico Joan Garriga (Barcelona, 1963) siempre el último en frenar, capaz de entrar en meta haciendo cortes de manga a un rival. Ese carisma y esos cojones que siempre nos gustan a los españoles. Ganó Pons. Perdió Garriga, y no lo asimiló. Tampoco el comienzo de su decadencia, la evaporación de los amigos que antes le daban palmaditas en la espalda. "No se vivir sin la velocidad", confesaba, mientras caía en el consuelo de la cocaína. Probó en los coches, sin éxito. Se apartó de su mujer e hija. Se arruinó y comenzó a pilotar por el lado salvaje de la vida. En 1998 sufrió la primera caída de la moto, siendo detenido cual traficante, en posesión de 25 gramos de coca, cinco armas, diversas joyas y mucho dinero. Su aspecto durante el juicio, demacrado, pidiendo ayuda para salir del pozo, ya no era el de aquel diablo indomable sobre dos ruedas.

Publicado en La Región (04-06-2007)