SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

martes, 22 de julio de 2008

Jamoneda (por el Camarada converso)

No es la de Gamoneda una poesía que me llegue y me acompañe como a su entusiasta lector, el dilapidador e iletrado Presidente Zapatero. Repaso una Antología de su obra recientemente publicada.

Gusta de las inversiones: no hay más pasión que la indiferencia; sabes que es real lo que no existe; amo cuanto más está abandonando; No hay más que rostros invisibles; muge el silencio… Gamoneda parece lleno de hervores y de ardores: hierve la luz en los espinos; hirviente cabellera; la cal hervía amenazada por la sombra; hierven las cámaras corporales; en mi piel hierven sus lágrimas; la luz hierve debajo de mis párpados; esa es tu audición cuando el azúcar hierve; arden en mí los significados; queda un placer: ardemos; arde su exceso de realidad; el vino arde en el rostro de los obreros; arde algo dentro de lo invisible; la arcilla ardía en el silencio; arde su exceso de realidad… También le va el azul: las redes azules de los párpados; aceite azul sobre tu lengua; pureza azul de los cuchillos… Sus metáforas gritan: Vengo del metileno y del amor; no hagas incesto en los armarios; la envidia avanza como el aceite sobre cartones amarillos; bajo los grandes decimales suda la plata funeraria; mientras la grasa y el olvido se extienden por tus venas...

Lo ardiente y lo hirviente me recuerdan el infierno; el azul el cielo; la inversión que todo es, puede ser, su contrario. Si lo real es lo que no existe, el silencio muge, los rostros son invisibles y la pasión es la indiferencia…¿Qué será la poesía de Gamoneda?. Ya que de inversión se trata yo diría que a esta poesía le falta un hervor y a nuestro Presidente, ejemplar perfecto del "Despotismo Iletrado”, dos (y eso sin añadir su entusiasmo por su botafumeiro de cabecera, Suso de Toro).

El camarada converso