SIGUE SOÑANDO

Dice la leyenda que Polínexa, madre de Alejandro Magno, soñó que su hijo había sido engendrado por el mismísimo Zeus. El nacimiento coincidió con la victoria de su marido, Filipo de Macedonia, en la carrera hípica de los Juegos del 256 a.C. En honor a tal triunfo, Polínexa cambió su nombre por el de Olimpia. Su sueño se cumplió. Alejandro fue el Zeus del mundo conocido entonces. Un infatigable conquistador. El deporte es hoy lo más parecido a la guerra y sus figuras los nuevos mitos de nuestra era. Soñemos.

olimpiaduerme@gmail.com

Legend say that Polínexa, mother of Alexander the Great, she dreamed that her son had been fathered by Zeus. The birth coincided with the victory of her husband, Philip of Macedonia, in the horse race of the Games of 256 BC. In honor of this victory, Polínexa changed her name to Olympia. Her dream was fulfilled. Alexander was the Zeus of the then known world. An indefatigable conqueror. The sport is now as war and his figures the new myths of our era. Let's dream

martes, 7 de agosto de 2012

LO QUE MAL EMPIEZA


El ‘caso Angel Mullera’ ha sido un bochornoso capítulo más que deja al Atletismo español por los suelos. El especialista en los 3.000 obstáculos fue apartado del equipo olímpico hace unas semanas por unos correos electrónicos donde, supuestamente, solicitó información de productos dopantes. Pero esta suspensión no se hizo en la forma y tiempo adecuados, así que el corredor recurrió al TAS –el mismo que sancionó a Contador- y éste ordenó su readmisión inmediata en la expedición española, pese a las réplicas de la Federación y el COE. El suplente de Mullera, Sebastián Martos, tuvo que devolverle la horrorosa equipación oficial, hospedarse en un hotel londinense y ver la carrera por televisión, mientras los medios recogían entre atletas y directivos declaraciones favorables o incendiarias contra Mullera. 

Este embrollo no podía terminar bien. El catalán tomó el viernes la salida en una de las series clasificatorias y se cayó en la ría, estorbado por un rival. Así terminaba una efímera y accidentada participación. Un caso en el cual todos los implicados son sospechosos.

Publicado en La Región (5-VIII-2012)